Comienza a dibujarse el tridente del PJ

Por Florencia Iglesias

ilustra de la sota nesptuno[dc]E[/dc]l peronismo maneja casi siempre la iniciativa política en el país. No es la excepción en la provincia, al menos desde que pasó el esplendor radical de la mano de Eduardo Angeloz. Mucho más a partir del día en que José Manuel de la Sota juró por primera vez como Gobernador.
Transitamos tiempos en que se gobierna con la agenda del día en la mano pero mirando el nutrido calendario electoral de 2015. Sobre esto último, el justicialismo cordobés generó un importante sacudón la semana pasada, en especial por movimientos que dieron algunas de sus piezas, dando a entender cierto distanciamiento del principal despacho de la Casa Espejada. Al menos por ahora.
Son tiempos de conversar, de dibujar borradores, de proyectar el futuro. No tanto de cerrar acuerdos cuando resta una eternidad y nadie tiene asegurado qué pasará con las decisiones del electorado el año que viene. Olga Riutort no tiene nada que ver con el estereotipo de dirigente político que pregona el joven de la sonrisa eterna difícil de creer, el diputado presidenciable Sergio Massa. Ella no es una novata, no es “la nueva política” que pregona el tigrense, sin embargo fue la primera que le aceptó sacarse una foto durante una actividad en la que Massa pone en marcha una escuela para jóvenes dirigentes políticos.
Pareciera que Riutort tiene más ganas de dañar a José Manuel de la Sota que de ser intendente de la ciudad. De lo contrario no se entiende como cortó repentinamente el diálogo con el Partido Justicialista, teniendo como interlocutor a Juan Schiaretti. Tal vez haya dinamitado ese intento de regreso a cambio de promesas de Massa.
¿Qué le puede aportar Massa a Riutort para llegar al Palacio 6 de Julio? Poco o muy poco. La exprimera dama es una de los dirigentes de la ciudad que mejor mide, pero si desafía a De la Sota y por tercera vez le pone un competidor en nombre del PJ, probablemente terminará con el último sueño electoral de la dirigente nacida en San Juan.
¿Entonces para qué se fue? Altos dirigentes peronistas cordobeses aseguran que esta vez el Gobernador no iba a poner objeciones para que Riutort fuera postulante con el apoyo del partido, pero la mujer pese a su experiencia política no reguló la ansiedad, no supo manejar los tiempos y ahora el panorama es más complejo para ella.
Ultimo momento: En el amplio y luminoso despacho de la Casa Espejada ya hay un nombre para postulante a intendente de la ciudad. Pero ni siquiera ese dirigente lo sabe. Tampoco cuando se lo ofrezcan nadie tiene claro si aceptará. ¿Quien es? Es un hombre de dilatada trayectoria y de sangre justicialista. Punto.
Volviendo a Olga, hay muchos que consideran que lo suyo con Massa sigue siendo un coqueteo, de lo contrario cómo se entiende que la concejal siga diciendo a los cuatro vientos que su candidato a gobernador es Schiaretti. ¿Entonces? ¿No dijo Massa que iba a tener un candidato a Gobernador? ¿O sea que Olga apoyará a Massa para algunas cosas y para otras no? Poco claro.
Hablando de candidato a la carrera por el mandato provincial, el joven Martín Llaryora terminó encontrando en Rebecca Bortoleto algo así como una vocera anticipada de los pasos que iba a dar. La conductora de la mañana de radio Mitre Córdoba no es precisamente una analista, sin embargo dio en la tecla y armó un revuelo dentro del gabinete provincial desde el jueves pasado, cuando su voz singular dio a entender que el exintendente de San Francisco se iría de su cargo de ministro de Industria.
No demorará mucho Llaryora en dejar su despacho ubicado frente al Patio Olmos. Partirá bajo el formato de “pedido de licencia para hacer campaña”. Ah, un detalle: dicen que hasta tiene listos los carteles para pegar en las paredes su rostro con la leyenda “Llaryora Gobernador”.
Y ya que todos van asociándose con posibles candidatos en Córdoba, el gobernador bonaerense Daniel Scioli visitó el sábado pasado la ciudad de Villa María y señaló como su hombre para las provinciales del año que viene al intendente local Eduardo Accastello, quien primero dijo que era PJ cordobés y quería participar de internas, pero ahora se lo observa como chico con zapatos nuevos por la sociedad con Scioli en su camino a 2015.
No son legión los que creen en el tablero político local que Llaryora y Accastello puedan ser gobernador el año que viene. Ellos también tienen claro el tamaño de este desafío, pero salen a correr para saber cuánto miden, en dónde están parados y en definitiva, cómo van a negociar en la recta final, cuando jueguen los candidatos con chances reales.
Mientras tanto Schiaretti parece intensificar el recorrido por las rutas de la provincia. En los últimos días se lo vio en Villa Santa Rosa de Río Primero, Laboulaye, General Levalle, Pilar, Costa Sacate, Simbolar y Elena. Muchos kilómetros. Hasta el momento encontró un importante número de apoyo a su candidatura, pese a que él todavía no la anuncia ni siquiera en esas reuniones. Pero lo curioso es que tras la visita al departamento Río Segundo, largó una declaración concreta: “Siempre es bueno que haya una lista de unidad, pero si hay diversos compañeros que tiene la voluntad de ser candidatos a un mismo cargo, en cualquier nivel electivo, hay que dirimirlo a través de internas abiertas, tal cual lo establece la historia democrática del Partido Justicialista de Córdoba”.
Una de las razones por las cuales muchos de estos movimientos ocurrieron fue la definición de De la Sota respecto de su proyecto nacional: al menos hasta las PASO irá como candidato a Presidente de la Nación por las listas de los partido FE (el de Gerónimo Venegas, secretario General del Sindicato UATRE que nuclea a trabajadores rurales y estibadores) y Democracia Cristiana. Al definir eso, los otros presidenciables, aquellos que más miden en el país, no tuvieron otro camino que venir a Córdoba y construir su propia estructura. De esta manera se pone en juego la histórica fortaleza del PJ provincial ante embates de forasteros como el kirchermismo o el propio Frente Cívico, que nació de una renuncia de Luis Juez como fiscal anticorrupción de De la Sota con sueños y delirios de intentar ser la nueva política.
Mucho alboroto en el PJ de estos días. Como decía el general Juan Domingo Perón: “Los peronistas somos como los gatos, cuando parece que nos estamos peleando nos estamos reproduciendo”. ¿Será así una vez más?