Córdoba: dominó la “prudencia” fiscal

2014-05-11ECONOMIAUn informe de los economistas Nadín Argañaraz, Ariel Barraud y Valentina Bulgarelli del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) subraya la “prudencia fiscal” de Córdoba en 2013, un año electoral. El reporte se difunde ahora, a partir de los cierres fiscales publicado por la provincia y apunta que el dato –junto con el de Buenos Aires- resulta determinante para el nivel provincial argentino, ya que entre ambas jurisdicciones son responsables de alrededor del 37% del total de gastos públicos ejecutados por los gobernadores y la Capital Federal.
La provincia de Córdoba, consolidando todos los componentes de la administración pública no financiera provincial, evidenció una mejora en el resultado de sus finanzas en $1.309 millones respecto a 2012. Al cierre del año pasado la Provincia alcanzó un superávit fiscal de $1.114 millones (2,4% del gasto total), frente al déficit de $196 millones de 2012 (0,6% del gasto). De igual manera, al deducir los intereses de deuda, se tiene que el superávit primario fue de $1.779 millones, equivalente a un 3,8% del gasto total.
En particular, los ingresos crecieron a una velocidad de 3,9 puntos porcentuales por encima de los gastos, producto de que los recursos corrientes se incrementaron en 34,6%, y los de capital 22,9%. Esto resultó en un nivel de recursos superior al 2012 en $12.129 millones.
La otra cara del cuadro fiscal mostró que los gastos subieron 30,4%, lo que implicó $10.820 millones por encima de lo desembolsado durante el 2012. En este punto debe remarcarse que, a diferencia de Buenos Aires, esto se alcanzó incrementando un 27,9% las erogaciones corrientes (que incluyen entre sus principales rubros al gasto en personal público), pero sin desacelerar la obra pública, ya que pudo apreciarse que el gasto de capital reflejó un alza del 75,6%.
Respecto de este año, el Iaraf -para poder establecer proyecciones fiscales- sostiene que las previsiones que se realizaban hace un año acerca de cuál podía ser el cierre fiscal de este nivel de gobierno eran en un principio de un déficit a un nivel relativo similar o superior al del 2012 (cuando fue de casi el 2% del gasto total provincial). Sin embargo, aún cuando se trató de un año eleccionario, se pudo apreciar que las administraciones provinciales llevaron a cabo un fuerte control del crecimiento del gasto.
A medida que avanzaba el año no se dio la explosión esperada en las erogaciones, típica de los años en donde hay votaciones, apreciándose más bien la consolidación de una importante corrección fiscal por el lado del gasto. De este modo, la estimación es que el déficit primario del conjunto de provincias en 2013 habría resultado mucho más bajo en comparación a lo estimado.
En el caso de Buenos Aires, después de años de desequilibrios fiscales cada vez más pronunciados, en 2012 alcanzó un rojo de $8.858 millones y un resultado primario negativo de $5.219 millones, que representaron, respectivamente un 7,4% y un 4,3% del gasto total. En 2013 el gobierno de Daniel Scioli “reaccionó adecuando su política fiscal, con el objetivo de cerrar la brecha creciente entre ingresos y gastos, y obtuvo claros resultados”. Así cerró el año con un resultado fiscal negativo de $1.029 millones (equivalente a un 0,7% del gasto total anual) pero acompañado de un superávit primario de $3.340 millones (2,2% del gasto), monto que se obtiene al no considerar los intereses de deuda.
Esta mejoría absoluta de $7.829 millones en el resultado fiscal bonaerense respecto a 2012, se explica por la diferencia en la velocidad de crecimiento de los ingresos y de los gastos. El incremento de los ingresos totales fue de 34,7%, impulsado principalmente por los recursos corrientes que subieron un 35,4%. Esto implica que ingresaron a las arcas provinciales $38.620 millones más que en 2012.
Por otra parte, el crecimiento del gasto en 2013 fue de 25,6%, explicado por una suba de las erogaciones corrientes de 26,0% inferior a la inflación y del fuerte freno en el gasto de capital –obra pública (creció solo 13,8% interanual). Los desembolsos fueron $30.791 millones más que en 2012.