Transición frenó suba de corte de boleto: sólo 0,1% en julio

Por Yanina Passero
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Tarjetas_Cospeles_sistema transporte (3)Cuando el sistema de transporte comenzaba a superar las dificultades asociadas al debut con un leve recupero de los pasajeros perdidos por las deficiencias informativas del proceso y el cambio diario de recorridos, la situación de Ciudad de Córdoba irrumpió en la escena complicando sustancialmente los planes de la administración radical. La crisis financiera, accionaria y fiscal que atravesaba la compañía que opera en la provincia hace más de cuatro décadas asomaba como irremontable con el correr de las semanas.
Varias semanas que pudieron trascurrir -con variable tenor del conflicto que ejecutaron los choferes de Ciudad de Córdoba- porque Ramón Mestre y sus asesores se mostraron reticentes a quitar la concesión, pese a incumplimientos evidentes con lo marcado por los pliegos de licitación. La existencia de factores internos y externos complicaba la decisión: uno, los cuestionamientos de amplios sectores a la gestión que adjudicó las líneas 20 y 70 pese a evidentes signos de inestabilidad de la firma. Otro, la investigación por presunta entrega de dádivas a la plana mayor del Palacio 6 de Julio luego de que asistieran a la fiesta por el 50º aniversario de la empresa Ersa de Juan Carlos Romero.
La gota que colmó el vaso fue la sacudida de paros y asambleas que sufrieron los vecinos a manos de un convulsionado grupo de delegados gremiales que pasaron de la actitud combativa y de denuncia a la patronal, a la defensa abierta y antinatural sobrepasando a la propia conducción de la UTA que había conseguido el correspondiente resguardo de cada fuente de trabajo. Se le exigía a Mestre que buscara una salida expeditiva al conflicto. Y así ocurrió: anunció la salida de Ciudad de Córdoba y su reemplazo por Ersa, Autobuses Santa Fe y Coniferal.
La gestión confió en que la transición iba a ser ordenada. Claro que no ocurrió así porque los libanizados delegados de la firma se encargaron de confundir a las bases (en algunas oportunidades aseguraron que los puestos no estaban asegurados) y los empresarios incumplieron con sus obligaciones salariales y con el desembolso de fondos para el funcionamiento operativo de la empresa.
La consecuencia fue de carácter empírico: menos servicios en circulación, un nivel de frecuencias intolerable, paro en Ciudad de Córdoba (incluso el último día de funcionamiento de la firma), paros “solidarios” de todo el sistema. En fin, una serie de irregularidades que impactó de lleno no sólo en el bolsillo de los usuarios que tuvieron que procurarse alternativas de traslado, sino en los niveles de corte de boleto que se venían registrando recientemente.

Los números
Como se dijo, a través de Alfil fuentes de la Secretaría de Transporte de la Municipalidad habían anticipado un crecimiento de casi el 11 por ciento si se comparaba junio de 2013 contra junio de 2014. Se había logrado corregir la contracción de ventas de pasajes del 6,23 por ciento apenas debutó el nuevo esquema el 1 de marzo.
Lo cierto es que julio, un mes especial por el receso invernal, no permitió celebrar otro pequeño avance por las causas citadas. La conflictiva salida de Ciudad de Córdoba no sólo exigió a las arcas municipales fondos frescos para cubrir obligaciones de los empresarios; también dejó su impronta en el corte de boleto. Según datos proporcionados por la cartera que encabeza el secretario César Ferreyra, en julio se cortaron 13.449.519 tickets. Cifra similar a la del mismo mes de 2013. El incremento fue sólo del 0,1 por ciento.
Si bien los funcionarios del área admiten que es poco alentador el progreso, se consuelan con la evidente paridad que arroja el cotejo teniendo en cuenta los efectos evidentes de la transición que terminó el primer día hábil de agosto. Las cifras parciales del mes en curso muestran una sintonía similar a la de junio. El viernes 1 de agosto, momento en que tomaron a su cargo los corredores 20 y 70 Ersa y Autobuses Santa Fe, se cortaron 500 mil boletos. No debe olvidarse que ese día hubo buena cantidad de viajes gratuitos porque muchas unidades no tenían la tickeadora. El martes 5 de agosto la situación repuntó: se abonaron 800 mil viajes. Se espera que con el aumento de 180 a 193 servicios diarios en los corredores citados las constantes se mantengan o incluso mejoren.
Los objetivos son claros: recuperar los 17 millones de pasajeros que el servicio tuvo hasta 2008. Existen antecedentes no muy lejanos que indican que es posible: entre 2003 y 2011 el sistema recuperó 60 millones de pasajeros anuales. La ventaja de Mestre es que cuenta con una flota aproximada de 570 nuevos coches incorporados desde septiembre de 2013 a la fecha. Las ventajas de una flota renovada casi en su totalidad tendrán impacto evidente no sólo en la calidad del servicio, sino en la reconciliación del pasajero con el transporte público.