La primavera de Olga

0 slide - copiaPor Florencia Iglesias

[dc]E[/dc]stamos en septiembre pero no haremos referencia al picnic del 21 ni a los brotes verdes en las plantas. El gobernador José Manuel de la Sota demostró en los últimos días empezar a blanquear sus objetivos políticos, hablando claramente y en público, sin tantas frases ambiguas. Dijo que no irá por un nuevo mandato provincial y, en cambio, avanzará en su proyecto nacional del que difícilmente se baje, más allá de los resultados que consiga. Sin embargo no todos creen que se retire del campo de batalla provincial tan fácilmente.
De la Sota utilizó un medio periodístico nacional para hablar, aunque ayer fue interpelado por Mario Pereyra durante la mañana caliente de Cadena 3. No hay mayor auditorio en la provincia que ése para instalar temas o desmentir versiones poco claras.
Como buen conductor (del peronismo cordobés), el Gobernador no toma partido por ningún candidato a sucesor de su propio espacio y, por el contrario, abunda en elogios para todos y todas. ¿Cómo es eso? Sí, también piropeó a su exesposa y actual concejala Olga Riutort.
A continuación damos a conocer la tabla de posiciones de los beneficiados por los piropos de De la Sota, ya sean posibles candidatos a gobernador de la provincia o a intendente de la ciudad. Repasemos:

1) Juan Schiaretti. Al diputado lo llamó “amigo”, “ha demostrado ser un buen Gobernador”, “si él no hubiera sido buen Gobernador yo no hubiera podido ser Gobernador de nuevo”, “somos una continuidad”, “entre nosotros no ha habido ni un sí ni un no, hay una afinidad de intereses muy importante”, “nos llevamos bien”, “yo estoy continuando las obras que él dejó”.

2) Martín Llayora. Del joven exintendente de San Francisco y ministro de Industria comentó que “ha demostrado ser muy buen intendente y muy buen ministro” y “demostró capacidad”.

3) Daniel Passerini. Deslizó el nombre del ministro de Desarrollo Social pero sin agregar adjetivos calificativos. Y comentó que, al igual que los anteriores dos postulantes, “son muy buenos”.

4) Olga Riutort. Sobre su exesposa, actual concejala y precandidata a intendenta por la ciudad fue cortito pero contundente a la hora de opinar: “No hay dudas que Olga tiene mucha capacidad” aunque inmediatamente agregó: “también hay otros precandidatos, pero falta mucho tiempo todavía”. Nunca se la hará fácil.

¿Cómo decidirán los candidatos?
Sobre los postulantes justicialistas a gobernador, no descartó que “pueda surgir algún otro candidato”, aunque remarcó su deseo de que el nombre del mismo aparezca de la unidad: “Si hay un acuerdo, mejor. Por supuesto que yo respaldaría un acuerdo donde se pongan todos de común acuerdo, para trabajar por el bien de la Provincia”. Aunque no negó la posibilidad de que haya internas: “Y si no está la democracia interna del partido para que con respeto y cordialidad se resuelvan los posicionamientos a futuro”. Y cerró: “Yo no soy ni patrón ni dueño del peronismo”.
De la Sota habló de Riutort y lo hizo bien. Periodísticamente quizá pueda tener un valor pero puertas adentro del PJ; especialmente en los militantes territoriales de la ciudad tiene otro significado.
Cuando se reunieron Schiaretti y Riutort el último fin de semana de julio, encuentro del que se dio a conocer una foto que causó impacto, no se tocaba el tema. Aquel soleado sábado a la tarde en un local partidario de Olga, el exgobernador le pidió a la mujer el compromiso, entre otras cosas, de apoyar el proyecto nacional de De la Sota. Ella dijo que sí, siempre y cuando el peronismo la considerara su candidata a intendente. Hace pocas horas el Gobernador elogió de manera prudente a su exsocia política, pero lejos estuvo de considerarla la mujer del PJ en la ciudad.
Claro que en las encuestas que dan vueltas por la ciudad ella mide 22 y hasta 25 por ciento. No es poco. Pasarán las horas y de acuerdo a las necesidades políticas, las posiciones se acercarán o se alejarán.
Pero lo cierto es que un día después del comienzo de la última primavera antes del nutrido calendario electoral de 2015, parece florecer un viejo vínculo político dentro del PJ, como en los buenos viejos tiempos.