Sacudón en el PJ Capital tras diálogo Riutort-Vigo

2014-05-28OLGA-VIGO[dc]C[/dc]on los primeros fríos del otoño comenzaron a incrementarse los encuentros entre olguistas y viguistas. Sí, entre las concejalas Olga Riutort y Alejandra Vigo de Schiaretti, y referentes de ambas. Las une su condición de sanjuaninas y peronistas, aunque el devenir del justicialismo las mantuvo alejadas, especialmente por el divorcio matrimonial y político a Olga con su exesposo y actual gobernador José Manuel de la Sota.
¿Cómo se observa esto desde el peronismo? Con sorpresa antes que nada. Pocos imaginaban que, a pesar de haber sido adversarias en las municipales de 2011, ahora, pensando en 2015, harían buenas migas las dos exprimeras damas. Claro que falta mucho para que comience a desarrollarse el nutrido calendario electoral del año que viene y más allá de eso nada está claro: uno de los escenarios menos previsibles es qué hará el peronismo en la ciudad de Córdoba.
¿Alguien se imagina a Riutort como candidata a intendente por el justicialismo? La verdad es que para el PJ es difícil imaginarlo. Entonces, ¿para qué gasta Vigo pólvora en chimango? El tiempo dirá…
Lo curioso es que por estas horas aparece sin fisuras “la relación macro” entre De la Sota y Juan Schiaretti, y el peronismo cordobés buscará hasta donde pueda mantener la unidad incluso para definir las listas de candidatos el año que viene. Por eso se lo vio al presiente del PJ provincial, Carlos Caserio, recorriendo la provincia para encabezar reuniones departamentales que tuvieron el formato de sesiones del Consejo Provincial partidario.
Ocurre que en la ciudad de Córdoba nadie buscar mover el avispero, aunque esto no pueda evitar que la dirigencia capitalina comience a reorganizarse. Se retoman las reuniones barriales, por circuitos y seccionales.
Además de los cabildeos entre las dos exprimeras damas en el Concejo Deliberante, hay reuniones en la Legislatura y también en diferentes reparticiones del Ejecutivo provincial.
Muchas cosas que se tienen en cuenta:
Antes que nada esperan la decisión de De la Sota de definir cuál será su proyecto personal para el año que viene. Se sospecha que buscarán ser uno de los presidenciables peronistas y casi todos entienden que después del mundial de fútbol va a acelerar su carrera soñada rumbo a la Casa Rosada. La mayor parte del PJ cordobés apoyará a De la Sota siempre y cuando observen que es viable su proyecto. Esto, aunque parece lejano a lo que ocurra en la ciudad de Córdoba, es el primer paso que deberá definir el justicialismo mediterráneo a la hora de irse organizando para la cargada agenda electoral del año que viene.
En el caso de que el Gobernador ponga su mira en Buenos Aires, le seguirá la otra carrera, quizá una de las más importantes: lograr mantener el gobierno provincial. Allí aparecerán los tres candidatos bendecidos del mandatario provincial, Juan Schiaretti, Martín Llaryora y Daniel Passerini. ¿Será posible la unidad o irán a interna?
Y por último buscarán darle un orden al turbulento peronismo de la ciudad. De la Sota está peleado con su ciudad natal desde el 31 de enero de 2001, cuando le bajó el pulgar a su sociedad política con el entonces intendente ucedeísta cordobés Germán Kammerath. Desde entonces el Gobernador nunca más puso demasiado interés el justicialismo local y mucho menos cuando años después se divorció afectiva y políticamente de Riutort.
El dirigente peronista puro se siente molesto porque en rara vez un peronista es candidato a intendente: de la Sota eligió a Kammertah, luego a Alfredo Keegan y más tarde a Roberto Chuit. Y como si eso fuera poco en la última Schiaretti impulsó a su entonces vice Héctor “Pichi” Campana.
Una de las más enojadas con el acercamiento de Riutort a Vigo es la actual Primera Dama, Adriana Nazario. No le cae nada simpático que sea Riutort la dirigente peronista que más mide en Córdoba capital y menos que pueda regresar el año que viene al PJ para que sea su candidata a intendente.
Los ingredientes están a la vista pero lejos está de definirse la receta que buscara cocinar el peronismo cordobés para el año que viene, cuando casi todo lo definan los ciudadanos en un cuarto oscuro que visitarán más de una vez.