Apuesta fuerte del sindicalismo K para 2015

Por Gabriel Osman
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Mauricio Saillén y Ricardo Moreno.
Mauricio Saillén y Ricardo Moreno.

El sindicalismo peronista es práctico, más en estos tiempos que en sus orígenes. Se embarca poco en cruzadas ideológicas y, por lo general, sus estrategias no llegan más allá de las paritarias, el convenio colectivo y su apoyo al peronismo de turno, si está en el poder, o en proyectos de reposición, si no lo está.
Los actuales son tiempos de difícil clasificación, con hasta la liturgia peronista en demodé, en donde el kirchnerismo en el poder puede reclamar para sí el ideario económico del justicialismo de sus inicios, aunque el barniz progre de hoy que lo recubre desmienta la ortodoxia del primer peronismo.
Esta compleja encrucijada donde se están yendo pero no quieren o al menos pretenden quedarse de alguna manera, es la que debe observarse para comprender algunas “gestas”, como la que va a encarar hoy el kirchnerismo K cordobés, que tiene como abanderados al secretario general del Surrbac, Mauricio Saillén, y a su escudero para el frente político, el penalista y conjuez federal Ricardo Moreno.
Así las cosas, la CGT Rodríguez Peña, encabezada por el propio Saillén, convocó para hoy a las 17.00 a una concentración en Humberto Primero y General Paz y posterior marcha hasta el Patio Olmos, contando con el apoyo y concurrencia de gremios que adhieren a esa central sindical, la Juventud Sindical Peronista y las principales organizaciones sociales que ya manifestaron su respaldo a este espacio gremial.
El lema convocante es de indubitable filiación K: “El movimiento obrero, en contra de los fondos buitres y en apoyo a la Presidenta Cristina Fernández”. Pocos dudan en el kirchnerismo vernáculo de la capacidad de organización de ese modelo exitoso y eficaz que es el Surrbac que conduce Saillén, de su decisivo rol en la suerte de las legislativas de octubre, finalmente malversado por la fuga de Scotto del sistema político tras su renuncia a la banca en Diputados. Tampoco de la versatilidad de Moreno para ir más allá del perímetro de la ciudadela sindical, en las bases y en empinados despachos del gobierno nacional.
Todo esto se pondrá a prueba en la concentración y marcha de hoy a las 17.00. Se verá si Saillén refrenda con números sus pretensiones de protagonismo en el armado K en la provincia de cara al decisivo año electoral que se avecina. Algunos, suspicazmente, creen que el gremialista quiere llenar la vacante que ha dejado Scotto en el kirchnerismo de Capital. Esto es muy poco consistente, no porque se trate de un dirigente sin aspiraciones, sino más bien todo lo contrario. Porque a diferencia de la doble ex, rectora y diputada, sabe que el poder no está en una banca.
Le interesa y mucho ser protagonista del espacio K de Córdoba y que esto le sirva políticamente a él y a Moreno para oxigenar un espacio gremial que va a ser relevante en los tiempos electorales se avecinan, donde la convocatoria y la movilización –este sí es un activo del peronismo histórico que sigue cotizando- se pueden traducir en votos en las emergencias electorales de 2015. En resumen: crecer en las estructuras gremiales, incluso más allá de ellas, pero siempre haciendo eje en el poder gremial. También aquí, ortodoxia peronista pura.
La concentración y marcha de hoy serán, adicionalmente, el prólogo de otra gran apuesta que será el acto, en plena organización, del 17 de octubre en Forja, para lanzar las 62 Organizaciones.
“El movimiento obrero de Córdoba y del país no puede ser ajeno a los momentos de incertidumbres y extorsiones que vive el país, que está siendo presionado para que exista hambre, pobreza y desempleos en el pueblo argentino”, dijo Saillén para referirse al conflicto con los fondos buitres y el juez Griesa. Es una antinomia forjada por el relato K de valor significativo hacia dentro del kirchnerismo, pero de difícil exportación al resto del sistema político. Pero convencer más allá del discurso K no es hoy un objetivo en la agenda de Saillén.