Silencio delasotista frente a las críticas a Suárez y a Saieg

DYN001.JPGLos legisladores de Unión por Córdoba guardaron silencio mientras los opositores cuestionaban ayer al jefe de Policía, Julio César Suárez, por intimidar al periodista de los SRT, Dante Leguizamón. Concedieron, los oficialistas, que frente al rechazo del proyecto sobre tablas hable un representante de cada bloque de la oposición –lo que constituye una excepción a la práctica parlamentaria cordobesa- en un intento por descomprimir el riesgo de un escándalo.
Además de Suárez, el ministro de Gobierno, Walter Saieg, estuvo en la mira crítica de los legisladores de la oposición, que pretendieron, en vano, que se apruebe la citación, y en algún caso la renuncia, de los funcionarios. Naturalmente, las objeciones alcanzaron al gobernador José Manuel de la Sota, responsable de la política policial.
El macrista Javier Pretto y el massista Rubén Borello no estaban presentes al momento de votar. El resto de los bloques, o sea Frente Cívico, Unión Cívica Radical, Frente para la Victoria, Encuentro Vecinal Córdoba, Frente de Izquierda y de los Trabajadores y Partido Socialista, actuaron juntos.
Cintia Frencia (FIT) dijo que la llamada de Suárez a Leguizamón, el polémico tuit y la visita sorpresiva del jefe de Policía a los SRT, tenían por objetivo “encubrir la responsabilidad de la fuerza policial en la represión” presuntamente ocurrida en barrio Los Cortaderos. “Es una política consciente y deliberada”, acusó. Para la izquierdista, lo ocurrido “no se soluciona con una disculpa”.
La presidente del bloque Frente Cívico, Liliana Montero, recordó que según algunos estudios “Córdoba es la segunda provincia en maltrato a la prensa”. “No fue un exabrupto, un hecho impulsivo; tuvo tiempo de reflexionar sobre lo que estaba haciendo”, ponderó. Y advirtió: “El responsable es el ministro de Gobierno”.
Con un discurso krausista se despachó el radical Eduardo Yuni. “Estos hechos constituyen una falta de respeto en términos de quebrantamiento moral”, dijo. Luego, agregó que en Suárez hay una “evidente violación de un deber ético”.
El vecinalista Aurelio García Elorrio exigió también la presencia de Saieg en la Legislatura para que, entre otras cosas, responda a la pregunta “¿dónde está (Juan) Viarnes?”, por el agente encubierto ilegal que delató a la cúpula de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico.
A su turno, el kirchnerista José De Lucca subió la temperatura del recinto al denunciar en la Policía de Córdoba “actitudes fascistas y autoritarias”, que responde, según explicó, a la “política represiva de este gobierno”.
Finalmente, para el socialista Roberto Birri, el incidente Suárez, “descalificador y patoteril”, es “un eslabón más” en el currículum de la Policía delasotista.
Nadie del bloque Unión por Córdoba recogió los guantes lanzados por los opositores.

Suárez pidió disculpas

El jefe de Policía, Julio César Suárez, dijo ayer que el incidente con el periodista Dante Leguizamón “es un tema que ya quiero superar, no me quiero pelear con nadie”, al tiempo que aseguró respetar la libertad de prensa.
“Pido disculpas nuevamente por el twitter que saqué. No lo voy a volver a hacer”, aseguró Suárez, quien además afirmó no haber querido amenazar al periodista.