Éxitos y fracasos del sindicalismo opositor

Por Rosendo Fraga
para nuevamayoria

p12-1 - copiaEl paro general del 10 de abril y la movilización a la Plaza de Mayo realizada el 14 de mayo, pusieron en evidencia que la capacidad de movilización específicamente sindical está en las centrales opositoras que lideran Moyano y Barrionuevo y no en los gremios oficialistas, liderados por Caló. La relación entre el dirigente camionero y su aliado del sindicato gastronómico se ha estrechado en las últimas semanas y parece que se mantendrá hacia adelante.
Al comenzar mayo, el conflicto entre el intendente de Quilmes -el dirigente sindical metalúrgico “Barba” Gutiérrez- y el sindicato de camioneros escaló, al pretender éste municipalizar la recolección de residuos del municipio, que está en manos de Covelia, una empresa privada próxima a Moyano, aunque sus directivos lo nieguen. Al dar este paso la Intendencia de Quilmes, los trabajadores de recolección de residuos dejan de pertenecer al sindicato de camioneros y pasan al de municipales.
La doble pérdida que implica para el sindicato de camioneros que se quite la concesión a una empresa cercana a Moyano y que al mismo tiempo se reduzcan los afiliados, son el doble motivo de la prolongada medida de fuerza realizada por camioneros en Quilmes desde fines de abril y que se prolongó hasta entrado mayo.
Durante el desarrollo del conflicto, el secretario adjunto de camioneros (Pablo Moyano) dijo públicamente que el sindicato está dispuesto a dejar la vida de algunos trabajadores en la lucha que se había emprendido. Moyano se vio obligado a decir que “lo que dijo Pablo está mal”, pero “la gente se desespera cuando pierde su trabajo”. Moyano percibió la mano del gobierno detrás de la decisión del intendente de Quilmes y temió un “efecto cascada” que precipitara la municipalización de la recolección de residuos en otros municipios.
Finalmente, el conflicto del Municipio de Quilmes con la empresa Covelia cesó con concesiones importantes por parte de ella, lo que fue interpretado en medios oficialistas como un retroceso de Moyano. El 7 de mayo, el dirigente camionero tuvo su primer encuentro con un ministro del Poder Ejecutivo en casi dos años: ello se dio en Neuquén, en un acto organizado por el titular del gremio de petróleo y gas privado de dicha provincia y Río Negro (Pereyra), quien también es senador nacional. Pero dos días después, el líder de la CGT opositora criticó al gobierno por “no hacer frente a las suspensiones y despidos” y convocó a la Plaza de Mayo para el 14 de mayo contra la “inflación y la inseguridad”.
También camioneros llevó adelante entre abril y la primera quincena de mayo un prolongado conflicto con medias de fuerza y cortes a las plantas del grupo Techint, reclamando la reincorporación de trabajadores despedidos en empresas contratistas de Techint. Esta concentración se realizó el día previsto, con varias decenas de miles de militantes sindicales que responden a los gremios liderados por Moyano y Barrionuevo, quienes lideran la CGT opositora y la CGT “Azul y Blanco”, que tiene la misma posición.
Los dos gremios del transporte más importantes de la CGT oficialista (La Fraternidad y Uta), volvieron a alinearse con Moyano, que así vuelve a mostrar que tiene mayor capacidad de movilización sindical que sus adversarios. Pero el intento de sumar a la clase media a la marcha no prosperó, pese a que se habían ampliado los reclamos por los cuales se hacía la convocatoria. El oficialismo, a través del Jefe de Gabinete (Capitanich), trató de señalar este aislamiento social y político -los candidatos a presidente de la oposición eludieron apoyar esta marcha como habían hecho con el paro general realizado un mes antes-, y el mismo día la Presidenta realizó anuncios en el campo social. Uno de los candidatos a Presidente del Kirchnerismo (Uribarri), sostuvo que los dirigentes sindicales opositores son “un regreso al pasado” y Capitanich les dijo que “no pierdan el tiempo con economistas de la oposición”.
Tras la marcha, el sindicalismo opositor analiza la realización de un nuevo paro general recién después del Mundial de Fútbol. La unidad del sindicalismo peronista también ha estado presente en las manifestaciones y las acciones de Moyano, quien dijo que más tarde o más temprano se concretaría. El titular de Caritas, que nuevamente es Monseñor Casaretto (quien además tuvo un rol central en la articulación de la mesa nacional de diálogo que funcionó entre 2001 y 2002), ha convocado a las tres centrales sindicales peronistas para recabar su opinión sobre la situación social. Hay quienes piensan que estas reuniones con la Iglesia pueden apresurar el proceso de unidad sindical.
La relación de Moyano y Barrionuevo con los presidenciales ha quedado en una situación compleja. Ambos sienten que tanto Massa como Scioli los han abandonado. Quizás por eso, el encuentro entre el diputado nacional Facundo Moyano y Mauricio Macri pareció ser una señal de distanciamiento respecto a los candidatos originados en el PJ. Pero uno de los dirigentes sindicales más próximos a Moyano -Plaini, de canillitas- manifestó que Scioli es el mejor candidato que tiene el PJ y el hijo de Moyano relativizó el significado de su encuentro con el Jefe de Gobierno porteño, diciendo que él “se reúne con muchos políticos”, y al mismo tiempo pidió elevar el piso para el pago del impuesto a las ganancias a 19.000 pesos y elevar el reclamo de aumento en las paritarias al 40%, como lo ha hecho un gremio oficialista (Alimentación) y están por hacerlo camioneros y gastronómicos. Por su parte el secretario general de UTA, hoy aliado de Moyano anunció su apoyo a Massa como candidato presidencial.
Un fallo judicial absolvió por falta de mérito al titular del gremio rural (Venegas), un dirigente importante del sector opositor, en la causa por el uso de medicamentos falsos en la obra social de su gremio. El mes de mayo cierra con el sindicalismo peronista opositor y el oficialista participando en la reunión mundial de la internacional sindical social-demócrata que se realiza en Berlín.