Schiaretti despliega rol de mediador en el peronismo local

juan schiaretti 001El fin de semana asomaba tranquilo informativamente, hasta que se conoció la realización de una reunión con unos veinte dirigentes justicialistas de diferentes departamentos de la provincia. Eso causó sorpresa. Fue el viernes a la tardecita en un local que tiene la concejal Olga Riutort en la ciudad.
La anfitriona recibía a dirigentes que le responden en el interior provincial pero también había militantes de tierra adentro que no están con Riutort pero que fueron invitados y se acercaron ante la falta de diálogo que mantienen con la actual gestión provincial. Esto último lo dijeron ellos. El motivo de la tertulia era dialogar con el diputado nacional y exgobernador Juan Schiaretti, quien llegó al lugar junto a Juan Carlos Massei, su ministro de Desarrollo Social durante los cuatro años de gobierno provincial.
Las dos partes aseguraron que la reunión fue solicitada por Riutort, especialmente para que sus dirigentes escucharan a Schiaretti.
En realidad, olguistas y schiarettistas vienen manteniendo diálogo desde comienzos de año, pero no deja de sorprender la imagen que apareció en los medios este fin de semana, en las que se ven al diputado y a la concejal juntos.
Dio la sensación de que Riutort estaba más interesada que el propio Schiaretti en que se hiciera público este tipo de encuentros, como también es cierto que la línea que bajó el exgobernador al grupo de militantes olguistas fue concreta. Les dijo:
Es indispensable lograr la unidad en el peronismo de Córdoba.
Deben ser candidatos los dirigentes que mejor midan en la consideración de los ciudadanos (encuestas).
Hay que apoyar el proyecto presidencial de José Manuel de la Sota.
Schiaretti hoy más que nunca parece ser el mediador principal que tiene el justicialismo mediterráneo. Está convencido de que es necesario que el PJ local esté unido para encarar la nutrida agenda electoral de 2015. Considera que hay que mantener el gobierno peronista provincial pero también entiende que hay que ganar “de una vez por todas” la intendencia de la ciudad de Córdoba e ir detrás de la casi segura precandidatura presidencial del Gobernador. En síntesis, el justicialismo cordobés debe jugar en las tres jurisdicciones: nacional, provincial y municipal.
La gran pregunta es: ¿Cómo recibe De la Sota este tipo de reuniones de Schiaretti con Riutort? Ya se había comentado desde el amplio y luminoso despacho de la Casa Espejada que se miran de reojo estos encuentros entre los dos sectores. Obviamente que no le cae del todo bien al mandatario provincial que un dirigente de la talla de Schiaretti le abra el juego a Riutort, con quien mantiene una distancia personal y política tras el divorcio matrimonial ocurrido durante su segundo mandato. Pero a la vez entiende que la idea de unidad es vital. De la Sota necesita el PJ unido para jugar a nivel nacional y en eso coincide con Schiaretti. De lo contrario podrían irse varios dirigentes con Sergio Massa, Daniel Scioli o hasta Mauricio Macri.
Vale destacar cómo le marcó la cancha el exgobernador a Olga, en eso de apoyar la candidatura del Gobernador a nivel nacional. ¿Aparecerá un grado de madurez en el justicialismo cordobés para borrar lo pasado y permitir que este reflujo regrese al partido a dirigentes destacados como Riutort, especialmente por su llegada a los vecinos de la ciudad? Esa es la pregunta que se hacen muchos en el oficialismo provincial. No será tan sencillo conseguirlo.
Dentro del PJ capitalino no son pocos los que dicen que “el verdadero candidato a intendente de De la Sota en 2015 es Ramón Mestre”. Lo cierto es que Schiaretti está dispuesto a apoyar la candidatura de Riutort si llega a ser la que mejor mide en las encuestas a comienzos del año que viene. Olga es la peronista que ´más quieren´ hoy los vecinos de la ciudad. Eso es tan cierto como poco aceptado en la Casa Espejada.
Lo cierto es que la dirigente que mira con mayor desconfianza y hasta enojo este escenario – hoy, un borrador político- es Adriana Nazario y su gente. Cuentan en el Nuevo Centro Cívico del Bicentenario de Río Cuarto que ella quiso ser candidata a intendente del Imperio del Sur en 2012 y De la Sota prefirió que no fuera. ¿Permitirá ahora que el mandatario provincial avale la postulación de Riutort? Complejo.
¿Cómo le terminará yendo a Schiaretti en su condición de mediador, dialoguista, en su intento de buscar la unidad justicialista cordobesa a viva voz? Quién sabe.
También es cierto que el diálogo entre schiarettismo y olguismo no deja de ser un llamado de atención para De la Sota.
A esta hora hay dos cosas complicadas para lograr: ¿Se imaginan a Riutort apoyando la candidatura presidencial de De la Sota en acto o spots publicitarios? Sería posible si le aseguran que será la candidata a intendente con todo el PJ detrás de ella. ¿Lo ven al Gobernador apoyando a Olga intendenta? Más complejo todavía.
La semana pasada, este diario tiró el nombre de dos ministros que a su manera desplegan juego político en la ciudad pensando en 2015: Adrian Brito (Trabajo) y Jorge Lawson (Comunicación). Son dos de los que aparecen en más medios y en más fotos de actividades de gobierno. No se pierden ninguna. Habrá que ver cuánto pueden penetrar en la sociedad y luego saber si tienen margen para jugar en alguna candidatura.
Muchos de estos ingredientes nuevos en el tablero del PJ llaman la atención. Nadie duda de la condición de conductor del partido de De la Sota. Eso está claro. Pero en cierto modo perdió la iniciativa en la ciudad y hay cuestiones que le molestan o lo ponen incómodo. En realidad los desencuentros entre el Gobernador y la ciudad que lo vio nacer comenzaron en el mediodía del 31 de enero de 2002. Ese día desde Río Cuarto declaró bajarle el pulgar a la sociedad política que mantenía con el entonces alcalde de La Docta, el ucedeísta Germán Kammerath. Desde aquella jornada calurosa nunca más volvió a tener feeling con los vecinos de la ciudad. El peronismo sabe eso y también tomó nota de que, cuando pudo, siempre optó por candidatos a intendente no peronistas para el justicialismo en la compulsa municipal: Alfredo Keegan, Roberto Chuit. A De la Sota no se lo puede hacer cargo de la postulación de Héctor ´Pichi´ Campana. Esa factura hay que pasársela a Schiaretti.
Un detalle para nada menor: a muchos dirigentes de la ciudad no les termina de cerrar el acercamiento de Riutort al partido a través del exgobernador. A otros no les simpatiza las reuniones mantenidas entre las hoy concejalas Riutort y Alejandra Vigo.
Quizá se consiga unidad a nivel provincial, pero será muy difícil lograrla en la ciudad de Córdoba.
En un año habrá elecciones a gobernador. Comentan en despachos ubicados a la vera del río Suquía, en el Panal, que serían el último domingo de julio. La cuenta regresiva se puso en marcha, mientras los diferentes espacios políticos opositores miran atentos y no terminan de saber qué hacer para intentar desbancar al justicialismo en la provincia y no permitir que se apoderen del sillón mayor del Palacio 6 de Julio.