Los amigos de José Manuel

Por Florencia Iglesias

CASA ESPEJADAwebPocos dirigentes nacionales tienen tanto recorrido en campañas electorales como José Manuel de la Sota, y en ese escenario se mueve como pez en el agua, más allá de chocarse con duras derrotas o disfrutar de grandes victorias durante ese largo camino.
En la madurez de su carrera política transita el tercer mandato como gobernador y simultáneamente intenta su tercer intento proselitista nacional. Primero fue el de fines de la década del ochenta, cuando se postulaba vice de Antonio Cafiero en la interna que perdieron frente al tándem Carlos Menem-Eduardo Duhalde. Luego la precandidatura presidencial a comienzos de siglo, cuando la carrera final la terminó ganando Néstor Kirchner. Y ahora asoma su último intento.
De la Sota apuró el kilometraje tras la Copa del Mundo de Brasil y comenzó a dejar en claro algunas cosas, especialmente los referentes en cada territorio por el que pasa y un consecuente armado.
Tal como lo adelantara diario Alfil en su edición del 23 de julio, De la Sota arma y de acuerdo a las voluntades que consiga reunir podría participar de las PASO en el mismo espacio de Sergio Massa y Adolfo Rodríguez Saá.
El Gobernador lentamente va cosechando algunos resultados. Repasemos:
Catamarca pareciera ser la provincia en la que se muestra más y mejor acompañado. Aquí hace pie nada menos que con el secretario General de la Gobernación, Luis Barrionuevo, otro dirigente que dijo públicamente trabajar para ´De la Sota presidente´. Además de Córdoba, en esta jurisdicción logró reunirse con dirigentes de todos los departamentos.
Fue recibido y caminó por las calles de San Fernando del Valle de Catamarca con el intendente Raúl Jalil. También se mostró con el de Andalgalá, Alejandro Pérez. Aquí desarrolla la agenda que arma Barrionuevo el presidente de la Cámara de Diputados provinciales, Marcelo Rivera.
En Corrientes tiene como principal referente al vicegobernador Gustavo Canteros, justicialista, quien declaró públicamente que su candidato a presidente es De la Sota. Corrientes es gobernada por el dirigente de raíz radical Ricardo Colombi, quien también demostró simpatía con el mandatario cordobés. La última vez que los tres se mostraron juntos en público fue el pasado miércoles 16 en Itatí, cuando participaron de la procesión de la Virgen. Es una de las provincias más recorridas por De la Sota desde el año pasado.
Una sorpresa lo esperó en La Rioja, donde le organizó una actividad el exsenador nacional y precandidato a gobernador Eduardo Menem. De la Sota disertó en la Universidad Nacional de aquella provincia acompañado por el hermano del expresidente de la Nación y el presidente del PJ cordobés Carlos Caserio.
En el Gran Buenos Aires aparece como referente la exdiputada nacional Claudia Rucci. Ella se encarga de allanar el hostil territorio del conurbano bonaerense e interior de aquella provincia. Ya le organizó algunas actividades puntuales como un acto en Avellaneda y además va dialogando con dirigentes que sumar a la trinchera. Con trabajo de hormiguita va convenciendo algunos concejales bonaerenses a sumarse detrás de De la Sota 2015. Se espera en septiembre el desembarco en suelo bonaerense del mandatario provincial.
Hace dos fines de semanas De la Sota había programado una nutrida agenda por las provincias de La Pampa, Neuquén y Río Negro. Pero la explosión del gasoducto frente a la planta de EPEC en la localidad de Pilar sólo le permitió al titular del amplio y luminoso despacho de la Casa Espejada recorrer la ciudad de Santa Rosa. Aquí definió como sus referentes a Jorge Matzkin (elegido cuatro veces diputado nacional por su provincia y quien fuera ministro del Interior del presidente Eduardo Duhalde, entre otros cargos).
De la Sota también trazó caminos en Santa Fe (cumple el rol de armador el legislador Oscar González), Santiago del Estero y Capital Federal, aunque no aparecen tan claras las referencias aquí. Recién en diciembre el mandatario provincial hará un corte para ver si la intención de votos a su candidatura presidencial mide al menos dos dígitos. Quedan poco más que cuatro cuatro meses. Una eternidad en política.