Se trabaja hasta el 5 de agosto para el Estado

cristina_brics_160714_2_ef_57188El Estado –en todos sus niveles- se queda con la mitad o más de los ingresos de una familia asalariada si cumple con todas las obligaciones impositivas. Es la conclusión del estudio del Instituto Argentino de la Realidad Fiscal (Iaraf) elaborado por Nadin Argañaraz, Sofía Devalle y Andrés Mir. Así, considerando que se empieza a trabajar para el fisco el 1 de enero, el “Día de la independencia tributaria” en la Argentina se celebra entre el 21 de junio y el 5 de agosto, en función de cuáles sean los ingresos. Esto implica que un trabajador asalariado formal en Argentina debería trabajar en 2014 entre unos 172 y 217 días para cumplir con las obligaciones tributarias de los tres niveles de gobierno.
La investigación aplica el concepto de presión tributaria formal, que surge de analizar la normativa tributaria y considerar las principales características legales de los impuestos más representativos país en los tres niveles de gobierno, y cuantificar lo que debería pagar un contribuyente tipo. Estima la carga tributaria bruta, es decir, el monto que las familias destinan al Estado en concepto de impuestos, pero no se considera la manera en que luego el Estado vuelca a la sociedad estos recursos. Los resultados indican que la carga tributaria formal integral este año se ubicaría entre el 47,2% y el 59,5% del ingreso total (incluyendo costo laboral) de una familia, dependiendo de los ingresos que tengan.
Si se desagrega la carga tributaria por impuesto, hay más peso de los impuestos “directos”. Entre un 72% y un 85% del total corresponde a este tipo de tributos (entre los que se incluyen los impuestos al trabajo, a las ganancias y a la propiedad), siendo creciente la relevancia a mayor nivel de ingreso, fundamentalmente por la mayor incidencia que ganancias tiene en los niveles salariales más altos. El ámbito nacional es el que participa con la mayor proporción de tributos (más allá que gran parte de estos luego sean coparticipados a las provincias), entre los que se destacan los impuestos previsionales y el IVA. Ganancias tiene mayor peso en los niveles de ingresos más elevados. Por el contrario, el IVA y los impuestos internos poseen más preponderancia en los niveles más bajos.
En cuanto a la evolución a lo largo del período 2011 – 2014, se advierte a nivel general un incremento en la presión tributaria que vienen soportando los trabajadores asalariados, teniendo en cuenta que, año a año, la totalidad de los impuestos que tributan representan un mayor porcentaje de sus ingresos. Estas subas van desde casi un punto porcentual en el ingreso más bajo, hasta entre seis y once puntos porcentuales en los más elevados.
Si se compara el “Día de la Independencia Tributaria de este año” con el 2011, se trabaja más. Entonces el periodo era entre el 19 de junio y el 5 de julio, con lo cual en tres años se incrementó entre 2 y 30 días la presión tributaria, siendo mayor el aumento para las familias de mayores ingresos. Los más bajos no están alcanzados ni por ganancias ni por el impuesto a los bienes personales. El “Día de la independencia tributaria” sólo ha crecido un día en los primeros dos años, manteniéndose constante en el último (pasando de 170 días en 2011 a 172 días en 2013 y 2014).
El crecimiento inicial se explica a nivel provincial y municipal, como consecuencia de los incrementos que se han producido en las alícuotas del impuesto a los ingresos brutos y las tasas de seguridad e higiene y en los fuertes incrementos del impuesto inmobiliario y las tasas de alumbrado, barrido y limpieza. En el último año se mantuvo constante la presión tributaria debido fundamentalmente a que los aumentos en los montos a pagar en concepto de impuestos a la propiedad habrían crecido en una proporción similar a la de los ingresos.