Apuesta del sciolismo: ley de fueros a Cristina, para 2015

p07-1Contra todas las previsiones el kirchnerismo le puso fecha al tratamiento en la cámara baja al proyecto de ley que prevé la convocatoria a elecciones de parlamentarios del Mercosur. Diputados lo tratará el día martes 16 de diciembre
Se descuenta la media sanción de la iniciativa oficialista ya que al mayoritario bloque oficialista se le sumarían los diputados del PRO. Sorpresivamente, Pablo Tonelli y Federico Sturzenegger sumaron sus rúbricas al despacho de mayoría en general, dejando constancia de su disidencia en el artículo que otorga a los representantes en el Parlasur una inmunidad equivalente a los diputados y senadores nacionales.
De esta manera, Cristina Kirchner podrá exhibir una victoria política parcial en la Cumbre de presidentes del Mercosur, que tendrá lugar el próximo miércoles en Paraná. El objetivo inicial era lograr la aprobación total antes de fin de año pero hay dudas sobre la viabilidad de la estrategia.
En el Senado los despachos requieren de un plazo de 7 días para poder ingresar al recinto. Solo con dos tercios de los miembros de la comisión respectiva el oficialismo podría apurar el trámite. El senador Pichetto anunció que las últimas sesiones están previstas para el 17 y 18 de este mes con lo que las chances se reducen, ya que se necesitaría una improbable colaboración opositora para poder incorporar el proyecto al orden del día.
No faltó quien imaginó una jugada de Pichetto para demorar el tratamiento. El senador rionegrino está inscripto en el sciolismo y, aunque el propio Daniel Scioli apoyó la idea, esta nueva arquitectura electoral no termina de convencerlo. Ocurre que el último despacho del oficialismo deja en manos de una eventual reglamentación presidencial el diseño final de la boleta, lo que podría tener, o ya tiene, consecuencias políticas trascendentes.
La postulación de Cristina Kirchner encabezando la boleta de parlamentarios del Mercosur es un secreto a voces en el ámbito político. La ubicación de este tramo en la boleta dota al entorno presidencial de una herramienta decisiva. Si el tramo del Parlasur se ubica en el primer lugar, es decir antes que la fórmula para presidente, todos los candidatos que compitan en las primarias del FPV podrían llevar el nombre de Cristina Kirchner en su voto. Si se ubica luego del binomio presidencial, sería la propia Cristina la que debería elegir a que pre-candidato acompaña. Esto no es neutro para quienes hoy están disputando la bendición de Balcarce 50. En el sciolismo sospechan que este movimiento busca condicionar al máximo al gobernador bonaerense con la amenaza de engordar a alguno de sus oponentes. En el randazzismo miran con esperanza la jugada ya que una confrontación del cristinismo con Scioli aumentaría sus chances en las PASO.
En la oposición también se cuecen habas. La primera en auto-postularse como candidata única de toda la oposición a encabezar la boleta del Parlasur fue Lilita Carrió. Luego, aclaró que su Olimpo de opositores no incluye a Sergio Massa ya que lo considera un emergente de una suerte de neo-kirchnerismo. Sin embargo, los referentes de los otros sectores opositores empezaron a analizar la posibilidad de una convergencia masiva para derrotar a Cristina Kirchner. Representantes del radicalismo, el massismo y el macrismo iniciaron una serie de reuniones con el objetivo de diseñar una estrategia unitaria. Evidentemente, la posibilidad de una oposición unida alerta al kirchnerismo ya que es una amenaza cierta a la añoranza oficialista de una retirada victoriosa de la Presidenta de la Nación. Tanto es así que el propio Capitanich ponderó, sin nombrarla, a Carrió por negarse a compartir lista con el tigrense: “Algunos de los miembros incluidos en esa lista tienen dignidad y cierta autonomía para tomar alguna decisión para no integrar esta lista” dijo el Jefe de Gabinete.
Si se concretara la convergencia opositora se abriría un escenario complejo para el Frente para la Victoria. Presentar de candidata a Cristina Kirchner podría exponerla a una derrota en las urnas, aunque lograría los fueros ya que seguramente sería electa por la minoría. No candidateara la presidenta saliente la preservaría de un escenario incierto, pero no lograría fueros que la dejen a salvo de la esperable batalla judicial por las causas relacionadas con su patrimonio.
La elección de representantes al Parlasur, órgano casi testimonial que no tiene competencias definidas, ha provocado un temblor político que compromete a todos los actores. No hay certezas sobre el desenlace historia pero el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli quiso curarse en salud relativizando la posibilidad de convocar a estas atípicas elecciones: “no es un tema que sea una preocupación del Ejecutivo en este momento”.