Francisco premia a Ñáñez por su tarea interreligiosa

ilustra francisco y ñaña en vaticanoSi hay un ámbito en el que el Papa Francisco se ha distinguido, es en su capacidad para desarrollar acciones de diálogo con otras religiones. Así lo mostró ya como obispo primado de la Argentina haciendo gala de sus vínculos con judíos, musulmanes y cristianos no católicos. Por este énfasis pastoral del Papa es que no resulta un destalle menor la designación acontecida por estos días.
Francisco ha designado al arzobispo de Córdoba, Monseñor Carlos Ñáñez, miembro del Pontificio Consejo de la Promoción de la Unidad Cristiana junto con a los obispos Rodolfo Valenzuela Núñez (de Vera Paz, Guatemala) y Gerhard Feige (de Mandeburgo, Alemania).
¿Qué significa ese nombramiento para el religioso cordobés? El Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad Cristiana es el organismo eclesiástico encargado de promover el sentido ecuménico y el diálogo y la colaboración con otras iglesias cristianas.
De esta manera el Sumo Pontífice premia a Ñáñez que ha mostrado en su perfil pastoral y con un activo liderazgo en el COMIPAZ que es posible desarrollar acciones efectivas y eficaces de diálogo interreligioso que contribuyan a una cultura de paz. Así lo viene haciendo el Comité de Córdoba desde 1997, y es el éxito de esta experiencia lo que avala el lugar que del que ahora el Obspo Ñañez es merecedor. Desde su nacimiento este organismo ha puesto de manifiesto su vocación de construcción de una sociedad más plural, madura y respetuosa de las diferencias. Y lo ha hecho anclado en lo religioso pero mostrando que las convicciones espirituales necesitan de un claro compromiso social. El COMIPAZ ha sido partícipe de muchas acciones políticas y sociales en los últimos años pero el recuerdo más fuerte y potente ha sido su participación como mediador en el motín policial del pasado 3 de diciembre.
La participación de Ñañez en este Comité no implica en absoluto que se radique en el Vaticano y deje de cumplir sus funciones en la Catedral de Córdoba. Muy por el contrario es un estímulo a multiplicar y difundir acciones pastorales tendientes a promover el diálogo y la Unidad poniendo acento en lo común por encima de cualquier diferencia.

El organismo y sus miembros.
El Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos fue promovido por el Papa y Santo Juan XXIII durante el Concilio Vaticano II (1962-1965) y no sería hasta 1966, en el papado de Pablo VI, cuando se convertiría en un órgano permanente de la Santa Sede. En la actualidad es presidido por el purpurado suizo Kurt Koch.
El nombramiento se completa con la designación de diversos sacerdotes y laicos consultores, expertos en la temática y procedentes de todos los continentes, incluido un argentino : Jorge A. Scampini, profesor de Ecumenismo en la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica de Buenos Aires (Argentina), y una religiosa: sor Maria Ha Fong Ko, (Macao), profesora de Exégesis del Nuevo Testamento en la Facultad Pontificia de Ciencias de la Educación Auxilium de Roma y en el Seminario del Espíritu Santo en Hong Kong.
La oración acontecida en el muro de los lamentos donde fue acompañado de “sus amigos” judío y musulmán, y el posterior encuentro en los jardines del Vaticano, hablan por sí mismos del lugar que el Sumo Pontífice le otorga a este tema. En un mundo en conflicto, apuesta a la dimensión religiosa de las personas para facilitar los caminos de paz. Que Francisco haya puesto su mirada en el accionar pastoral interreligioso de la diócesis de Córdoba seguramente enorgullece a la totalidad de los miembros del COMIPAZ que hace poco menos de un mes se encontraron en el Buen Pastor, donde el principal orador fue el Obispo Diocesano y donde creyentes de todas las religiones de nuestra ciudad reflexionaron sobre la necesidad de trabajar por una sociedad menos violenta. Las imágenes del 3 de diciembre (motín policial) estuvieron allí presentes y se reafirmó el compromiso concreto por lograr una mejor convivencia ciudadana. Seguramente con esta autoridad llega el Obispo a su nuevo servicio eclesial.