“Una oportunidad para resolver problemas estructurales”

KD9L0323
* Unas 600 personas participaron del almuerzo de la Mediterránea. La cifra es récord absoluto para el ciclo “Voces federales” que organiza la institución.
*David Nalbandian fue reconocido como “embajador deportista” argentino por Scioli, con quien compartió la mesa. Antes de sentarse, el tenista conversó largo con el presidente de Belgrano, Armando Perez.
El presidente de Talleres, Rodrigo Escribano, estaba entre los comensales. También había dirigentes de Instituto. Los dos clubes cordobeses buscan el auspicios del Grupo Bapro; Belgrano ya lo tiene.
*La última mesa que se ocupó en el Holiday Inn donde se realizó el almuerzo fue la que llevaba el cartelito “Municipalidad de Córdoba”. Ante la ausencia absoluta representantes del Palacio 6 de Julio, la completaron dirigentes de Talleres y periodistas.
*También faltaron los representantes del Gobierno de Córdoba, que habitualmente participan de estos almuerzos. Sólo estaba Osvaldo Giordano, secretario de Previsión. Del resto, nadie.

Con récord absoluto de empresarios y dirigentes de diferentes corporaciones, el gobernador de Buenos Aires Daniel Scioli habló en el almuerzo mensual de la Fundación Mediterránea. Así el bonaerense se sumó al ciclo que viene viendo desfilar a los candidatos a presidente Mauricio Macri y Sergio Massa. El toque de color en la mesa principal lo dio el ex tenista David Nalbandian, quien tuvo su lugar junto a Santiago Montoya, presidente del Bapro y organizador de las reuniones de Scioli en Córdoba. La bienvenida al Gobernador se la dio –con un crítico discurso- el titular de la Mediterránea, Martín Amengual, quien reclamó un país con un crecimiento “social y económico, que no son lo mismo. Es de la clase política el trabajo de lograr consenso para avanzar, compartir opiniones y ser tolerantes. Nosotros hacemos nuestro aporte”. Amengual generó las risas del auditorio al pedir “paciencia” a los políticos y decir que, en ese campo, Scioli se destaca porque “hay un torneo nacional para ver quién le rompe los esquemas. Creemos que él tiene las condiciones para trabajar en la búsqueda del consenso”. Insistió en que los 18 meses que faltan para el cambio de gobierno son una “nueva oportunidad” para solucionar “problemas estructurales que se arrastran desde hace décadas” como un PBI per cápita promedio muy atrasado respecto del mundo desarrollado; inseguridad previsional, pobreza y la mitad de la economía en la informalidad. “Todo esto es resultado de una política errática y que hace muy dificil convertir en viable a este país”.
El economista Marcelo Capello se encargó de describir las etapas transitadas por la economía y la distribución de la coparticipación en la última década. En el primer caso planteó tres etapas bien diferenciadas: hasta 2007 con fuerte crecimiento; hasta el 2012, con una evolución buena y en 2013 con un PBI que mejoró el 3%. Este año la actividad está frenada: “Lo único que está firme es la cosecha que aportaría 8% más de recursos en pesos a valor constante que en la última; el resto de las actividades están en rojo: consumo masivo , construcción, actividad industrial, exportaciones, producción autos y venta maquinaria agrícola”, agregó.
En ese marco, apuntó que la pérdida de competitividad -vía tipo de cambio y presión impositiva- deterioró la expansión de las exportaciones desde 2008 lo que, a nivel regional, tiene un correlato social y es que “la pobreza vuelve a ser un problema”. El Ieral la esima en 26%, con fuerte disparidad del 17% en la Patagonia y del 47% en el noreste. Otro aspecto determinante es que Argentina tiene poca fuerza laboral en el sector privado formal: 18 de cada 100 trabajadores operan en ese sector. En Chile, por caso, la relación es de 38/100. “La solución a largo plazo está al alcance de la mano por el contexto internacional, ya que la demanda de alimentos seguirá y eso ofrece la posibilidad de generar empleos productivos regionales “, comentó Capello.
También mencionó que es crucial qué y cómo gasta el Gobierno nacional y, a modo de ejemplo,apuntó que las tres cuartas partes de los subsidios en transporte del 2013 beneficiaron al área metropolitana de la ciudad de Buenos Aires. Es una porción importante de los $135 mil millones de subsidios en energía, agua y transporte que el año pasado representaron el 4,8% del PIB.
Respecto del sistema fiscal, enfatizó que la participación de las provincias en el reparto de impuestos cayó mucho en la última década, pasando del 34% en el 2001 al 26% en 2013. Se amplió la brecha vertical y esos recursos fueron a la seguridad social. El año pasado Anses recibió $70 mil millones de las provincias. La contracara es que la Nación subió las transferencias discrecionales que “dañan el funcionamiento republicano porque benefician a los más cercanos políticamente”; en 2012 (últimos datos disponibles) Jujuy recibió 95% más de lo que le hubiera correpondido vía coparticipación. En la otra punta, entre las más perjudicadas, están San Luis, Catamarca, Corrientes, San Juan y Córdoba. Este esquema impacta en los recursos totales por habitante que reciben las provincias; Salta y Corrientes están entre las que menos perciben y son, además, resagadas económicamente. La brecha entre Tierra del Fuego y Buenos Aires –las dos puntas del listado- es de casi seis veces.
“Hay que disminuir la discrecionalidad, las provincias deben ganar participación, hay que crear nuevas normativas fiscales para que el efecto sea relevante en el sistema tota; una clave es que hoy importamos por un valor de la tonelada de US$ 1980 y exportamos por US$ 820; hay que generar valor para crear empleo formal y combatir la pobreza”, sintetizó Capello.

Agua para su molino
Montoya fue el responsable de hablar de economía en representación de Scioli a pesar de que el ex secretario de Financiamiento, Guillermo Nielsen, acompañó al Gobernador. Una oportunidad perdida frente al auditorio de hombres de negocios. Entre frases que buscaron ser graciosas (sin lograrlo) dijo que Scioli “no te corre con la Caja” y después pasó a mostrar fotos. La primera una suya, al lado de una camiseta de Belgrano, para demostrar que sigue siendo cordobés en La Plata y otra en que, además, se ven a Juan Schiaretti y Scioli. Usó esa imagen –a la que no le dio ningún contexto- para hablar del “oportunismo de algunos”.
Hubiera sido más productivo para Scioli y su imagen que Nielsen –o alguno de los otros economistas que lo asesoran- hubieran dado su diagnóstico de la economía y las alternativas que creen que se debieran aplicar para mejorar la performance del país.

Error y mal chiste

La paciencia de Daniel Scioli se puso una vez más a prueba un segundo antes de subir al escenario para hacer su discurso en el almuerzo de la Fundación Mediterránea. El histórico locutor de las reuniones lo presentó con brío: “Recibimos al gobernador de Córdoba”. Las risas corolaron el error y el bonaerense salió del paso comentando su reunión con José Manuel de la Sota, “con quien me une una buena relación institucional” y con quien “buscamos trabajar en conjunto” en beneficio de las dos provincias.