Talibanes K quieren disputar gobierno del Monserrat

Por Gabriel Osman
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monserratDentro del proceso comicial en la UNC que comenzará mañana, ha pasado casi inadvertido el que vivirá, casi con el mismo cronograma que las treces Facultades, el histórico Colegio Monserrat. Allí, desde hace ya cuatro años, las autoridades surgen de elecciones de todos los claustros que designan un Consejo Asesor que, a su vez, debe elevar cada tres años tres ternas al Consejo Superior para que éste nombre a las autoridades de la institución.
Este organismo es el que finalmente decide quienes serán el director y sus dos vicedirectores. Se trata, como puede advertirse, de propuestas formalmente no vinculantes pero que a los efectos prácticos y políticos generan un precedente difícil de desmentir para el máximo organismo de gobierno de la casa de estudios.
Prueba de esto es que en las dos primeras ocasiones de estreno de este régimen democrático (antes a las autoridades las designaba el rector, con consentimiento del Consejo Superior) la terna con más consenso fue la finalmente confirmada. En ambos casos, el trío con más avales fue el que encabezó Aldo Guerra, designado en el cargo junto a los vicerrectores Académico (José Abdel Massih) y Administrativo (Hernán Moya).
Mañana se elegirán seis docentes, dos preceptores y un auxiliar. El calendario en el Monserrat se completa con elecciones del representante no docente el 29 de mayo, y de dos alumnos y un padre el 5 de junio, coincidiendo en estos casos con el calendario electoral general de las trece Facultades de la UNC
La circunstancia que le da relieve a este tercer episodio de la novel democracia del tradicional institución es la aparición de un intento de penetración y de voluntad de disputar el poder cuando llegue la oportunidad -2016-, de un grupo kirchnerista alentado no desde el Rectorado, donde Francisco Tamarit busca mantener equidistancia, sino desde la Secretaría General que comanda el híper kirchnerista Alberto León. Muy probablemente termine siendo una competencia muy desigual con el oficialismo que encabeza Guerra, aunque no se les puede negar que tengan entusiasmo.
También debe reconocerse que este grupo de talibanes K es tal vez lo único que recticula un armado muy heterogéneo, con pocas posibilidades pero que cumplen con darle un colorido especial a las disputas políticas en el Monserrat. Un aderezo hasta vistoso es la aparición casi anacrónica de este conato de fundamentalistas K que hacen planes para 2016, es decir, un año después que el kirchnerismo haya abandonado el poder político en la Nación, para algunos para siempre, para otros con una existencia pos 2015 apenas inercial.
El rector Tamarit es una pruebe viviente de los nuevos momentos que se avecinan en el país. Sin desplantes ni renegar de sus vínculos con el gobierno nacional, ha sabido diversificar su relacionamiento político con el sistema político provincial, recreado en amables encuentros en El Panal y también con otros dirigentes no kirchneristas, como el propio Luis Juez.
Un dato que no debe desdeñarse para comprender la prudente distancia que mantiene Tamarit con esta ala dura del kirchnerismo –al que, contrariamente, es tan afecta su ex esposa Carolina Scotto- en sus intentos de desembarco en el Monserrat, lo constituyen los episodios gremiales que se han vivido en 2013 y, principalmente, en 2014 en este colegio.
Es muy sabido que Tamarit fue, durante la administración Scotto, el mentor de la exitosa incursión de penetrar el gremio docente, la Adiuc, alentando la candidatura de Pablo Carro, quien terminó finalmente desalojando a la dirección gremial clasista que alternaron por años David Dib y Eduardo Maturano.
A contrapelo de de esta captación de uno de los dos gremios de la UNC –el otro, el de los no docentes, está neutralizado por una muy funcional intervención federal que ya lleva casi cuatro años-, el ala dura del kirchnerismo universitario gestionó y logró abrir en el colegio una filial de una federación nacional no docente de filiación K, como la Fedun. Desde allí, estos nuevos actores en él clima doméstico del Monserrat alentaron paros y otras medidas de fuerza que no deben haber caído muy simpáticos a las máximas autoridades de la UNC.

Terzariol ¿un referente en la UNC?

p08-14Roberto Terzariol llegó con bajo perfil al poder en la Facultad de Ingeniería. Primero como segundo de Gabriel Tavella y luego ganando con claridad el Decanato. Pero su desempeño en “primera división” podría consolidarse en las elecciones docentes del jueves si obtiene un resultado categórico en el principal claustro del Consejo Directivo.
Los pronósticos más prudentes hablan de una victoria decanal clara; los más optimistas expresan con más entusiasmo que puede ser por goleada y hasta arriesgan un 7 a 2. Si así sucediera, se convertirá en un referente en la política universitaria.