Respuesta oficial a intento de agremiación policial: 23 cesanteados

KD9L6625Luego de la realización de una reunión convocada por un autoproclamado gremio policial que se realizara el pasado fin de semana en la ciudad de Villa María, el gobernador José Manuel de la Sota dispuso la cesantía y separación de la fuerza, de personal de la Policía de Córdoba y del Servicio Penitenciario, retirado y en actividad.
El motivo fue que “el pasado sábado 28 de junio, en la ciudad de Villa María, incurrió en conductas de insubordinación e indisciplina, con la consecuente afectación del prestigio de la institución, tipificadas en la mencionada normativa”.
El Gobierno provincial informó anoche que el decreto expresa que “las personas involucradas, en el marco de un acto de carácter gremial o sindical no autorizado para el personal policial y expresamente prohibido para el personal penitenciario, participaron de una posterior situación violenta, hostil y tumultuosa, avalando las agresiones físicas y descalificaciones verbales hacia los superiores que se apersonaron en el lugar”.
El mismo agrega que “tales inconductas son consideradas una falta gravísima ya que importan el quebrantamiento voluntario y deliberado de la sujeción al mando de las autoridades de la fuerza y al régimen jurídico y disciplinario a los que se encuentran sometidos, afectando el buen nombre y prestigio de la Institución Policial y Penitenciaria”.
Por tal motivo, “es decisión del Poder Ejecutivo disponer la sanción segregativa y la consecuente baja de la institución del personal que participó de estos actos de indisciplina. El personal retirado que participó de estos hechos dejará de pertenecer a la fuerza y perderá todos los derechos que las leyes y decretos reglamentarios le otorgan, con excepción de los derechos previsionales y asistenciales adquiridos”.
En las últimas horas, el jefe de la Policía de Córdoba, Julio César Suárez, hizo declaraciones sobre el intento sindical de un minúsculo sector de la fuerza en el departamento San Martín al que consideró “muy grave, de agresión y una pérdida total de respeto”. Esto último lo fundamentó diciendo que “el jefe departamental, cuando llegó al lugar, fue manoteado de arriba a abajo, e insultado por estas personas. No vamos a permitir esto de ninguna manera. No vamos a permitir que cometan estos actos de agravio a nadie”, dijo a Mitre Córdoba.
“No parecían policías lo que estaban allí (en las reunión de Villa María). Pretendemos tener una policía honorable, honrada, esto es lo que pretendemos nosotros. Los patoteros y los barrabravas no pueden ser policías. Si algún día habrá o no un gremio, no lo sé. Pero si lo hay que esté conformada por gente honrada, honesta de la policía”, consideró Suárez.

Aquel diciembre
Los sucesos ocurridos a fines de noviembre pasado, que fueron generando reclamos salariales y mejoras en las condiciones de trabajo de la policía, terminó con el motín de la fuerza la noche del 3 de diciembre que se extendió hasta el mediodía del día siguiente, en lo que fue uno de los momentos más dramáticos que se vivió en Córdoba desde que regresó la democracia.
Hubo denuncias, se investigó, y a esto le siguieron sanciones y cesantías en la Policía provincial, además de un doble descabezamiento de la cúpula policial.
En los últimos días regresaron los cabildeos y hubo reuniones en algunos puntos de la provincia, siendo descubierta la ocurrida en Villa María, que terminó con una investigación interna y las sanciones que tomó el gobernador anoche.