Sesión pos-Decara: Pregno buscó (en vano) tregua con juecismo

p6-1Las esquirlas de la controvertida sesión del miércoles 2, en la que se votó al radical Mario Decara como Defensor del Pueblo, todavía caían ayer sobre la Legislatura.
Aquella vez, los legisladores del Frente Cívico anticiparon que no participarían más de las reuniones de la comisión de Labor Parlamentaria porque se consideraron traicionados por el oficialismo, que había anticipado que la elección del Defensor del Pueblo se haría después de las vacaciones de invierno y sorpresivamente, en medio de la sesión, cambió de idea (como si se hubiera recibido una orden desde el Panal). También expresaron a viva voz su descontento el socialista Roberto Birri y el vecinalista Aurelio García Elorrio.
No es la primera oportunidad en que el juecismo hace amenazas de este tipo. La gran pregunta que se hacían ayer en la Legislatura era si esta vez cumpliría.
Ausentes Oscar González, el presidente provisorio, y el vicepresidente Carlos Gutiérrez, la sesión de hoy debía ser conducida por la vicegobernadora Alicia Pregno, quien suele ceder el privilegio a esos dos legisladores.
Antes de la reunión de la comisión de Labor Parlamentaria (en la que se definen los detalles de la sesión), Pregno citó a su oficina a la presidente y al vice del bloque del Frente Cívico, Liliana Montero y Santiago Clavijo.
Junto a la vicegobernadora estaba el titular del bloque Unión por Córdoba, Sergio Busso.

Para hacer las paces
Los cuatro hablaron durante un buen rato acerca de lo ocurrido en la sesión del miércoles 2, de la que los juecistas incluso se fueron en repudio a lo que sucedía; es decir, en rechazo al acuerdo entre el peronismo y el radicalismo para que Decara regrese al sillón de Defensor del Pueblo.
Pregno y Busso tenían por objetivo ayer que los juecistas archiven el rencor y no falten a Labor Parlamentaria, lo que en lenguaje de laboratorio legislativo es un repudio a los modos del oficialismo.
Busso se mostró comprensivo con el enojo que todavía expresaban los jefes del bloque Frente Cívico. Reconoció que las cosas no pasaron del mejor modo posible, pero enfatizó que los legisladores de Unión por Córdoba forman parte de un proyecto político que lidera el gobernador José Manuel de la Sota. Y De la Sota, podría interpretarse aquí, quería que la designación de Decara salga justo ese día para que cualquier polémica que se originara quede sepultada por las vacaciones y por la fase final del Mundial. En cierto modo, eso pasó.
Montero y Clavijo recordaron que el bloque Unión por Córdoba siempre tuvo un trato avasallante sobre las minorías, pero que habían advertido un cambio desde los incidentes del 3 y 4 de diciembre del año pasado. Incluso señalaron que ellos votaron algunos proyectos valiosos políticamente para el oficialismo, como la Ley de Ambiente.
Pero protestaron, enseguida, porque el repentino cambio de la última sesión indicaba un regreso a las malas épocas.
La reunión de Pregno, Busso, Montero y Clavijo concluyó en buenos términos, pero los juecistas (por llamarles de alguna manera imprecisa) ratificaron que no irían a Labor Parlamentaria.
Y, finalmente, la comisión de Labor Parlamentaria no contó con ellos. Tampoco, por los mismos motivos, con Birri ni con García Elorrio.

La sesión de ayer
Luego, comenzó la sesión de ayer, en la que la Cámara aprobó la adhesión de Córdoba a la ley nacional de lucha contra el alcoholismo. En la sesión, Montero levantó algunas fuertes críticas contra los oficialistas y, puntualmente, contra el gobernador José Manuel de la Sota. La tregua debe esperar.