Entrevista Oscar Aguad: “Al final, el socialismo va a aceptar el acuerdo con Macri”

Oscar AguadPor Jorge Camarasa

Oscar Aguad está convencido: hace una semana, en la reunión de San Fernando, el radicalismo estuvo al borde de romperse. No fue una exageración de los medios ni una psicopateada política, sino la consecuencia del ataque de nervios provocado en algunos dirigentes del partido por las tentativas de acercamiento a Mauricio Macri.

Y Aguad (64, cordobés, abogado, diputado nacional) es uno de los artífices, si no el mayor, de esa aproximación.

-Pero no es fácil… Todavía se razona en política como hace veinte años. La ideología no nos deja ser objetivos.

-Lo que usted plantea es que el pragmatismo debe prevalecer sobre los principios…

-No, no el pragmatismo. Lo que debe prevalecer es el aprovechamiento de la oportunidad que se presenta para resolver los problemas del país. Con valores, sí, pero sin que la ideología sea un obstáculo. No hay que fragmentar la oposición. El peronismo, como pasa siempre, va a terminar juntándose, y si nosotros no construimos un frente, nos van a volver a ganar.

-Pero el frente ya está.

-Sí, pero falta competitividad electoral y un programa. Y el programa tiene que ser para construir el poder. Un programa que articule todos los intereses para un mismo fin. Porque el poder no se construye sólo con principios, nies mandarte la Afipa tu casa, como hace el kirchnerismo.

-Y para que haya competitividad electoral, usted piensa que en el frente tendría que estar Macri.

-Sí… Con Macri adentro se podría ganar y construir el poder.

-¿Y con Massa? Algunos radicales también piensan en incorporarlo…

-No, Massa no. Massa es peronista, y UNEN no tiene que tener una pata peronista porque confundiría a la sociedad. Tiene que ser una alianza no peronista, que no es lo mismo que antiperonista. La sociedad está débil frente al peronismo, y si ganan Scioli o Massa se van a juntar, van a volver a tener dos tercios del Congreso y mayoría parlamentaria. Con el frente, en cambio, se podría conformar a todos: Macri sería presidente, los socialistas ganarían Santa Fe, los radicales ganaríamos Córdoba y otra media docena de provincias, Margarita Stolbizer podría ganar en Buenos Aires… Además, Massa está cayendo en las encuestas y el escenario para octubre va a ser Scioli versus Macri.

-¿En primera vuelta?

-No, en segunda. Será un escenario de ballotage. Por eso la prioridad es la construcción de un frente.

-Pero ahora, hoy por hoy, parece que en lugar de crecer, el frente se achica. Se acaba de ir Carrió, por ejemplo.

-Bueno, pero es que Lilita a veces llama a confusión… Es muy valiente y ve las cosas, y quizás las diga taxativamente, de manera muy directa… A ella le importa la salud moral de la Nación, y es imprescindible volver a tenerla, que vuelva.

-El documento de San Fernando habla de encolumnar al partido detrás de una fórmula presidencial encabezada por el radicalismo. Más que frentista, parece una condición para subordinar a los aliados, ésa…

-No, no. El documento habla de fórmula presidencial, pero en ningún lado dice que sea para competir en las elecciones generales. Podría ser una fórmula propia para ir a internas, por ejemplo.

-Pero eso no es lo que dice el texto…

-Pero tampoco dice lo contrario. Lo que le estoy contando es lo que se habló en la reunión, la idea que se consensuó, que fue ésa y descartar la incorporación del Frente Renovador.

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En 1999 Aguad fue intendente de Corrientes durante la intervención de Ramón Bautista Mestre, y después, hasta la crisis de 2001, lo sucedió como interventor. A mediados de este año fue sobreseído en una causa que investigaba un crédito tomado por la provincia.

En 2011 había sido candidato a gobernador de Córdoba por el radicalismo, y había salido tercero detrás de José Manuel De la Sota y Luis Juez.

-Hablemos un poco de Córdoba. Por ejemplo, de De la Sota. Cuando usted dice que al final el peronismo se va a juntar, ¿también lo incluye a él?

-No sé… Con De la Sota siempre es difícil saber qué piensa, pero me parece que no le va a quedar otra. Después de todo, él también es un populista. ¿Sabe cuál es una de las características de los populistas? Que relatan la realidad en lugar de intervenirla. De la Sota contaba cómo era el cráter de la explosión en Alta Córdoba, o el año pasado nos contaba cómo había quedado Calamuchita después de los incendios. Es lo mismo que cuando Scioli va a los velorios de los policías asesinados y cuenta cómo murieron. Pero, ¿no ellos los que tienen que prevenir? En Córdoba hay populismo desde hace dieciséis años…

-El gobernador es uno de los candidatos a Presidente.

-Sí, y es un candidato que le está costando muy caro a la provincia. Ya se ha gastado mil millones de pesos en publicidad. ¿Y para qué? No tiene chances. Es un peleador, pero sin chances. No sé qué está buscando con la candidatura. Tal vez una intención de voto del cinco o seis por ciento para después ofrecerla o rematarla al mejor postor, a ver si puede ser Canciller de alguien, por ejemplo. Pero mire: tampoco estoy muy seguro de que mantenga la candidatura presidencial…

-¿No está seguro de que el candidato peronista vaya a ser Schiaretti?

-No. Puede ser él o De la Sota, según le convenga al gobernador.

-¿Y el candidato de la oposición? ¿Va a ser usted o Negri?

-Primero hay que construir el frente, y después las candidaturas. Y esto, sin que nadie ponga condiciones. Para ganar, igual que a nivel nacional, el frente tiene que ser muy amplio. No hablé con Negri de si tiene ganas de ser gobernador. Yo sí tengo ganas de formar parte del gobierno que va a cambiar el rumbo del país.

-Descontando que el PRO está incluido, ¿con Juez o sin Juez?

-Sí, con Juez. Con el Frente Cívico.

-¿Y cómo van a hacer para convencer al mestrismo?

-Por ahora es difícil que acepte, pero si queremos ganar, hay que vencer los resquemores personales. Veremos. En Córdoba la construcción del frente está muy avanzada…

-Pero todavía no hay candidatos claros.

-No, pero es que ésa no es la prioridad; la prioridad es la construcción del espacio y el programa… Pero de todas maneras, igual que en el resto del país, tenemos que llegar a febrero con un solo candidato.

-¿Y queda tiempo?

-Sí, tiempo hay. Falta un año para las elecciones, todavía. Además, no es tan así que UNEN no tenga candidatos. Hoy por hoy, aún con la salida de Lilita, hay cuatro presidenciables: Sánz, Cobos, Binner y Solanas. Lo que pasa es que todavía no hay ninguno que sea claramente competitivo. Si Cobos mejora en las encuestas, él puede ser… Pero igual, ninguno puede ganar solo.

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A diferencia del Frente para la Victoria o del Frente Renovador, la superpoblación de precandidatos en UNEN hace difícil poner nombre y apellido a un único presidenciable del frente.

-¿Esto no es un déficit? ¿Por qué no se resolvió hasta ahora?

-Yo creo que no se hizo por el egoísmo de los dirigentes y por una negación o un desconocimiento de la realidad del kirchnerismo. Está muy complicado el país. Estamos sentados sobre polvorín de dos barriles: el gasto público y la falta de divisas en Banco Central. Y también está el mito de que Argentina es un país rico, y eso no es cierto: este es un país con recursos que hay que desarrollar para crear riqueza, que no es lo mismo. Mire Vaca Muerta, por ejemplo: para que sea rentable, hay que desarrollarla y esperar veinte años. Y también está la presión impositiva, que es la más alta de la historia; la estrategia anti inversión que tiene el gobierno, la falta de energía y de previsibilidad, la indefensión contra el narcotráfico, que ya está adentro…

-No únicamente, pero sobre todo en Santa Fe…

-Sí, sí… Pero esto no es culpa del socialismo. Yo no me puedo imaginar a los socialistas siendo cómplices de los narcotraficantes. Me parece que lo que pasó ahí fue que no lo vieron venir, y cuando se dieron cuenta ya era demasiado tarde.

-Y después está el tema pendiente con los holdouts…

-Bueno, eso es clave: la única solución posible es llegar a un acuerdo que permita volver a tomar créditos para cubrir el déficit y poder crear trescientos mil puestos de trabajo en blanco, que es lo que hace falta…

-O sea…

-O sea que el país no se arregla leyendo filosofía, sino construyendo poder para gestionar.

-…y la construcción del poder…

-Pasa por acordar con el resto de la oposición, y fundamentalmente con Macri, que piensa lo mismo.

-Pero los socialistas no quieren…

-Yo creo que al final van a terminar accediendo al acuerdo con el PRO.

-… y algunos radicales parece que tampoco…

-Mire, el radicalismo casi ha dejado de ser un partido nacional, y la crisis partidaria en la provincia de Buenos Aires nos afecta mucho. Hay una conducción de hecho que integran Sánz, Morales y Ricardo Alfonsín, pero con eso sólo no alcanza. Los radicales nos tenemos que preguntar a quién queremos representar. Y no nos podemos olvidar que los electores del PRO históricamente han votado a la Unión Cívica Radical.Macri o Melconián son un poco más liberales que nosotros, pero hacen el mismo análisis y piensan lo mismo.

-Y a todos los urge el final del kirchnerismo… ¿Scioli va a ser el candidato de Cristina?

-Sí, ya está elegido, pero no le quieren dar poder antes de tiempo.

-¿Cómo va a ser el final del kirchnerismo?

-Si no controlan el crecimiento del conflicto social, va a ser riesgoso. Y hasta ahora, el gobierno está apagando el fuego con nafta.

-¿Cómo de riesgoso?

-Yo no creo que haya una salida anticipada o un autogolpe, como piensa Carrió, pero si se profundiza la crisis, pueden querer cambiar las reglas del juego: eliminar las PASO o adelantar las elecciones.

-¿Diciembre va a ser complicado?

-Ojalá que no… Están haciendo todo para que no pase nada.

-Volvamos a la construcción del frente. ¿Está seguro que al final el socialismo va a aceptar la incorporación de Macri?

-Creo que sí. En las últimas semanas UNEN perdió cuatro puntos en las encuestas, que ganó el PRO, así que la unidad es el único camino. Y además, acuérdese de lo que le digo: el peronismo también se va a juntar.