Según Cristina, “quieren tirar abajo la reestructuración de la deuda”

DYN40.JPG[dc]L[/dc]a presidenta Cristina Fernández consideró que la carta de la embajada de los Estados Unidos en Buenos Aires que advierte a ciudadanos de ese país que tomen recaudos en materia de seguridad si planean visitar la Argentina “está destinada a provocarme” pero afirmó que “no me van a hacer enojar”. “Creo que esa carta” que tuvo “amplia difusión en medios hegemónicos es una artículo destinado a provocarme” pero “no estoy enojada, no me van a hacer enojar”, expresó la mandataria.
En este sentido, dijo que “cuando uno gobierna no se puede enojar” sino que tiene que mantener la “mente fría” para “poder seguir adelante” y aseguró que su meta como presidenta de 40 millones de argentinos es “que nos respeten como país, seamos peronistas, radicales, comunistas, ateos o católicos”. Además, la presidenta Cristina Fernández se refirió a las supuestas amenazas que recibió del grupo terrorista islámico ISIS y alertó que “si me pasa algo, que nadie mire hacia el oriente, miren hacia el norte”.
La mandataria aseguró que “después de ver las cosas que se están haciendo desde determinadas representaciones diplomáticas, después de escuchar declaraciones que parecen un ejercicio de cinismo, que vengan a crearnos una historieta de que el ISIS me está buscando para matarme”, lanzó. En casa de Gobierno, exigió que “no vuelvan a armar ninguna novela, como armaron con otras cuestiones”, que no quiso precisar durante el acto que encabezó en Casa de Gobierno.
Cristina Fernández confirmó además que la Argentina depositó U$S161 millones en Nación Fideicomisos. Y precisó que se abrieron dos cuentas “una para los deudores reestructurados y otra para los holdouts”. Al respecto, la presidenta puntualizó repetidamente que entre los holdouts se alistan los que “no quisieron” adherirse al canje de la deuda.
Sobre la resolución del juez de Nueva York Thomas Griesa de declarar a la Argentina en “desacato”, aseguró que “nunca se ha llegado tan lejos en el disparate”, y acusó al magistrado de “hablar de lo que no sabe”, apuntando a su desconocimiento del funcionamiento de los poderes en la Argentina. La jefa del Estado reiteró que “lo que quieren es tirar abajo la reestructuración de la deuda”. “El desacato confirma lo que vengo afirmando. El desacato es justo el día anterior al que tenemos que hacer el segundo” pago de la deuda, afirmó la presidenta, que consideró que “quieren tirar abajo la reestructuración para que volvamos a deber miles de millones de dólares”.
“No me sorprendió el desacato, ni en que en 30 días aplique sanciones, o que me tome presa la próxima vez que vaya a su país, pero voy a volver a ir”, enfatizó la presidenta.”Y si para eso tiene que arrasar con la soberanía, el respeto a normas internacionales o al derecho internacional, arrasan, y luego se visten con ropaje de defensores del orden”, denunció.