Música para no ahogarse

Por Santiago Pfleiderer
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cande zamarResulta que muchas veces andamos contaminados, congestionados, embotellados. La rutina, el ruido y la velocidad de la ciudad no nos permiten parar a respirar, a observar las cosas hermosas que nos rodean. Y, ante la menor dificultad, tendemos a ahogarnos en un vaso de agua. Quisiera detenerme en esto, porque un vaso de agua puede resultarnos el océano más embravecido y voraz, pero en otras ocasiones es la salvación más cristalina, es el contacto con lo más puro de nuestras vidas. El arte funciona de la misma forma: hay quienes viven atormentados por preguntas asfixiantes que, como cuervos, revolotean sobre las cabezas queriendo comerles los ojos, y para ellos el arte es una forma de cuestionar el mundo; pero hay otros que utilizan los canales artísticos para dar cuenta y compartir la brillantina que hay en el aire. Tal es el caso de Candelaria Zamar, que el pasado miércoles 14 de mayo nos regaló un disco hermoso y refrescante, ideal para escuchar descalzos saboreando unos buenos amargos o algunos néctares fermentados en estas introspectivas tardecitas de otoño.
Entre tantas cosas que nos ofrecen las redes sociales, hay que destacar la importancia que estas tienen en la difusión, promoción y divulgación de acontecimientos culturales y artísticos. Quizá el primer caso paradigmático sea el de la banda cordobesa Malaquerencia que, en el año 2009, edito su disco titulado Talabartería en formato pendrive y colgó en internet su disco para descarga directa. Desde ahí, la opción de cientos de artistas locales de dejar disponibles sus obras en la web a través de las redes sociales ha ido creciendo interminablemente. MySpace, Soundcloud y Bandcamp se convirtieron en los soportes para dejar allí los discos. Pero también hay que decir que nuevos sellos como Ringo Discos, Discos del Bosque y Bestiario Records ofrecen en Córdoba una gama amplísima de posibilidades para que el escucha curioso pueda acercarse a nuevas producciones musicales con sólo hacer un clic. En este sentido, la cantante y pianista Candelaria Zamar nos deslumbra con un álbum bello titulado Un Vaso de Agua, disponible para descarga directa desde hace unos días, y que es un boom en la red social de Mark Zuckerberg.
La canción es una de las expresiones musicales más antiguas y con mayores proyecciones a futuro en el mundo. Desde la Grecia antigua, pasando por la Edad Media y atravesando toda la Modernidad, la canción se renueva al ritmo de la historia. Y Candelaria Zamar lo sabe muy bien, por eso Un Vaso de Agua es un disco de canciones cristalinas que fluctúan en composiciones de aparente simplicidad con elementos de la música electrónica, arreglado con delicadeza y buen gusto. Desde el piano se conjuga el clima de cada canción mezclado con sintetizadores, programaciones, bajos y percusión.
El disco está compuesto por nueve canciones de tinte mágico y onírico, con pulsaciones e intervalos similares al de la respiración, donde se le da tanta importancia a la calidad de cada sonido como a los silencios. En Un Vaso de Agua no debemos buscar velocidad ni sonoridades estridentes: es un disco para disfrutar tranquilos, lejos del aturdimiento. La combinación de lo acústico y lo electrónico está hermosamente medida por la dulce voz de Candelaria que, distante de explosiones vocales, nos abre la puerta de cada canción con la sencillez y la tranquilidad de melodías nocturnas, como el carreteo de los pensamientos más insomnes.
Candelaria Zamar estudió piano y es egresada de La Colmena. Estudió canto con Guadalupe Gómez y participó como tecladista en diversos proyectos musicales de artistas locales como Tomi Arinci y Francisco Kreiman, entre otros. Sus obras fueron estrenadas por el ensamble Suono Mobile Argentina, desarrollándose como compositora de música de cámara; también en L’Orchestre Studio de Cergy-Pontoise (Francia), y forma parte del colectivo de música contemporánea Grupo Composición La Colmena. En el año 2012 comenzó a presentar sus canciones en formato de piano y voz, y ese repertorio, con el tiempo, se tradujo en un disco hermoso que está disponible desde la página del sello Discos del Bosque: www.discosdelbosque.com.ar.
Un Vaso de Agua cuenta con la participación del músico Francisco Kreiman como coautor del track 6, “Sin mí”. La producción del disco estuvo a cargo de Candelaria Zamar junto a los músicos Franco Saglietti (bajo y programaciones), Hernán Segret (Bajo y programaciones) y Claudio Cardone (teclados y programaciones). Vale decir que Claudio Cardone fue el tecladista que acompañó a Luis Alberto Spinetta desde el disco Exactas, de 1990, hasta el de las Bandas Eternas en el año 2009 y en posteriores shows.
Candelaria Zamar va a estar actuando el próximo viernes 23 de mayo a las 18 hs. en el marco del festival Ciudad Emergente, en la Plaza de la Música (ex Vieja Usina).
Cuando estemos cansados del ruido y del mareo de la ciudad, relajémonos con buena música y no nos ahoguemos en un vaso de agua.