Daniele, el celoso guardián de las vacantes municipales

Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

MEGALÓPOLIS - MUNICIPALIDAD
MEGALÓPOLIS – MUNICIPALIDAD

[dc]L[/dc]os tuyos, los míos y los nuestros. La humorada a la que se suele acudir para referir a las familias ensambladas contemporáneas es oportuna para graficar la realidad de la planta de personal de la Municipalidad capitalina. Cada uno de los intendentes que pasaron por el despacho mayor del Palacio 6 de Julio dejó su “aporte” a la causa, con matices de severidad según el caso. El gremio, también, hizo lo propio. En fin, unos y otros ignoraron deliberadamente la Carta Orgánica que exige que los ingresos al municipio se basen en una demostración de idoneidad para ocupar un cargo. La “dedocracia” absolutista, la única “ley” de cumplimiento efectivo.
Intendentes avalaron ingresos, pero también los sufrieron en carne propia. De hecho, hasta hace poco tiempo se lo escuchaba a Ramón Mestre prometer que se bajaría la incidencia del gasto salarial en los ingresos. La peregrinación que comienza un par de meses antes de la cancelación de los medios aguinaldos de junio y diciembre da cuenta de los perjuicios de una ecuación desequilibrada. Queda oficialmente inaugurada la época del malabarismo en la Municipalidad que incluirá, entre varios paliativos, una nueva emisión de Letras. Los fondos estarían depositados el 27 de junio. Al menos, ése fue el compromiso de Mestre en la mañana de ayer.
Presuntamente, los concursos masivos que abrió la administración radical serían un punto final a las “comisiones de padres” que funcionan en las reparticiones municipales, pero que Rubén Daniele dice desconocer. La lista de mérito terminaría –prometen los alfiles mestristas involucrados en la tarea- con el pago de favores a cambio de un puesto o el ingreso en virtud de los buenos usos de una nutrida agenda de contactos.
El avezado Suoem dio señales de beneplácito. Ahora bien, pretenden trazar una línea divisoria de aguas. La pugna por la efectivización de los contratados es una bandera que Daniele mantendrá izada. Incluso, el pase a planta de una buena parte de los 3.000 contratados es una insignia que pretende tener pegada en la solapa del saco el día de condecoración final, cuando deje el sindicato que gobernó por tres décadas para pasar a la pasividad.
Números claros para lo que se viene: la negociación por las vacantes en la planta permanente, en un contexto de concursos públicos y abiertos en el que compiten, para el Ejecutivo, contratados y aspirantes ciudadanos (aclaración: el gremio difiere en este punto y niega cualquier contienda entre unos y otros, sencillamente porque los empleados artículos 8 y 9 “ya están adentro”).
Daniele no se despega de planillas confeccionadas por miembros de la cúpula sindical. Cifras que atesora y saca a relucir cada vez que se abre la polémica por la contratación de personal en la Municipalidad. Tema tabú para el intendente actual y los contribuyentes que siguen esperando la devolución de sus impuestos en obras y mejores servicios.
Conocer el terreno –los tuyos, los míos y los nuestros- es fundamental para encarar la pulseada por las vacantes escasas. Se sabe que en la Municipalidad la posibilidad del despido con causa es improbable. Las renuncias, imposibles. ¿Quién dimitiría a un trabajo en el Estado con un promedio salarial de 22 mil pesos? Sólo queda esperar que la pasividad llegue al personal con mayor experiencia y antigüedad en el municipio.

En números
Daniele asegura que el 10 diciembre de 2011 Mestre tomó la batuta con 10 mil empleados, en números redondos. “Para no confundir a la opinión pública”, espeta. A la fecha, la populosa planta municipal cierra en 10.770 agentes.
Ahora bien, conviene hacer unas aclaraciones numéricas intermedias para explicar el crecimiento oficial en 770 trabajadores. El sindicalista remarca que Mestre regularizó la situación laboral de 300 monotributistas que venías de gestiones anteriores y otros 200 agentes, la mayoría de ellos profesionales del sector Salud, también de administraciones previas.
Para Daniele, el Intendente o sus funcionarios contrataron a 570 personas por voluntad propia. La suma es sencilla: 570 mas 500, igual a mil. El total cierra en 11.070 mil. Siguen las restas: Daniele descuenta 300 jubilaciones que se produjeron en dos años y medio. La cuenta termina con una planta de 10.770 empleados. El capo de la Lista Verde asume 80 ingresos del total a pedido del Suoem. Todo un gesto.
El seguimiento de la evolución, siempre de tendencia alcista, de la planta permanente no es otra cosa que una guardia celosa de las vacantes que vendrán. Desde el Suoem dieron sendas señales de que la prioridad la tendrán los 2.076 empleados transitorios y los 889 contratados quienes deberán concursar, a pedido de Daniele, sólo para reunir un requisito legal.
En lo que va de 2014, las jubilaciones se producen a un ritmo promedio de 10 por mes. Además, se expandió la cantidad de trabajadores que se acogieron a la jubilación anticipada, cerrando en 485 empleados en abril. Si bien Mestre prohibió esta modalidad que permite al empleado cobrar el 70 por ciento de sueldo sin la obligación de prestar servicios hasta que llegue su jubilación, se trata de trámites que habían sido iniciados antes del desembarco del radical al municipio. Conviene recordar que apenas asumió, Mestre tenía 200 empleados haciendo uso del beneficio previsional.