Etchegorry: “Hoy la presión impositiva es un acto de delincuencia”

El 57% de los empresarios metalúrgicos cree que producirá menos que en 2013; el 33% entiende que necesitará menos empleados y el 62% espera menos rentabilidad que el año pasado. Evolución de la producción: 55% espera menos que hace un año, 28% igual y 16% más. Es el mayor porcentaje desde el segundo cuatrimestre de 2012 cuando había caído mucho la actividad en el arranque del año. El 37% cree que tendrá menos empleados, el 57% igual y el 5% más
· El 57% de los empresarios metalúrgicos cree que producirá menos que en 2013; el 33% entiende que necesitará menos empleados y el 62% espera menos rentabilidad que el año pasado.
· Evolución de la producción: 55% espera menos que hace un año, 28% igual y 16% más. Es el mayor porcentaje desde el segundo cuatrimestre de 2012 cuando había caído mucho la actividad en el arranque del año.
· El 37% cree que tendrá menos empleados, el 57% igual y el 5% más.
· La utilización capacidad instalada cayó en este período a niveles inferiores a 2010; hoy es del 61% y era del 73% a finales de 2012.
· Respecto de cómo es la situación provincial y nacional en lo económico, predomina la percepción de que es peor que hace un año.
· Factores que golpean a la actividad; menor demanda brasil, 21%; restricciones a las importaciones, 77%.

[dc]E[/dc]n medio de los problemas que afronta el sector automotriz y, por ende, el metalmecánico por el freno a las ventas y a la producción, el presidente de la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Córdoba, Emilio Etchegorry, plantea que el reclamo empresario no es una devaluación, “sino una economía ordenada que permita ser competitivos”. Enfatizó que hoy crece el sector público a expensas de la mayor presión impositiva, a la que calificó como un “acto de delincuencia del Estado hacia los privados; no ajustar valores por exposición a la inflación es una expropiación indirecta”.
Señaló que el Gobierno nacional parece apostar a que la situación siga como está, pero su percepción es que los procesos se acelerará y la caída no se mantendrá plana, sino que se ahondará: “La gran incógnita es qué va a pasar hacia fin de año en una economía peor que la de 2013 si ya tenemos el antecedente de diciembre. Si no se toman cartas en el asunto, la actividad no arranca. La solución no es que la empresa no pueda echar gente”.
Después de plantear la necesidad de una reforma fiscal en los tres niveles del Estado, enfatizó que los empresarios quieren “crecer, agrandarse y ganar plata; hoy las políticas nacionales nos están dando otro tamaño”, dijo en referencia al sector metalúrgico cordobés. “Entrar en el juego de la industria automotriz es ser eficientes; si el Gobierno decide que no y no aporta políticas, no obliguen a las compañías a sostener el empleo. Debe escuchar a los sectores; en Córdoba no hay energía, ni electricidad ni gas. Hay que empezar a hacer una agenda si queremos un sector privado pujante; no es posible un país de todos empleados públicos”.
El economista Gastón Utrera presentó las conclusiones del Observatorio del sector, entre las que figura que la mayoría de los empresarios entiende que con los actuales costos el tipo de cambio competitivo es de $ 10,68, lo que implica una brecha del 33% con el oficial. “Esto no significa pedir una devaluación; lo que decimos es que ese es el valor con todos los costos quietos”, apuntó Echegorry. Por caso, la diferencia de precio de la chapa con Brasil es del 10%, pero con el resto del mundo es del 30%. Planteó que con la devaluación de enero, por cómo se hizo, toda la economía se desorganizó: “Hace falta acuerdo social que se puede lograr con liderazgo; tiene que haber sensatez”.
El tipo de cambio con Brasil hoy está peor que a mediados de 2011, cuando era de $10 por dólar. Claramente la salida no es la devaluación sino ganarle a la inflación, indicó Utrera, quien sostuvo que el problema de fondo persiste y eso lo demuestra que las exportaciones no crecen fuerte desde la devaluación. Con los actuales niveles de inflación el tipo de cambio sigue atrasado. Además, con el salto devaluatorios los costos subieron más que los precios de venta. Así, el 82% de los consultados dijo que devaluación lo perjudicó y les generó problemas financieros ya que se acortan los plazos de pago de los proveedores y no de los clientes. La inquietud de cómo regenerar el capital de trabajo fue apuntado por el 83%. El 60% acomodó los plazos de cobro, pero el 32,5% tuvo q salir a buscar plata al mercado.
Respecto de qué ven los metalúrgicos hacia adelante, la encuesta registra un deterioro de las expectativas sobre lo que va a ocurrir: mientras que en agosto el 46% pensaba que este año iban crece menos que en 2013, en diciembre ese nivel saltó a 59,8% y ahora es del 77%. La misma tendencia siguió la proyección de que la inflación subiría este 2014, 53, 68 y 81 por ciento, respectivamente en las tres mediciones.
Mientras que en diciembre 46,7% entendía que una recesión era bastante probable este año, esa idea hoy la tiene el 65%. “La evolición –advirtió Utreta- está en línea con los datos macro, como el Estimador Mensual de Indec y el de Ferreres que desde la segunda mitad del año pasado ponen a la economía en general al borde de la recesión,mientras que la industria ya cayó”. En el caso del sector automotriz la baja fue el triple lo que implica que cuando arranque la demanda tardará más en avanzar la producción porque hay acumulación de stock.
El 69% cree que ya se puede hablar de crisis. Para Etchegorry ese dato es clave porque en función de esa percepción se hacen inversiones y se toman decisiones. “Hay sectores protegidos a los que les va muy bien, pero no hay que olvidar que la competitividad tiene que estar adentro de la empresa. Hay muchos que juegan al pocker en el Titanic y crecen en negocios que conciben como efímeros con baja inversión y baja tecnología. Los que ponen más esfuerzo y dinero son los que se miden con el exterior”, apuntó.