Estatuto docente en la UNC con doble objetivo

Por Gabriel Osman
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DSC_0100La UNC, cuna de la Reforma Universitaria de 1918, celebra año a año el 15 de junio, cuando estalló la revuelta estudiantil que consagró el cogobierno y el ingreso y ascenso por concurso a la carrera docente. Pero el entusiasmo por esta efeméride y los fastos que las autoridades de turno decidan para cada ocasión, va en dirección apuesta a los últimos retoques que se le ha hecho a la carrera docente.
Primero, durante la gestión de Carolina Scotto, se derogó parcialmente el sistema de concursos para permanecer en el cargo, por un dudoso sistema de “control de gestión” interno que se realiza entre pares. Esto le permitió a Scotto, a sola firma, presentar al fin de su gestión de seis años que la UNC había entrado en caja con la mora histórica en la realización de concursos y mostrar un porcentaje por encima del 70% que exige la Ley de Educación Superior. La lógica, impecable, fue: “si no podemos hacer tantos concursos, deroguemos algunos”
Ahora, con la UNC bajo el gobierno de su ex esposo, Francisco Tamarit, se pretende avanzar en este concepto cuyo norte es, presumiblemente, transformar a la UNC en una repartición pública promedio. Esto consiste en derogar otro paso que en la actualidad exige concursos, según surge de las regalías que hace el flamante convenio nacional que abreva, obvio, en la filosofía “nac and pop” del régimen kirchnerista.
Esto parece tocar claramente el Estatuto de la UNC, para lo cual sería necesario homologar el convenio nacional y su versión local por la Asamblea Universitaria. Esto estuvo presente en el debate de ayer, por lo que se decidió, tal como se preveía, devolverlo a comisión.
Otro tema del convenio colectivo en trámite de homologación es más opinable todavía, pero que requiere de un desarrollo que este diario promete para próximas ediciones. Por lo pronto, digamos que las adaptaciones legales están inspiradas en los muchos alter ego que el rector tiene, en este caso para el frente gremial docente.
Se trata del filo patronal Pablo Carro, titular de Adiuc. Un bocadillo para después desarrollar en extensión: una de las adaptaciones locales consiste en que la Adiuc de Carro le retendrá a todos los docentes de la UNC, estén afiliados o no a gremio alguno, el 1,5% del salario total después de cada aumento salarial. Para que no queden dudas de que tal “aporte solidario” es una cuota sindical camuflada, se establece que los directamente afiliados a Adiuc pueden deducir su cuota sindical de esta solidaridad compulsiva.
Carro estuvo presente en el debate de ayer. Debe reconocerse que lo que se dice coraje no le falta.

Habrían grabado insultos de Tamarit a Conrero y Arzani

En la sesión de ayer del Consejo Superior de la UNC quedó conformada una comisión para analizar la radicación de la planta de Monsanto en Malvinas argentinas. Al grupo lo coordinará el prosecretario general de la casa de estudios, Marcos Oliva, e integrarán, entre otros, representantes de las Facultades de Agronomía, Químicas, Ingeniería, Arquitectura y Médicas, dos estudiantes de la Franja Morada, uno de Sudestada, un consiliario de los egresados y ambientalistas de los piquetes contra la instalación.
Esto es lo que se decidió formalmente. Más interesante fue lo que trascendió en los pasillos del edificio Claustrorum: vecinos de la localidad que integran la agrupación Si Malvinas, habrían grabado declaraciones del rector, Francisco Tamarit, durante la audiencia que días pasados le concedió a ellos en su despacho.
No se sabe si fue o no grabado, aunque sería muy grave si existiera dicha grabación y, fundamentalmente, contuviera las palabras que los vecinos le adjudican al rector dirigidas al decano de Agronomía, Marcelo Conrero, y al intendente de Malvinas, Daniel Arzani: “caradura” al primero y “sinvergüenza” al segundo.
Si la universidad no es un cotolengo y se demuestra que los dichos fueron ciertos, debe suponerse que esto tendrá graves consecuencias institucionales en la UNC.