Municipio reflota dudas sobre continuidad de Ciudad de Córdoba

MunicipalidadCuando los incumplimientos de Ciudad de Córdoba alcanzaron cierto grado de regularidad en un acotado margen temporal, la gestión municipal -la del esquema anterior al escándalo que terminó con cinco funcionarios de primer orden eyectados- se mostró abierta a reducir el esquema pensado para cuatro prestadoras del servicio de transporte a sólo tres. La firma correntina Ersa estaba lista para asumir su lugar, incluso, había comenzado a hacerlo tímidamente en corredores puntuales. Claro, que la superposición fue aceptada por el municipio para dar respuesta a demandas vecinales.
El debut del sistema renovado quedó empañado no sólo por los reclamos y críticas que son propios de todo cambio en un servicio de primera necesidad; las complicaciones financieras y accionarias de la compañía que presta servicios en la provincia hace cuatro décadas coparon también la escena con paros regulares de choferes descontentos por falta de pago. El trago amargo era inesperado para la administración mestristas e insospechado. Al fin y al cabo, la compañía había alcanzado el mayor puntaje en el proceso de licitación. Las falencias de la firma, sirvieron de excusa a la UTA para dejar a pie a los usuarios, esta vez, en pleno proceso de adaptación a las modificaciones en los corredores.
Motivos había para revisar la decisión oficial y demorar la firma de los contratos definitivos de concesión. Lo cierto es que las denuncias mediáticas que buscaron reflejar lazos estrechos entre Ramón Mestre y Marcelo Cossar con el grupo empresario encabezado por Juan Carlos Romero, obligaron a quitar el pie del acelerador. Más tarde llegó el cimbronazo en el gabinete mestrista y su correspondiente saneamiento que reubicó el foco de atención del responsable del Palacio 6 de Julio.
Lo cierto es que la espuma bajó y Ciudad de Córdoba sigue siendo noticia por su ordenamiento interno. Este medio, en su edición del martes 13 de mayo, informó que la compañía ingresó en un plan de pagos para saldar una deuda millonaria con la AFIP. Hasta allí, un mecanismo al que acuden empresas y organismo de Estado. El agravante es que la empresa dirigida por Mariano Llabot no percibió subsidios nacionales por cinco meses, situación que fue paliada con fondos que aportó el municipio. Según reveló ayer el secretario de Transporte, César Ferreyra, la administración cedió desde el 1 de abril a la fecha, 14 de millones de pesos a la empresa para que pueda afrontar los gastos salariales que son de no son de su competencia.
Acto seguido, el funcionario anticipó que quedan libres de culpa y cargo si la auditoria que realiza el municipio determina que no puede formalizarse la vinculación con Ciudad de Córdoba. “No podemos hacernos cargo de lo que le toca a la empresa”, advirtió en declaraciones a los medios, al tiempo que ratificó la existencia de “una importante deuda con la AFIP”. El municipio volvió a sembrar dudas sobre la continuidad de la empresa. “La situación de la firma es muy complicada”, remató el nuevo ungido de Mestre para llevar adelante las políticas en materia de transporte.

¿Nuevo negociador?
Lo cierto es que en el sainete asomó un nuevo actor que tomó posición propia. En la jornada de ayer delegados de la empresa, patrocinados por la conducción sindical encabezada por Alfredo “Cuchillo” Peñaloza, se manifestaron en la explanada del edificio municipal. Esta vez, sin grises, exigieron la firma del contrato definitivo. Cabe recordar que en el momento en que cobraba fuerza la versión sobre la posible “expansión” de Ersa, se hablaba de la venia de la cúpula sindical para el traspaso siempre y cuando se respetaran las fuentes de trabajo. Incluso, eran los mismos delegados quienes denunciaban los conflictos internos y financieros de la patronal.
La situación habría cambiado radicalmente. Hasta el mediodía de ayer estuvo latente una amenaza de paro que sólo logró desactivarse cuando se concretó una reunión entre autoridades municipales y gremio. Lógicamente, no se alumbraron resultados y se pasó a un cuarto intermedio hasta el jueves. La prestación en los servicios que cubre Ciudad de Córdoba sería normal al menos durante la jornada de hoy y el miércoles.
Por lo bajo, fuentes empresarias explican la jugada de la UTA. En resumidas cuentas, se evidencia que una vez más gremio y empresas se alinean para presionar las decisiones del Ejecutivo. “El gremio tiene memoria. La única seguridad en cuanto a fuentes de trabajo se la pueden dar las empresas locales. La UTA sabe que las firmas foráneas cuando no les cierran los números se van”, aseguran.