País repleto de sucesos importantes y distantes entre sí: default y Mundial

2014-07-06BOUDOU-KICILLOF_webEl país comienza a transitar una semana singular, plagada de acontecimientos, con una agenda cargada de actividades trascendentes. Algunas de ellas definirán buena parte del presente y el futuro de Argentina: el inicio de las negociaciones con los fondos buitres ante el riesgo de default, y la figura del vicepresidente Amado Boudou en jaque por la investigación de la justicia y las acusaciones por supuestos hechos de corrupción. Mientras todo esto se desarrolla, hay otro suceso resonante que ilusiona a los argentinos y a la vez cubre cada poro de nuestra geografía: el paso de la Selección Argentina a semifinales después de 24 años y la ilusión de obtener la Copa del Mundo en Brasil.
La presidenta Cristina Fernández continuará hasta “el 9 de julio inclusive” desarrollando su agenda de gobierno en la Quinta Residencial de Olivos, por prevención médica ante el cuadro de faringolaringitis aguda severa que padece, por lo que no participará de los actos centrales por el Día de la Independencia que se realizarán en San Miguel de Tucumán.
Esa fecha patria puede ser por partida doble si esa misma tarde en San Pablo, Brasil, el equipo que dirige Alejandro Sabella vence a Holanda y se transforma en finalista del Mundial.
Hasta el miércoles no se hablará de otra cosa que no sea fútbol, aunque los medios sigan de cerca lo que ocurre con la investigación a Boudou y las negociaciones con los fondos buitres.
El Mundial y los pasos exitosos que viene dando la Selección hasta el momento apaciguan las críticas a la gestión de Cristina, que transita a los porrazos su último año y medio. Claro que en algún momento se va a asentar la polvareda que suele levantar la Copa del Mundo en un país futbolero como Argentina, y allí volverá a ser el despacho mayor de la Casa Rosada el centro de las críticas y de los enojos de la gente y los medios.
Hasta el momento la Presidenta no hizo mucha referencia al Mundial, no se ´enganchó´ en la ola triunfalista, pero de eso se encarga el aparato de propaganda del Gobierno nacional, que viene bombardeando los entretiempos y los cortes comerciales de transmisiones de partidos y programas especiales del Mundial que se emiten por la TV Pública. Ya se ha dicho en estas páginas: la Selección nacional de fútbol ý su participación en la Copa de Brasil es política de estado, y como tal es difundido por los medios de la Nación.
Los temas de conversaciones hasta en despachos destacados son los equipos que pone en cancha Sabella, la dura lesión que sufrió Neymar, el desgarro de Di María, los ´huevos´ de Mascherano, Higuaín y su vuelta al gol, los cruces entre aficionados argentinos y brasileños en los estadios, y la alegría de volver a las semifinales tras 24 años. Ah, no hay que olvidar la locura que generó en el mundo femenino el torso desnudo y los tatuajes de Lavezzi.
No son días en los que se hable de la intención de votos de los presidenciables Daniel Scioli, Sergio Massa, Mauricio Macri o José Manuel de la Sota, ni de armados de futuras alianzas. En Córdoba apenas si se dedican algunos párrafos a la única elección que se realizará este año, la municipal de Marcos Juárez, con un inminente acuerdo entre PRO y radicales, mientras vecinalistas y PJ se apartan cada uno con candidatos propios. Una batalla que parece enfrentar cara a cara a De la Sota y Macri con sus postulantes, como un preliminar del comicio presidencial del año que viene, si es que ambos llegan hasta entonces con chances.
¿Qué pasa hoy?
Kicillof se reunirá hoy en Nueva York con el mediador que designó el juez Griesa, un momento clave para el inicio del diálogo e intento de acuerdo de Argentina con los fondos buitres. Pero quizá a la misma hora el común de la gente sólo esté interesado en saber quién reemplazará a Di María para el partido de mañana ante Holanda.
Es lógico, estamos transitando tiempos de Mundial y eso es sagrado. Recién después del domingo 13, cuando finalice la mayor contienda del balompié, las cosas volverán a ser verse con nitidez.