Elecciones brasileñas: Argentina seguirá perdiendo importancia

San Pasblo-Brasil: Los siete candidatos a la presidencia de Brasil se enfrentaron anoche en un debate transmitido en vivo por TV Record, de cara a las elecciones del próximo 05 de octubre.
San Pasblo-Brasil: Los siete candidatos a la presidencia de Brasil se enfrentaron anoche en un debate transmitido en vivo por TV Record, de cara a las elecciones del próximo 05 de octubre.

[dc]L[/dc]as relaciones entre Brasil y Argentina transitan por su peor momento histórico y, en ese contexto, este domingo los brasileños eligen entre la candidata del Partido Socialista Marina Silva y Dilma Rousseff. Aunque las encuestas no muestran un resultado claro y podría haber segunda vuelta a fines de este mes, la gran incógnita para los argentinos es cómo sería el nuevo vínculo bilateral su hay cambio de administración. Las primeras proyecciones indican que –más allá del resultado- Argentina seguiría perdiendo importancia para los brasileños, quienes tienen sus propios problemas.
En los primeros meses de este año se estimaba que Brasil crecería en torno al 2% anual; hoy la expectativa es de un crecimiento prácticamente nulo. La economista del Ieral Eliana Miranda señala que la demanda interna se desacelera desde comienzos de año y las expectativas de consumidores y empresarios vienen cayendo en forma sostenida. La incertidumbre de una posible segunda vuelta electoral posterga aún más las decisiones del sector privado; mientras que el público cuenta cada vez con menos márgenes para motorizar la demanda, con un superávit primario que se ha reducido en forma sostenida y que podría cerrar el año en torno al 1% del Producto.
Por el lado de la oferta, la industria es el sector menos dinámico; lo que se refleja en los niveles de producción que muestran variaciones desestacionalizadas negativas desde el último trimestre de 2013. En el segundo trimestre la producción se contrajo un 2,1% respecto a los tres meses anteriores. “Las decisiones económicas continúan relegadas a la definición política. En términos económicos, 2014 será recordado como un año mediocre, con crecimiento prácticamente nulo. Los resultados en materia de crecimiento e inversión han sido suficientemente magros como para que quien acceda a la presidencia evite una política que consista en ‘más de lo mismo’”, dice Miranda.
Respecto de la relación comercial con Argentina, el intercambio en los primeros ocho meses del año cayó 22% interanual (US$ 19.161 millones contra US$24.565 millones en el mismo período de 2013). En lo que hace a las importaciones, el resultado refleja, entre otras cosas, el impacto de la restricción de dólares de Argentina: las compras a Brasil bajaron en agosto 24,5%, reflejando una tendencia de caída que se viene profundizando desde enero de este año. Los sectores más afectados por la escasez de divisas son el automotriz, químicos, plásticos, siderurgia, calzados y textil.
En función de ese escenario, Dante Sica desde la consultora Abeceb.com señala que la elección y las intensas discusiones en torno a los programas de gobierno de los candidatos generan “expectativas, que son agudizadas por la coyuntura difícil que atraviesa la Argentina, con un frente externo apremiado por la caída de la cotización de las commodities y un intercambio comercial en retracción. En la nueva estrategia que adopte nuestro vecino, hay dos ejes que podrían afectar a la Argentina: la política interna y la estrategia de relacionamiento”.
En el primer punto, plantea que hay un alto consenso en que Silva podría adelantar los tiempos del ajuste macroeconómico que necesita Brasil para recuperar la confianza de los inversores y quebrar la inercia del bajo crecimiento, lo que implicaría aumentar la tasa de interés y bajar el déficit fiscal. Habría menos crecimiento para 2015, pero si funciona, mejoraría en 2016. “Argentina debería asumir una demanda frágil de Brasil el año que viene, previo a las elecciones, en particular del sector automotriz. Si bien podría ser compensado en 2016 y los años subsiguientes, la coyuntura argentina hace difícil la espera y más aún en temporada de elecciones”, dice Sica.
Sobre las perspectivas de relacionamiento externo de Brasil, el economista apunta que hasta el momento el Mercosur no cumplió con los objetivos en su integración con el resto del mundo, lo que hoy es incompatible con las necesidades de Brasil, “que piensa que una integración amplia que involucre el costado comercial, productivo, tecnológico y educativo facilitaría la llegada de inversiones que hoy se están dirigiendo a otros mercados”. Silva expresó su intención de dinamizar la integración con otros países, tanto desarrollados como en desarrollo.
“Esto significaría dar un paso hacia la futura desarticulación del arancel externo común (AEC) y por lo tanto, a la transición del Mercosur de una Unión Aduanera a una Zona de Libre Comercio. Esto limitaría aún más la libre circulación intrazona de bienes dado que los países reforzarían la exigencia de requisitos de origen –señala Sica-. Pero además en el Mercosur los productos locales deberían competir de igual a igual con los bienes provenientes de extrazona, dado que paulatinamente irían perdiendo el acceso preferencial al mercado de los vecinos”.
Las consecuencias de estas acciones serían las mismas que se darían más adelante si se prolonga la coyuntura actual con un triunfo de Rousseff, por lo que la diferencia ería precipitar la toma de decisiones, exigiendo a la Argentina incorporar los temas externos en el corto plazo a su agenda de gobierno y decidir si acompañará a Brasil en la posible firma de nuevos acuerdos internacionales.
Sica advierte que las elecciones no incidirán en lo estructural: “Argentina hace varios años que viene perdiendo relevancia económica, comercial y hasta política para Brasil, lo que tras el ruido de las disputas electorales en ambos países puede comenzar a manifestarse en una forma más independiente de tomar las decisiones en la región”.