Notable: Tavella logró reelección en Daspu

Por Gabriel Osman
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2014-09-22_TAVELLA_web[dc]G[/dc]abriel Tavella, ex múltiple decano de Ingeniería, ex secretario general de la UNC y dueño de una muñeca política que hasta sus adversarios le reconocen, logró lo que hasta hace poco parecía imposible. Fundamentalmente desde que quedara marcado por el tilde rectoral por hacer comparaciones inadecuadas entre el ex presidente venezolano, Hugo Chávez, y el entonces candidato y ahora rector de la Universidad, Francisco Tamarit.
Cuando asumió Tamarit en el Rectorado, en abril de 2013, una de las certidumbres que existía en la flamante administración de la Casa de Trejo era que el atrevimiento de Tavella –que jugó fuerte por la candidatura de Alfredo Blanco- no iba a quedar impune. Pero todo ha resultado distinto.
Tavella fue reelecto ayer por siete votos a favor, una abstención (el francotirador y candidato siempre de sí mismo Héctor “Maco” Silvestro) y una vocal (Roxana González) que llegó minutos después de la sesión relámpago, en la que el presidente de Daspu dejó con cero voto las pretensiones del ex decano de Agronomía, Daniel di Giusto.
Tavella y Di Giusto han sido aliados históricos en la política universitaria, pero se enfrentaron a partir de 2012, cuando ambos pretendían el cargo por el que ahora volvieron a competir. Nada se sabe ahora sobre el estado de esta relación política, a excepción de que han sido adversarios por la obra social de la UNC. Sin embargo, ayer se escuchó afirmar tras la sesión del Consejo Directivo, que el ex decano de Ingeniería debería agradecer a su ex aliado el rol que jugó en beneficio suyo.
Es que Di Giusto, una figura estelar durante 15 años en la política universitaria, no ha sabido escuchar el clarín de retirada (llegó a mover cielo y tierra entre dirigentes radicales para buscar apoyo) y sigue en porfías que terminan beneficiando a su adversario. En Daspu el razonamiento habría sido así: “Si la opción es Di Giusto, votemos a Tavella”. Algo parecido ya había pasado en mayo pasado cuando resolvió competir contra su ex delfín y actual decano de Agronomía: no obtuvo ninguna banca en la renovación del Consejo Directivo y terminó fortaleciendo la llegada de Marcelo Conrero al Decanato.
Las dos elecciones de Tavella tienen diferencias importantes, fundamentalmente por la calidad de sus electores. En 2012 llegó al cargo no contando con el apoyo de consejero alguno pero sí con tres electores decisivos en aquel entonces: Tamarit, el decano de Médicas, Gustavo Irico, y el hombre fuerte del gremio no docente, Carlos Vallejos. Esta vez, en cambio, el apoyo provino de los propios consejeros. Aquí vale una aclaración: los consejeros responden a sus referentes un tiempo variable que oscila entre los tres y seis meses, luego de lo cual ya no responden a nadie. Esto tiene excepciones pero por lo general es así, incluso con los dos consejeros representantes por el Consejo Superior. Pero también hay casos extremos, como el de Silvestro, que se autopostuló como presidente a dos meses de haber sido elegido rompiendo el juramento de lealtad con su mentor, Carlos Vallejos.
Al margen de la autonomía que a pocos meses de la finalización de su mandato muestran los consejeros (renuevan en mayo de 2015), también es cierto que en la reelección de Tavella jugó un rol decisivo el cada vez más influyente en la UNC secretario general de Fatun, el riocuartense Nelso Farina.
Los dos nuevos años de mandato de Tavella deberían ser distintos a los dos primeros, no por méritos o desméritos propios de la conducción, sino porque el Directivo que ahora lo apoya no le hizo las cosas fáciles al ex decano de Ingeniería en el mandato 2012-2014. Es probable –y deseable- que se consolide un grupo de gestión y se elabore un plan a corto, mediano y largo plazo, como ya se ha prometido, para una puesta en valor de la que hasta hace poco era la mejor obra social del sector público en Córdoba.