Mestre estrena “formato De la Sota” en su gestión

Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

MEGALÓPOLIS
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[dc]U[/dc]n intendente esquivo con la prensa y ensimismado en asuntos de gestión, es la imagen que buscó proyectar Ramón Mestre horas después del saneamiento de su gabinete de gobierno. No podían quedar dudas del nuevo enfoque. Aunque la cotidianeidad ofrece ese cachetazo que despabila y habilita modificaciones de agenda. La normalidad absoluta es una utopía en la Municipalidad y los radicales lo saben. Forma parte del acervo de conocimiento de la ciudad. Pero lo cierto es que ese estado de caos natural pesa más que nunca sobre los hombros de los responsables del Palacio 6 de Julio.
El festival de asambleas del Suoem, las dos retenciones de servicio en una semana de los choferes de Autobuses Santa Fe y las amenazas latentes de sus pares de Ciudad de Córdoba; a lo que debe añadirse el paro de permisionarios y peones de taxis, son características intrínsecas de este estamento del Estado que equivalen, en términos clínicos, a una auténtica recaída en la actual situación de gobierno. La recuperación parece no llegar nunca.
La tenacidad fue el camino elegido para el caso. El combo “recambio + anuncios” , la fórmula aplicada para hacer frente a los conflictos externos e internos. La semana abrió con la elección de los nuevos subsecretarios que, junto con sus superiores, tendrán que generar acciones de impacto, según la orden, respirando el mismo aire que los vecinos y en simultáneo con sus necesidades.
Hombres con perfil “barrial” y/o experiencia en la parte hard de gestión fueron las categorías que dirigieron la segunda selección. Hecho esto, Mestre bajó las nuevas consignas de trabajo a sus flamantes colaboradores que serían como una invitación abierta para salir de la zona de confort o entrarán en línea de fuego. En la descripción de la escena no puede olvidarse la reunión “motivacional” con directores de CPC, los nuevos mimados del joven intendente.
La semana próxima, los alfiles mestristas preanuncian que la profilaxis estructural llegará a las terceras líneas. Desde ayer se sabe que la dirección de Alumbrado Público quedó vacante. Ocurre lo mismo con Servicio Generales, pero no por decisión política. La salida de su ocupante se vio forzada (otra vez) por denuncias mediáticas de la noche del miércoles.
Los recambios fueron complementados con una saga de anuncios que sonaron como ecos de la nueva determinación del radical que tiene en sus manos no solo el éxito o fracaso de su administración municipal, sino también la posibilidad de que la UCR pegue el salto a otras esferas de poder más apetecibles: la Provincia.

Homólogos
Si se repara en la estrategia y en el contenido cualitativo de los anuncios es posible realizar algunas comparaciones. Mestre importó recursos ampliamente utilizados por el gobernador José Manuel de la Sota para superar crisis o denuncias a su gobierno. Apeló a la táctica infalible del “efectismo” político.
Veamos las renovadas prioridades de Mestre que, como las de De la Sota, se circunscriben en los siguientes rubros: seguridad y educación.
Gobernador e intendente mostraron una especial preocupación por la inseguridad en Córdoba. Entrevistas de De la Sota con la DEA en EE.UU. y un despliegue policial nunca visto es, a escala municipal, la declaración de emergencia en alumbrado público que decretó Mestre y su correspondiente inversión para sacar de la penumbra a la ciudad. El pedido de reunión de la dupla Mestre-Alberto Giménez al ministro de Gobierno provincial, Walter Saieg (con quien mantienen excelentes relaciones) para elaborar programas de cooperación mutua en materia de seguridad, no es más que una ratificación de la estrategia elegida.
En educación, De la Sota ya expresó por las redes sociales que sueña con terminar su mandato con la construcción de la escuela número 500, mientras presentaba el Programa Avanzado de Educación en Río Cuarto. El intendente capitalino hizo lo propio: comunicó la construcción de cinco parques educativos. Según explicó la secretaria municipal Brenda Austin se trata de un emprendimiento de educación no formal que apunta a mejorar la convivencia vecinal y a la contención social.
La experiencia reciente habría enseñado a Mestre que la Municipalidad es una realidad más que compleja que, con contadas excepciones, no permitió sobrevivientes. La gestión se debate entre los inacabables requerimientos sindicales y recursos escasos. El reordenamiento del sistema de transporte, una iniciativa de gobierno per se, no alumbró los resultados esperados. Las interrupciones en el servicio son recurrentes y las versiones oficiales prometen la reaparición de los polémicos subsidios. Hasta el proyecto de Solo Bus habría quedado mellado. Cabe recordar que Transporte decidió suspender las obras sobre la avenida Rafael Núñez hasta que se arribe a consensos con comerciantes y habitantes de la zona.
El reordenamiento del esquema de higiene urbana asoma igual de complicado. La adjudicación se llevaría adelante en julio, pero no hay certezas absolutas sobre la futura localización de los residuos. De la Sota y Mestre tienen en común, además, que no están en condiciones de tomar decisiones que indefectiblemente estarán auspiciadas por la polémica. La relocalización de los residuos de Piedras Blancas a Bouwer será un hervidero.
Con los objetivos de gestión de la primera hora en terrenos pantanosos, se comprende el volantazo de Mestre. Las promesas en el medio tiempo tienen ventajas inmediatas: como se dijo alto “efectismo” político, se requiere de inversiones que oscilan entre lo bajo y moderado; y las acciones son rápidamente permitidas por la ciudadanía objeto de reconquista.
Al fin y al cabo, ¿quién se atrevería a cuestionar que los mandatarios pongan sus esfuerzos en educación y seguridad?