Un té en la Rural

CASA ESPEJADAweb[dc]E[/dc]l gobernador José Manuel de la Sota dejó de jugar a las escondidas. Terminó con el misterio el viernes a la noche en el pabellón Verde del complejo ferial ante unos 4.000 comensales. Tiene en claro que debe salir a comerse la cancha si pretende estar en marzo del año que viene en la consideración ya no solo de los cordobeses sino de los argentinos.
Tiene claro que debe jugar bien, rápido y fuerte especialmente en la provincia de Buenos Aires y en la Capital Federal. Por eso 72 horas después de su anuncio ya se instaló allí con agenda armada y su equipo alrededor. Tiene de laderos a sus viejas espadas, aquellas que los acompañaron en tantas derrotas como victorias, y que pese al paso del tiempo se mantiene cerca. Hablamos de Carlos Caserio el jefe político de la campana, y dirigentes avezados como Jorge Montoya, Carlos Alesandri, Oscar González y Herman Olivero, entre otros. También cuenta con aliados desde hace un par de años al librepensador justicialista Jorge Bárbaro y a la dirigente bonaerense Claudia Rucci.
Y al final intentó impactar en el escenario político con la contratación del publicista antichavista venezolano Juan José Rendón, quien por estas horas comienza a meter mano en el proyecto ´De la Sota presidente´. Ya solicitó estudió territoriales y encuestas, además de mantener reuniones con el Gobernador. Dicen que el hombre haría un corte en diciembre para saber dónde está parado su caracterizado cliente, y después evaluará como sigue todo. Lo cierto es que la fecha tope para saber si De la Sota juega a fondo hasta el final o frena y ejecuta un plan B será en marzo.
Casi nadie de los que cenaban el viernes en el Pabellón Verde se imaginában el anuncio concreto que haría De la Sota. Ni siquiera los periodistas. A pesar de que ya se lo había solicitado casi todo su entorno y hasta en esta columna se habló del tema. Ahora -indican algunos encumbrados miembros del gabinete provincial- que el propio ´JJ´ consideró que era hora de decir lo que pretende el mandatario de su futuro político. Al parecer De la Sota comenzó a hacerle caso a Rendón y ya recorre las rutas argentinas para encontrar voluntades que quieran llevarlo a la Casa Rosada el año que viene.
Hay una realidad. Un alto porcentaje del justicialismo admite que si las elecciones fueran hoy De la Sota no tendría la más mínima chance de hacer un papel digno en una presidencial, pero falta un año y es demasiado tiempo en política.
Pero el justicialismo mediterráneo no sólo trabajará unido para el sueño de su conductor, sino que además necesita que este espacio político vuelva a jugar en la primera división de la política nacional y si no llega De la Sota al despacho mayor de Balcarce 50, al menos ver si acepta una postulación a vicepresidente o a sentarse a la mesa donde se discuta el poder real.
Mientras tanto en Córdoba el justicialismo se va alineando lentamente hacia la figura de Juan Schiaretti. Nadie dijo formalmente que será el candidato a mandatario provincial del PJ, pero el viernes pasado hubo demasiadas señalas claras como para imaginar que será así.
De la Sota inauguró un espacio verde en La Calera y partió horas después hacia Buenos Aires, para desarrollar una nutrida agenda. Se destaca un té como mujeres el sábado en el predio rural de Palermo. Se reflotó la idea de hacer un Luna Park. El que había empujado por eso era el sindicalista gastronómico Luis Barrionuevo. Por eso habían solicitado lugar para el 5 y luego el 19 de septiembre, pero todo fue cancelado. Ahora se busca una nueva fecha.
El Gobernador abrió el juego, puso primera y como casi siempre en la última década y media, volvió a tomar la iniciativa política cordobesa. Detrás seguirá el resto, tanto los suyos como la oposición que parece insistir en un frente antiperonista. Una receta tan vieja como el mismo peronismo, aunque todos se disfracen de recambio y renovación.