Kicillof: “No es un cambio de jurisdicción”

20-08-2014_buenos_aires_el_ministro_de“No es un cambio de jurisdicción compulsivo, sino una modalidad para asegurar que la Argentina pueda seguir con sus compromisos externos y en defensa de los intereses de los bonistas”, dijo el ministro de Economía, Axel Kicillof, en la conferencia de prensa planteada para explicar el proyecto de ley que impulsa el cambio de jurisdicción para pagarle en Argentina a los fondos buitre.
Volvió a cuestionar duramente al juez de Nueva York. “El juez Griesa dictó una sentencia extravagante”, dijo Kicillof en medio de su exposición. Insistió en que el magistrado “actuó en clarísimo beneficio de los fondos buitre; el fallo es la multiplicación de la deuda. Por eso, ese fallo es una locura, es extravagante, es de imposible cumplimiento. Ese juez actuó en clarísimo beneficio de los fondos buitre”.
Defendió los canjes de deuda de 2005 y 2010, y para ello, recurrió a una metáfora. “La bola de nieve de la deuda se convirtió, con los canjes, en una bolita, manejable. Por eso, si de nuevo volvemos a tener esa bola de nieve, no la vamos a poder pagar”, enfatizó. Y agregó: “La reestructuración de deuda tuvo la lógica de la sustentabilidad”.
Admitió que, como resultado de la actual situación, “probablemente (los fondos buitre) ahora puedan llegar a pedir la aceleración (de pago de los bonos), no lo sé. Habían dicho lo mismo por el 30 de junio y eso no ocurrió”.
“Lo que nosotros podemos asegurar es que el 30 de septiembre vamos a pagar a los bonistas. Pero los buitres son buitres y van a hacer las mil y una para cobrar todo lo que pretenden, dólar sobre dólar. Seguro van a tratar de acelerar los pagos de la deuda. Los estamos esperando”, expresó el funcionario.
Mientras tanto los referentes de la oposición fueron planteando la posición que tomarán respecto del proyecto. El PRO votará en contra; Mauricio Macri dijo que no “aplaudirán un default”. El massismo definirá hoy qué hacer; Pino Solanas adelantó su abstención y Daniel Scioli pidió no ser “mezquinos” y apoyar la iniciativa.
El cordobés José Manuel de la Sota también apoyó la iniciativa de la Presidenta Cristina Fernández y celebró que haya “aceptado escuchar ideas de la oposición”. Apuntó que es “algo que lo venía planteando: es un tema importante que el Gobierno no debe resolver solo sino con toda la comunidad, porque pone en juego el futuro de muchos años”.
“El Congreso es el mejor ámbito para discutir y el cambio de jurisdicción también me parece bueno; creo que Argentina ha dado muestras de que paga, entonces a los que quieran cobrar no les va a interesar cuál es el lugar de pago. Además si bien es cierto que hay fondos de inversión que no pueden cobrar títulos que tengan otra jurisdicción que no sea Nueva York, tendrán la posibilidad de renegociar esa deuda o vender esos títulos”, añadió.
Por otro lado, el fondo buitre Aurelius Capital, que no aceptó los canjes de deuda propuestos por Argentina en el pasado, dijo el miércoles que el plan del país para ofrecer un cambio voluntario de jurisdicción de pago de bonos reestructurados es equivalente a elegir ser un “bandido”.
“Los líderes de Argentina han literalmente elegido ser bandidos. Ellos han crónicamente desobedecido fallos de las cortes de Estados Unidos, mentido a nuestras cortes, y proclamaron un completo desdén por nuestras cortes”, señaló Aurelius a través de un comunicado.

Blue arriba
Después del anuncio del Gobierno, el dólar paralelo se disparó 37 centavos y operó a $ 13,60 para cerrar alrededor de los $13,40, marcando otro nuevo récord. En tanto, el oficial cerró a $8.33 y el mayorista sumó 3,7 centavos y cerró a $ 8,323, mientras que el dólar ahorro se colocó en los $ 9,99 y el dólar turista o tarjeta en los $ 11,23. El dólar MEP operaba $ 13,03 y el Contado con Liquidación en los $ 12,02. La brecha entre el dólar blue y el oficial se ubicaba así en un 62,86%.
La liquidación de divisas ya está en su menor nivel desde marzo. La semana pasada liquidaron US$ 80 millones por día, el menor ritmo para una semana desde que empezó a salir la cosecha de este año, en abril último. Los exportadores tienen menos incentivos para vender ante la incertidumbre cambiaria.