Llegó la cumbre del Brics: literalmente el otro mundial

2014: el otro mundial

Por Daniel Zen
Enviado especial a Río de Janeiro, Brasil

2014-07-14PRESIDENTES_webEl domingo terminó el mundial de fútbol. Vimos a la presidente del Brasil, Dilma Rousseff y su par de Alemania, Angela Merkel, juntas a la par en la final, charlando y festejando al unísono el único gol del encuentro.
Ayer empezó otra parada mundialista, la que juegan las denominadas potencias emergentes, buscando mojarle la oreja a los países centrales y a sus instituciones financieras, que desde Bretton Woods a esta parte, llevan 70 años de hegemonía. Este es un partido del global de verdad. Veremos en breve a la primera mandataria del país hermano en las antípodas diplomáticas: sentada a par de los capitanes de Rusia, India, China y Sudáfrica.
La cumbre del llamado Brics (siglas de los países que lo componen) ya empezó en Fortaleza, ciudad tropical. Los líderes del esas cinco naciones, que poco tiene en común en lo cultural, social o político, se reunirán para firmar un documento de 50 puntos, que tocará un tema por demás álgido para la banda de los occidentales (El G8): la creación y fundación (en su sentido primero, “fundar”: dotar de fondos) de una entidad financiera supranacional.
El tema preocupa a Washington y Berlín, porque este banco de desarrollo tendrá como objetivo brindar apoyo financiero a países no centrales con problemas en sus balanzas de pago (cuentas con el resto del mundo), y de esa manera competirá directamente con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, cosa que podría modificar el orden financiero global.
Como viene el lobby, todo parece indicar que en un año el banco del Brics entraría en funcionamiento, sentado sobre 200.000 millones de dólares de reserva aportados por los países miembros. Esa imponente suma es nada más ni nada menos que el mismo respaldo con que cuentan, justamente, el BM y el FMI para poner en valor sus operaciones.
Si bien los analistas internacionales aseguran en los diversos medios de comunicación que los estados miembros tiene una decisión política muy firme en avanzar, también trascendió que hay fuertes disputas por la presidencia y sede de la entidad naciente. Brasil es el único país que se bajó para liderar la banca; en cambio, todos quieren que la sucursal madre esté en sus respectivos territorios nacionales, lo que implica mayor control. A este tema lo decidirán directamente los presidentes mañana.

Los negocios
En la cumbre se discutirán también negocios bilaterales. Negocios que probablemente vistos desde la óptica de un país de nuestro tamaño, PBI y población, parecen lisa y llanamente monstruosos.
El gobierno brasilero hizo públicos sus intereses, a través de un comunicado del ministerio de Economía. Eso sirve de ejemplo para mensurar lo que se afirmaba arriba.
– A China, entre otras cosas, Brasil le intentarán vender 60 aeronaves de la estatal Embraer.
– A Rusia, lo intentarán convencer de crear un plan de inversiones en ferrovía, plantas nucleares, traslados interocéanicos de gas y petróleo.
– A India, les propondrán intensificación de comercio bilateral libre con 400 productos, y una flujo de 15 mil millones de dólares en 2015.
– A Sudáfrica procuran venderle el 10% de la producción de carne vacuna brasilera.

El ingreso de Argentina: China sí, Rusia no
Fuera de la agenda oficial, se supo que el presidente de China, Xi Jiping, insistirá con la inclusión de nuevos miembros en el grupo, comenzando por nuestro país. La estrategia del gigante de Asia es cooptar socios para disminuir el poder de Rusia.
Justamente, al enterarse del plan chino para sumar voluntades, Vladimir Putin, otorgó un reportaje a una agencia de noticias Itar –Tass donde afirmó que el Brics no está maduro para recibir más miembros. Recuérdese que si bien el gobierno ruso logró la inclusión de Sudáfrica, no pudo conseguir lo mismo con México y Corea del Sur, dos naciones con territorio y población comparable a la de los actuales miembros,
También el propio Brasil resiste la posibilidad de que Argentina sea parte, señalando vía sus diplomáticos que el grupo debe consolidarse para no quedar obsoleto como el G20.