Por baja internacional, la soja aportaría US$ 2 mil M menos

pila de monedasLa baja en los precios internacionales de la soja es una mala noticia para Argentina. Si se toma en cuenta lo que resta de comercializar del ciclo 2013/2014, la baja de ingreso de divisas sería de entre US$ 1.500 y US$ 2 mil millones, según un trabajo del economista Juan Manuel Garzón del Ieral. Los nuevos precios externos, además, ponen mucha presión sobre la campaña agrícola 2014/2015, que puede llegar a enfrentar el escenario externo menos favorable desde 2010. El precio de la soja a mayo 2015 se ubica en US$ 413 por tonelada en Chicago, que compara con un promedio de US$ 527 por tonelada para igual mes de los últimos 4 años.
A mediados de la tercera semana de este mes la soja marca US$ 436 por tonelada en el Mercado de Chicago para su posición de venta más cercana (agosto), perdiendo US$ 86 dólares respecto de la cotización de mediados de junio (un retroceso del 17% en 30 días). El aceite de soja, por su parte, se ubica en US$ 812 por tonelada, bajando US$ 60 dólares en el mismo período (7%), y la harina de soja en US$ 422 por tonelada, con un ajuste de US$ 87 dólares (17%) En el caso del grano de soja los precios actuales no se veían desde enero del año 2012. El ajuste en las cotizaciones responde básicamente a una expectativa de mayor abundancia de porotos en el ciclo agrícola 2014/2015, anticipada por lo que sería una gran campaña en Estados Unidos.
El Departamento de Agricultura del mencionado país (USDA) señaló en su último informe que el área sembrada con soja ha sido récord y que los cultivos se encuentran en óptimas condiciones, lo que posibilitaría una excelente productividad media y volúmenes de producción récord. El área sembrada con soja en Estados Unidos alcanza 34,3 millones de hectáreas, creciendo en 3.4 millones de hectáreas respecto de lo sucedido en la campaña previa. Prácticamente toda esta superficie sería cosechada (99,1%), con un rinde medio proyectado por USDA de 3,04 toneladas por hectárea, que se ubica por encima de la media de las últimas nueve campañas (2,84 toneladas). La producción se ubicaría en 103,4 millones de toneladas, 15% más que la anterior.
Las proyecciones y la baja en el precio de la soja en el Mercado de Chicago se ha trasladado a lo que Argentina puede obtener en la exportación del poroto o de sus derivados. El precio FOB puertos argentinos muestra un ajuste de US$ 50 en el último mes y medio, aunque estos valores son aproximados. “Este ajuste no es una buena noticia para el país, ni para la coyuntura, ni para el 2015 y el ciclo agrícola 2014/2015”, dice Garzón.
El problema para la coyuntura es que el país cuenta todavía con mucha soja de la campaña 2013/2014 que está sin precio de venta fijado; estimaciones del Ieral basadas en estadísticas del Ministerio de Agricultura de la Nación, se habrían vendido aproximadamente 21,0 millones de toneladas de soja de la campaña 2013/2014, hacia fines de junio (sólo operaciones con precio cerrado), incluyendo tanto las compras declaradas de la exportación como las de la industria. Si el volumen total de la campaña se confirma en una cifra cercana a las 55,5 millones de toneladas, las ventas acumuladas a esa fecha representarían el 38% de la producción.
En perspectiva histórica el ritmo de las ventas se encuentra por debajo de campañas anteriores, tanto en términos absolutos (toneladas) o en relación a los volúmenes producidos. La media de
ventas de las últimas 7 campañas se aproxima a las 23 millones de toneladas para similar período y el porcentaje comercializado de producción ha promediado el 52%. Garzón apunta que las ventas se demoraron a pesar que el escenario de precios internacionales declinantes, actualmente confirmado, tenía buena probabilidad de ocurrencia: “Factores domésticos influyeron en la decisión de retener los granos y más que compensaron las señales externas que sugerían lo contrario. Probablemente la necesidad de conservar el capital (excedente o capital de trabajo) en activos que resguarden la inflación, la restricción de compra de divisas y la presencia de una brecha cambiaria del 40% contribuyeron (contribuyen) a mantener la tenencia de activos dolarizados hasta último momento”.
Si el ritmo de ventas hubiese seguido un patrón histórico, con una comercialización por caso del 50% de la cosecha hacia fines de junio, las ventas hubiesen alcanzad do las 27,75 millones de toneladas, 6,75 millones de toneladas adicionales a las efectivas, que se hubiesen vendido a un precio mayor al que probablemente se terminen liquidando.
En este contexto, las divisas que terminará generando el complejo serán inferiores a las que hubiesen sido bajo un escenario de precios externos como el que se tuvo en el primer semestre del año. De acuerdo a primeras estimaciones, la baja en los precios internacionales, de mantenerse, resiente la generación de divisas de la soja (y sus productos derivados) que resta por comercializar (segunda mitad de este año y comienzos del 2015) en un monto aproximado de entre US$ 1.500 – US$ 2.000 millones.
Garzón agrega que los nuevos precios externos ponen mucha presión sobre la campaña agrícola 2014/2015, que puede llegar a enfrentar el escenario externo menos favorable desde el año 2010. El precio de la soja a mayo 2015 se ubica en US$ 413 por tonelada en el mercado de Chicago, habiendo promediado los US$ 527 por tonelada en el mismo mes durante los últimos 4 años.