Entrevista Javier Pretto. “La prioridad no son las candidaturas, sino la construcción del acuerdo”

Por Jorge Camarasa

Javier PrettoEl despacho de Javier Pretto, en el anexo de la Legislatura, es sobrio y minimalista: hay apenas una biblioteca, un escritorio atestado y una vieja PC embutida en un mueble.

-Desde octubre del año pasado- dice Pretto –Mauricio tiene un crecimiento sostenido que varía del 0,8 al 1,3 por ciento. En Córdoba, para Presidente, le lleva ocho puntos a De la Sota: 28 a 20.

“Mauricio” es Macri, y Javier Pretto (49 años, cordobés de La Carlota, abogado y padre de dos hijos, Nicolás y Morena), es el presidente provincial del PRO.

-¿Y cómo explica ese crecimiento en una provincia de tradición radical, gobernada desde hace dieciséis años por el peronismo?

-Es el fenómeno Macri. Hay un hartazgo social del peronismo, y un radicalismo que quizá todavía esté golpeado por la crisis del 2001… Y Macri representa la necesidad del cambio.

Pretto, como muchos de los dirigentes del PRO, supo ser compañero de ruta del peronismo, y hasta hace poco más de un año formaba parte del bloque de Unión por Córdoba. Llegó a la política en 1983 de la mano de su padre, que lo llevó al Partido Demócrata, y todavía no había cumplido los dieciocho cuando empezó a pintar escuelas y a hacer trabajos comunitarios en el pueblo. “Andábamos buscando en los libros qué quería decir democracia. Los chicos de mi edad habíamos hecho todo el colegio en dictadura, y no teníamos ni idea”, dice.

El itinerario que siguió desde entonces, fue de manual. Primero se incorporó a la UCD cuando el partido de los Alsogaray absorbió a los demócratas, y en 1995 se presentó como candidato a intendente de La Carlota. Salió segundo, pero en 1999, con el despegue de Unión por Córdoba con la UCD en sus filas, volvió a intentarlo y esta vez le fue bien: ganó con el setenta por ciento de los votos. En el 2003 sería reelecto yendo solo, y después volvería a ganar en el 2007. Cuatro años más tarde, en 2011, obtendría una banca como legislador del frente conducido por el peronismo.

A mediados del año pasado, cuando ya estaba claro que Macri empezaba a sacar su proyecto de los límites de Buenos Aires, Pretto habló con De la Sota:

-Le dije que quería empezar a reunir a la gente de centro para trabajar… El gobernador me dijo: “Está bueno, metéle”, y yo le dije: “Sí, pero para trabajar con Macri…”. En esa época De la Sota lo visitaba y lo llamaba seguido a Mauricio, y él me decía: “Yo no sé para qué me llama…”.

A mediados de septiembre Pretto rompió con UPC, con la que había llegado a la Legislatura, y formó su bloque unipersonal de Unión PRO.

Ahí empezaría otro camino.

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-¿Va a haber un frente, al final, con los radicales y el Frente Cívico?

-Estamos trabajando bien y las cosas están encaminadas… Con esta alianza se van a poder disputar la gobernación y algunos municipios, ydesde el PRO también vamos a contribuir con votos para que Macri sea Presidente. Esta idea de un frente empezó con unas charlas de café, y al final instalamos una instancia de diálogo, que es en la que estamos hoy.

-¿Y cómo va a seguir?

-El paso siguiente es construir una agenda con temas para un acuerdo programático. Son los grandes temas de la provincia, y en eso se avanza rápido porque hay acuerdos: la deuda pública y la cuestión tributaria, la matriz energética, sobre todo lo que hace al transporte y la distribución de la energía; los temas previsionales y jubilatorios, y la cuestión de la infraestructura. Con los radicales y el juecismo hay acuerdos generales sobre estos temas, y desde ahí estamos construyendo. Por supuesto, después estarán las miradas particulares sobre cada caso, y cada una de las fuerzas hará su aporte. Pero las bases del frente ya están sólidas. Córdoba está mal y gasta mal: se hacen colegios pero el nivel educativo cada vez es más bajo; se compran patrulleros, chalecos y armas, pero no se da una formación a los policías, que es el tema central de la seguridad; en la cuestión del narcotráfico hace un año que no se hace nada…

-Como si el Estado se ausentara de algunos temas, dice usted…

-Es que se administra mal y se gasta en cosas que no son prioritarias, ésa es la cuestión. Mire, le pongo un ejemplo: el ministerio de Comunicación de la provincia, a cargo de Jorge Lawson, tiene un presupuesto de trescientos trece millones de pesos para contratar servicios de terceros, y el de Agricultura y Ganadería, en el mismo rubro, dispone de alrededor de ciento veinte millones… Y eso que esta es una provincia agrícola-ganadera, que tendría que apoyar a las pequeñas y medianas empresas, a los pequeños y medianos productores… Pero para eso no hay plata.

-¿Y para qué hay?

-Para el marketing. Este es un gobierno marketinero, en el que el gobernador dice que quiere ser Presidente. ¿Y qué tiene para mostrar? Dos cosas: el Plan Primer Paso y el Boleto Educativo. Que tampoco es que sean nada del otro mundo. El PPP, por ejemplo,lo que hace es mejorar las oportunidades de quienes ya las tienen, que son los sectores medios…

-Pero usted maneja encuestas y sabe que el peronismo provincial mide bien para las elecciones del año que viene…

-Bueno, por eso estamos trabajando en la construcción del frente, además de para aportarle votos a Macri en la nacional. Estamos trabajando para poder construir una opción de poder en Córdoba.

-Para lo que habrá que definir candidatos. ¿Usted va a ser el candidato a gobernador por el PRO en las internas que se hagan?

-Es posible, pero ahora la prioridad es la construcción del acuerdo. Un hombre como Baldassi también podría estar en la fórmula para gobernador. Hace unas semanas medimos la fórmula Aguad-Baldassi y estaba dando muy bien…

-¿Y para la intendencia de la capital? ¿Lábaque?

-Lábaque tiene muy buena imagen. No se imagina la gente que lo conoce por su actividad pública en Atenas. Además, saben que es un hombre honesto.

-¿Y los demás candidatos que podría presentar el frente? ¿Mestre, por ejemplo?

-Yo no sé si Mestre va a ser el candidato radical. Quizá empiece a repuntar con la imagen, pero me parece que todavía no está clara su candidatura.

-Y por añadidura, están los problemas con Juez…

-Pero los problemas entre Juez y Mestre son personales, no políticos, y los tendrán que dirimir ellos.

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Para Pretto, el pase desde la intendencia de un pueblo de quince mil habitantes a presidir la construcción de una fuerza nacional en la provincia, no ha sido fácil. En la práctica vive arriba del auto, yendo de acá para allá, y hasta atendiendo en los ratos que le quedan su estudio de abogado en La Carlota, ahora que se jubiló su socio.

Como si fuera poco, en su horizonte también está el ecuatoriano Jaime Durán Barba, el gurú de Mauricio Macri.

-Sí, también tenemos reuniones en Buenos Aires con Durán… Son reuniones multitudinarias donde vamos los legisladores, los dirigentes, los candidatos, los intendentes de todo el país. Y son reuniones largas. Es un tipo muy interesante, Durán… Una vez, en una de esas juntadas, nos dijo: “¿Saben cuánta gente en este país se interesa por la política? El once por ciento. ¿Y saben que está haciendo el 89 por ciento restante, mientras tanto? Están en su casa, o trabajando, durmiendo, en el cine, en un café, viendo a Tinelli, entrenando en un gimnasio, viendo una telenovela, en el médico o bañándose. Hay que llegar a ellos”.

-¿Y les dijo cómo?

-Con las cuatro reglas del PRO: la cercanía, que es cuando Mauricio te pide que lo invites a comer y se mete en tu casa y charla con vos y te pregunta por tu vida; el positivismo, que es la aceptación de que cada cosa que está mal, aún las peores, tienen su aspecto positivo o hay una forma de cambiarla y mejorarla; la visión de futuro, que es la esperanza… y Facebook, que todos lo tienen, y Durán está convencido de que es la mejor herramienta para hacer conocer a un candidato.

-¿Y cómo se lleva usted con ese discurso?

-¿Yo? ¡Muy bien! Soy un optimista. Si no, no estaría en la política.