Talleres: la política también se define en la cancha

2014-11-11_TALLERES-WEBMañana será el día más importante del año en barrio Jardín. Talleres se presenta a las 20.30 en Junín, ante Unión de Mar del Plata por el desempate por el ascenso a la B Nacional, después de tanto penar y remar en desventaja. Para el ánimo del hincha, esta hora es mucho más importante si la pelota entra o no al arco, que la recuperación institucional del club. Queda claro que el campeonato de la quiebra, después de 10 años de proceso bajo la tutela de la Justicia, ya tuvo su momento de euforia y por eso toda la atención está centrada en el partido de esta noche. Esa sensación se pudo palpar incluso el domingo pasado, porque el estadio Mario Kempes, invadido con 45 mil almas, no mostró grandes actos proselitistas, aunque si algunas señales casi de protocolo.
El grupo de Andrés Fassi con Rodrigo Escribano, el “continuismo” del oficialismo del Fondo de Inversión, se encargó de repartir estatutos del club en la platea “Ardiles” junto con un folleto de sus proyectos en “Talleres vuelve”; en tanto que Gustavo Lawson de “Talleres de su gente”, también hizo una tibia campaña, con panfletos en la platea “Gasparini”, con las inscripciones “Yo voto Lawson, yo voto Talleres, yo voto Córdoba”. Las dos listas aspirantes, que tendrán su pulseada final el domingo, mostraron sus cartas con una llamativa suavidad.
¿Un poco frío todo, no? Ni debates, ni spots publicitarios, ni declaraciones en todas las radios ni en TV, ni pasacalles por barrio Jardín, ni exuberantes promotoras que con remeras de Talleres o preparadas para la ocasión. Ni autos ploteados. Ni bombos ni calles cortadas.
¿Entonces qué es lo que moverá la aguja?
Está claro entonces que ambos bandos políticos estarán atentos a la TV o a la radio a lo que pase en Junín (vale recordar que solo 2.500 hinchas tienen permitido el acceso a la cancha de Sarmiento, de acuerdo a lo que indicó el Aprevide, organismo de seguridad de Buenos Aires). A pesar de que se habla de socios empadronados “cautivos”, muchas veces un resultado deportivo puede incidir en el electorado, y en esa expectativa está centrada la ilusión de las fuerzas políticas en cuestión. Esto es lo importante. La política se juega en la cancha.
Vamos con los escenarios posibles.

1)Talleres asciende
Si la pelota pega en el palo y entra, es casi un hecho que el grupo que representa a gran parte del oficialismo y del Fondo de Inversión, cuyo mandato tiene vigencia hasta el 1 de diciembre, tendrá una automática prolongación de su gestión, esta vez avalado el gobierno en comisión directiva. La caravana de hinchas volviendo de Junín, revoleando la camiseta por la ventanilla del auto, o asomando la cabeza por el techo descapotable, con la bandera de la ascenso y el inicio del cumplimento de promesas pasionales y poco racionales, ayudará a borrar todo acto equívoco del mandato actual. Llegará casi como un indulto total, olvidando todos los errores que sí se han cometido, en lo deportivo y en lo institucional.
El desahogo será tan grande que nadie recordará el posible reclamo de la inversión, ni las peleas internas del propio fondo, ni las acusaciones mediáticas entre ambos integrantes. El grito de campeón se impondrá como bastión por sobre todas las cosas y en el olvido quedarán aquellos insultos/reclamos que se le endilgaban a Rodrigo Escribano, quien pagó los platos rotos del descenso al Federal A. Los pósters del equipo estarán en todos los comercios y talleres de autos. Ya está: en primera vuelta, el oficialismo o “Talleres vuelve” se convertirá en el primer gobierno democrático en Talleres tras superar la quiebra, en 2004.

2) Si Talleres pierde.
Si la pelota pega en el palo y sale, no sería ese el mejor semblante para el oficialismo, sin dudas. La gloria deportiva puede tapar muchas miserias, pero al final, la olla se destapa cuando no hay éxitos en la cancha. Ojo, tampoco hay que sentenciar el fin del ciclo del fondo de Inversión ni que Fassi deba tomarse un vuelo chárter a México para huir, solo que ya el ánimo de los votantes puede optar por el tan célebre “voto castigo”, y apoyar a la fórmula de Lawson y David De La Colina.
Además, se agudizarían las críticas hacia Escribano (desde la popular, la infausta barra de “La Fiel” le sigue dedicando algunos insultos en cada partido). El titular del Fondo tiene una imagen desgastada, enemistado y sin retorno de sus pares de comisión Ernesto Salum y Hugo Bertinetti (lo tildan de Judas, de “traidor”) por fusionarse con Fassi, y entonces, quedaría expuesto en un callejón sin salida. Incluso algunos analizan que el propio Escribano sería “piantavotos” para el empresario de Pachuca. Tampoco es para decretar que ganaría “Talleres es de su gente” con ese imaginario panorama, aunque sería mucho más cerrado el escrutinio final. Si rigiera el ballotage en el sistema, sin dudas, se resolvería en segunda vuelta.

Grupo Viamonte, clave
El grupo Viamonte está conformado por varios socios del club, sin tanta billetera ni apellidos ilustres como los “notables”, pero que siempre colaboraron con la institución y, puntualmente, con el oficialismo. Donación de árboles y muebles en el predio de las 24 hectáreas, ventiladores y calefones en la pensión de juveniles, rifas para la construcción de la Tribuna Centenario en el complejo deportivo, son alguno s de sus valiosos aportes. Sin embargo, en materia corporativa, son los que mejores se han manejado en la contienda electoral. Se habla de que tienen cautivo más de mil votos sobre el total de 1611 que elegirán autoridades este domingo. Algo así como una “Cámpora” del gobierno K o la “Militante” de De La Sota. Por eso, sus caras visibles ya trabajan en la estructura: Néstor “Cacho” Quiñónez irá como vicepresidente segundo en “Talleres vuelve”; y desde julio Alejandro Accietto oficia de nexo o manager del plantel superior, acompañando al equipo en todos los partidos de local y visitante. Alineados al oficialismo, arrastrarán las voluntades hacia ese grupo y salvo una “vendetta”, no cambiarán el curso de las elecciones que parece ya estar escrito. De todas formas, también dependerá en parte de esta noche, si la pelota pega en el palo y sale o entra a la red.

Lawson y el “eje” Menotti
En la semana que es antesala a los comicios, hubo más silencios que propuestas. Es cierto que cada grupo ya dio a conocer sus intenciones, pero igual, uno imaginaba más debate y ruidos por todos los medios. Tanto Lawson como Fassi optan por la cautela y la prudencia. Esto es un poco llamativo del lado del hermano del ministro provincial, ya que en desventaja en recursos económicos, pareció no enfatizar en su plataforma “social”, la idea de gobierno que pretende instalar como eje de gestión. No hizo ninguna recorrida mediática. Apenas unas espaciadas apariciones en las redes sociales y en la cancha, con panfletos, intentando cautivar a la gente con la recuperación de la mística e identidad albiazul, apelando a la nostalgia y a la melancolía de la historia y grandeza del club. Pero nada más. ¿Resignación? ¿O será parte de una estrategia?
El tramo más importante de su campaña fue un anuncio de porte. Irrumpió en el ambiente cuando anunció que César Luis Menotti sería el DT del equipo profesional con un cuerpo técnico con trayectoria en la Selección Nacional y un proyecto grandilocuente. El propio “Flaco”, gestor del primer campeonato mundial, lo confirmó en medios de Buenos Aires. La cuestión es que hoy Menotti se encuentra en México, formando parte de un homenaje que lo involucra en el Salón de la Fama de…Pachuca. Sí, del club del empresario Jesús Martínez, que tiene a Fassi como gerente general y que a partir del domingo podría tener injerencia concreta y total en la vida institucional de Talleres, si lo convalidan las urnas. Una paradoja total.
El “boca de urna” del domingo ante Libertad de Sunchales se prorrogó hasta mañana, cuando el albiazul en Junín defina su ascenso a la B Nacional.