Debut trotskista en elección (adelantada) de Suoem

Por Yanina Passero
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2014-07-20MUNICIPALES_webRubén Daniele competirá nuevamente por otro período como titular del Suoem. Será la última pugna que protagonizará el histórico dirigente que ocupó el lugar más expectable de la cúpula sindical por tres décadas. Se da por descontando que los reverentes afiliados municipales entregarán su voto de confianza una vez más a un dirigente que colocó los salarios municipales muy por encima del salario estatal medio en la provincia.
Imposible imaginar un final diferente para la carrera de un referente gremial que cosechó odios puertas afuera de la Municipalidad y aplausos convertidos en sufragios en cada elección de renovación interna de autoridades.
Cierto es que en la elección de 2011 sus siempre impecables triunfos se vieron empañados. La lista opositora identificada con el color naranja obtuvo la primera minoría y copó cargos en la estructura de decisión del Suoem. Su referente, Ariel Quiñone, buscará más que arrebatarle el 16 de octubre la conducción a Daniele, ensanchar la base electoral que, con el correr de las elecciones, mostró un crecimiento leve en las adhesiones.
Sí, el 16 de octubre se llevarán a cabo los comicios. Dos meses antes de lo previsto. Oficialmente, fuentes de la cúpula sindical insisten –ingenuamente- en remarcar que no existen argumentos de peso que justifique el adelantamiento. En el plano formal, se respetan los 60 días previstos estatutariamente para la actividad proselitista. Claro que se acortan, evidentemente, los tiempos de armado para nuevas propuestas.
Los efectos de la decisión de Daniele no fueron ideados con exclusividad para apremiar a sus rivales externos. También recaerían sobre las facciones que conviven en el seno del oficialismo sindical. Para explicar en parte la determinación no debería olvidarse que el mismísimo secretario general ratificó una nueva presentación electoral para poner freno a las ambiciones políticas de sus propias filas. “Si no me presento la Lista Verde se parte en varios pedazos”, había dicho hace unos meses atrás Daniele, haciendo gala de su competencia como líder, también interno.
Lo cierto es que se produciría un pequeño desprendimiento que no hará mella en la performance electoral de Daniele, pero que no deja de ser curioso. Delegados trotskistas que acompañaron tradicionalmente al oficialismo se animarían a presentar lista propia.
La decisión de un puñado de referentes de los trabajadores (que no supera la decena) en el área de Educación y Salud no escapa del fenómeno que experimentaron las fuerzas de izquierda recientemente. Surgen como ejemplos la elección de la troica Liliana Olivero, quien estuvo a menos de un suspiro de ocupar una banca en la Cámara de Diputados de la Nación en octubre pasado o la conquista de fuerzas de izquierda de centros de estudiantes en buena porción de las facultades públicas de Buenos Aires. A nivel local, no debe olvidarse que en la última elección de delegados de UTA en Ciudad de Córdoba, el trotskista Osvaldo Diani logró imponerse entre cinco listas más para la representación de los choferes del transporte urbano.
Son varios los antecedentes que habría empujado a un grupo de delegados a formar una agrupación clasista que, por razones obvias, no busca arrebatarle el puesto a Daniele (todavía hay dudas de si llegarán con los requisitos necesarios que fija el estatuto del Suoem para presentarse teniendo en cuenta que disponen de dos meses menos) sino, por el contrario, intentarán “entrar en la conciencia de los municipales”, según explican sus impulsores.

Cabeza de listas
Mientras se cocina el debut del ala más radicalizada de las fuerzas de izquierda, la oficialización de la fecha de elección y escalas intermedias (el 5 de agosto se formará la Junta Electoral en una asamblea general) no hay mayores definiciones sobre los criterios que adoptarán los candidatos en la confección de su lista. Hasta el momento, sólo se sabe que Daniele y Quiñone encabezarán las nóminas.
De allí para abajo sólo se observan incógnitas. Según pudo conocer Alfil, no estaría ratificado aún en su puesto el número dos del secretario general, el danielista y líder de la agrupación homenaje “Rubén Daniele”, Daniel “Chiquito” Fernández. Tampoco, Pablo González, delegado de áreas operativas que acompañó a Quiñone en 2011 para ocupar la secretaría adjunta, presuntamente por diferencias políticas.