Pérez se posiciona como el disidente en AFA

2014-11-25_PEREZ_web[dc]L[/dc]a foto de los diarios era denotativa y elocuente: en reunión clave del Comité Ejecutivo, en pleno debate sobre la reestructuración del formato del fútbol argentino con una Primera División de 30 equipos, aparecían a la cabeza Luis Segura, titular de AFA; Daniel Angelici, presidente de Boca Juniors, Rodolfo D’Onofrio, mandatario de River y al lado, Armando Pérez. Sí, el hombre fuerte de Belgrano ya asoma la cabeza entre las figuras de la asociación del fútbol nacional y  su perfil seduce para proyectar a corto plazo un preponderante frente de cara a futuras decisiones. Es que después de mucho tiempo, un directivo de una entidad cordobesa se posiciona en los estratos de AFA con proyecciones importantes, en base a su criterio, que hoy ya despierta adhesiones por parte de los “cinco grandes” de la elite nacional.
Ese criterio fue, por ejemplo, enfrentar con prestancia al hasta ese entonces invulnerable Julio Grondona por el esperpento de campeonato que se aprobó en junio pasado. La cara visible del “Pirata” desde hace 10 años siempre se mostró en contra del proyecto, no tanto por lo deportivo, sino por un punto clave: el reparto de los recursos de la TV de “Fútbol para Todos”. Racional fue el reclamo de Pérez habida cuenta que la productora “nacional” tendría entonces que aumentar el valor de los derechos de transmisión, que hoy es el principal recurso de los equipos. De hecho Belgrano percibe 25 millones de pesos en ese concepto, mientras que Boca y River reciben casi el doble.
Está claro: Segura no está firme en su sillón, y la ausencia de Grondona destapó miserias y sacó a flote mucha basura en la alfombra, que solo el “jefe” podía controlar y manejar a discreción. Se abre entonces un panorama de batallas internas para la futura elección presidencial, en octubre de 2015, que promete capítulos insondables.
“Vos me haces la contra, sos opositor”, le había retrucado Grondona a Pérez cuando el empresario de los cosméticos le recriminó que el torneo de 30 equipos era inviable. Pero en AFA siempre reinó la genuflexión hacia el hombre de la famosa frase “todo pasa”. Es decir, fuera de micrófono criticaban la espantosa mutación de los campeonatos pero a la hora de levantar la mano, todos agachaban la cabeza y respondían con pleitesía a la voluntad de Grondona. Pérez no. Lo hizo saber y eso causó sorpresa porque no calculó consecuencias ni posibles represalias.
“Valoró la participación que hoy tienen los clubes y considero que ya se percibe un cambio en la manera de tomar decisiones. Antes era una decisión totalmente personal, ahora estamos en una cosa más colegiada”, sostuvo, dando a entender, sin camuflajes, que el verticalismo imperativo se fue con Grondona. La transición ya está en marcha.

Relación con Tinelli
En este tiempo fueron frecuentes los encuentros del presidente de Belgrano con los titulares de los equipos grandes y hasta con el empresario de la frivolidad más influyente de la TV Argentina: Marcelo Tinelli.
El “cabezón” es el dirigente más importante de San Lorenzo, por encima del presidente Matías Lammens, elegido por los socios. ¿De dónde conoce Pérez a Tinelli? Respuesta de larga data: se conocen desde hace tiempo, en los ’90, cuando el mandamás de Alberdi manejaba la exclusividad de los productos y la marca NBA en el país. Compinches en el mundo del empresariado, incluso Pérez le dio una mano con la Liga Nacional de Voleibol, una de las criaturas fetiches de Tinelli, cuando ésta agonizaba.
En Córdoba, Alianza de Jesús María renunciaba a su plaza por imposibilidad de sostener las cuentas. Y entonces “Don Armando” aceptó el pedido del conductor televisivo para sostener el federalismo y la plaza cordobesa. Fue así que Belgrano compitió en el torneo nacional, por tres temporadas, oficiando de local en el colegio “Corazón de María”, como lo hacía Atenas en los inicios de la Liga Nacional de Básquetbol. Todo sea para que Bolívar vóley siguiera cosechando pergaminos.
Y los vínculos se siguieron afianzando, porque de hecho, la última reunión se celebró en casa de Pérez. Estuvieron dirigentes de Boca, River y San Lorenzo, con Tinelli a la cabeza, valga la redundancia.

Pacto de caballeros
No obstante, hay un acuerdo de caballeros entre los empoderados. Para no manchar la tumba del difunto padre de AFA. A pesar de las disidencias, se respetará la determinación del comité (es decir, de Grondona, casi por decreto) de un torneo de 30 equipos. Lo que se discute es el formato, los ascensos, descensos y la intención de que entre 2017 y 2018 nuevamente queden 20 clubes, sin alterar el calendario con las ligas europeas y permitir que el libro de pases se mantenga inalterable (todos los clubes dependen de ventas al exterior para subsistir). No es lo ideal, pero habrá que adaptarse. Los clubes le deben a AFA nada menos que 2 mil millones de pesos. Ahí radica la obsecuencia. Y solo en AFIP, la deuda oscila los 700 millones de pesos. ¿Se entiende?
Pérez comprendió ese detalle, pero igual, ya se encuentra tramando un plan en función de que prime la lógica, en una AFA que no es tan rica como ostenta porque en definitiva, las principales instituciones que la componen -los clubes- están virtualmente hipotecados.

El mapa político
Hay dos bloques enfrentados: disidentes y oficialistas.

Belgrano, River, boca, San Lorenzo, Godoy Cruz, Racing Club, Vélez Sársfield, Gimnasia y Estudiantes de La Plata, más Rosario Central y Newell’s, ya manifestaron su disconformidad al nuevo formato. Independiente aún no confirmó su postura. Este bloque no conforma la mayoría de comité ejecutivo, pero por el peso de la historia de los clubes, la “disidencia” ya tiene estructura.
El “oficialismo”, con Segura de “interino”, asoma la tropa más numerosa, cuyos emergentes son Alfredo Dagna (Olimpo de Bahía Blanca), Javier Marín (Acassuso, de la B Metropolitana) y Claudio Tapia (Barracas Central). Los compañeros de Segura son Miguel Silva (secretario general del comité ejecutivo) y José Lemme (tesorero), hombre fuerte con trayectoria en Defensa y Justicia.
Esta fracción responde al Gobierno Nacional, que hoy es el actor fundamental en la estructura, economía y política del fútbol argentino. No olvidar tampoco en este sector a José Luis Meizner, ex presidente de Quilmes y al actual titular del “Cervecero”, nada menos que Aníbal Fernández, del riñón de la presidente Cristina Fernández de Kirchner y propulsor de “Fútbol para todos”. Así está planteado el mapa político.
Desde los tiempos de Miguel Srur en Talleres a fines de los ’80 y Mario Spirópulos, de Racing en la misma época, y el “comodoro” Ángel Desiderio Guties, Córdoba no tiene un dirigente con presencia fuerte en AFA.
Pérez tiene la política entre ceja y ceja. Entiende los códigos. Hay que recordar que tiempo atrás el líder del PRO, Mauricio Macri, lo tentó para expandir su bloque militante en Córdoba, propuesta que el hombre de Belgrano rechazó.

LOS PROBLEMAS DEL FÚTBOL PARA TODOS

Los nuevos 10 ascensos influyen y mucho (ya lo consiguieron Unión de Santa Fe y Temperley). ¿Por qué? Porque hoy el erario ya destina 2.200 millones de pesos, y ahora eso debería aumentar para solventar a los nuevos integrantes de la máxima vitrina nacional.
¿Cómo se resolvió? Cada ascendido cobrará poco más de 9 millones de pesos, mientras que los otros 20 seguirán embolsando más de 25 millones. Como compensación, los clubes provenientes de la B Nacional tendrán participación “activa” en el comité de AFA. Una especie de premio consuelo.