Interna de UTA amenaza normal traspaso de Ciudad de Córdoba

p03-1La semana que comienza se abre como un verdadero desafío para la administración mestrista. Sólo restan cuatro días hábiles para que tomen a su cargo los corredores 70 y 20 de Ciudad de Córdoba las tres prestadoras que quedarán como únicas adjudicatarias del servicio de transporte urbano de la ciudad. El abanico de problemas a manejar incluye ítems que no pueden jerarquizarse siguiendo un orden de prioridades. Todos son importantes; cada uno de ellos debe atenderse en simultáneo.
El traspaso y división de 830 empleados de la transportista eyectada la semana pasada a raíz de su rojo financiero y el monitoreo que corresponde al nuevo reequipamiento de unidades en el que deben incurrir Ersa, Autobuses Santa Fe y Coniferal para ampliar sus servicios; son dos de los ejes centrales marcados para la segunda salida empresaria, después de Tamse, que enfrenta la gestión de Ramón Mestre.
Observe los efectos colaterales que, sin duda alguna, generan otras dos consideraciones que exigen el mismo estatus de relevancia.
Se dijo, aún quedan cuatros días hábiles en los que Ciudad de Córdoba debe prestar el servicio sin que el usuario perciba de forma negativa los efectos de la comentada transición. En este marco debe comprenderse la absorción de gastos (salariales y operativos) por parte de la Municipalidad, según informó el secretario de Transporte, César Ferreyra, en el transcurso del fin de semana que pasó. También, los alfiles de Mestre deberán lidiar con las heridas abiertas del gremio de los choferes que anticipan que seguirán latiendo, al menos hasta que se materialice la desaparición de la empresa que conduce Mariano Llabot.
Como se evidencia son pocos pero contundentes los pendientes de Mestre para la semana, al que se agrega la imperante necesidad de evitar un nuevo paro en el sistema. Y los “outsider” de las conversaciones que reanudarán hoy Mestre y máximos representantes de la UTA Córdoba y UTA nacional para definir detalles de la transición se valdrán, precisamente, de la preocupación oficial para plantear condicionamientos. Los delegados de Ciudad de Córdoba reclamarán hoy ser parte de la segunda cumbre a la que no fueron convidados.
El delegado Osvaldo Diani confirmó a Alfil la versión, al tiempo que aseguró que tomarán “medidas severas” si no son convocados por Mestre. El representante sindical entiende que son una pata fundamental en la discusión y es por esto que no se quedarán con los brazos cruzados. Además de exigirle al secretario general de UTA Alfredo “Cuchillo” Peñaloza “que los haga parte”, Diani aseguró que pretende que el Intendente “se atenga a la ley” y adjudique a Ersa, la segunda en el pliego, los servicios de Ciudad de Córdoba. Es posible, según la fuente, que envíen una carta documento por las declaraciones de Mestre del pasado miércoles, que calificaron de “ofensivas”. Cabe recordar que el responsable del Palacio 6 de Julio aseguró que se sentirá “liberado de compromiso” con aquellos que “atenten a la convivencia y que generen acciones de violencia”.

Otra vez la interna
Desde estas páginas se señaló que el paro decretado por los delegados de Ciudad de Córdoba, sin la mínima aprobación de la cúpula sindical de la UTA, fue una torpeza funcional a los intereses de Mestre. Los referentes de los trabajadores que abrieron fuego con dos jornadas de paro la semana pasada atentaron contra su objetivo y el intendente resolvió revocar la contratación de la firma que presta servicios en la provincia hace cuatro décadas.
Posiblemente, los delegados que contaban con un candidato fuerte (Diani) para pelear el máximo cargo en la conducción sindical en las elecciones de UTA de noviembre tomaron nota del desacierto. Igual, y al borde de la ilegalidad, quieren seguir dando pelea. El panorama es complicado porque Peñaloza no tiene margen para permitir una desacreditación pública de miembros de su tropa y sería poco probable que entorpezca la tratativa aceptando incorporar a delegados renegados.
Al fin y al cabo, el secretario general cuenta con el total apoyo de los embajadores que Roberto Fernández, titular de UTA Nacional, envió a Córdoba para la ocasión. También con la venia de Mestre y sus funcionarios, quienes lo erigieron como único interlocutor válido.

Dómina: “Los días restantes de servicio podrían costar $40 millones”

La cifra surge de un estudio realizado por el concejal Esteban Dómina considerando los egresos operativos durante la transición tras la salida de la empresa Ciudad de Córdoba que, tal como fue anunciado, correrán por cuenta del municipio. El informe elaborado por el concejal arroja que Combustible y otros gastos insumirán $ 2.086.000, más el Adelanto Salarial de $ 914.000, lo que totaliza $ 3.100.000.
A esa cifra, en caso de que el municipio afronte el pago de los haberes de julio al personal de la empresa, “una hipótesis bastante probable –dice Dómina- ya que la empresa aducirá no contar con los recursos necesarios”, habría que adicionar alrededor de 13,4 millones de pesos, lo que haría un total de 16,4 millones de pesos.
A esa cuenta deben agregarse los 23,4 millones que Ciudad de Córdoba le debe a la administración por adelantos y préstamos no reintegrados. En el cálculo, no se computan ingresos por cuanto la empresa tiene afectada la recaudación diaria al pago de otras deudas.
“La agonía de Ciudad de Córdoba puede costar 40 millones de pesos a los vecinos”, sostiene Dómina, quien añade que duda sobre las posibilidades de recuperación.