No pagar el cupón PBI también implica riesgos

En su decisión de “sincerar” algunas estadísticas elaboradas por el Indec –quedan muchas amañadas, como las de pobreza, indigencia, empleo-, el Gobierno anunció que no pagará el cupón PBI 2013 ya que la economía creció menos del 3,22% (cifra que dispara el pago). Las dudas se plantean porque 40 días antes de difundir un crecimiento de 3,02% el año pasado, el propio Indec había estimado el 4,9%. Para los economistas lo positivo del anuncio es que marca un nuevo paso en ordenar las estadísticas públicas y, además, el país podría ahorrarse  alrededor de US$3.500 millones para los acreedores. Pero, al mismo tiempo –admiten-, podría complicar la estrategia para conseguir financiamiento externo, una de las principales esperanzas para demorar o suavizar el ajuste en marcha.
Que la economía se haya expandido 3,02% en 2013 implicó una importante corrección de las cifras oficiales, dado que hasta el tercer cuarto del año se informaba un crecimiento interanual de 5,7% en las estadísticas de cuentas nacionales, mientras que el Estimador Mensual de Actividad Económica arrojó una expansión de la actividad de 4,9% para todo el año pasado. El nuevo dato coincidió, por caso, con las estimaciones de Abeceb.com. De acuerdo a los cálculos de la consultora –con base en 1993, como la estimación previa del Indec-, la economía mostró una expansión de 3%, luego de avanzar 0,9% durante 2012. El crecimiento de 2013 estuvo explicado principalmente por una buena cosecha agrícola y por el repunte del mercado automotriz en el primer semestre del año, a lo que se sumó una aceleración del gasto público en un contexto electoral.
La pregunta obligada es ¿cuál es la repercusión del anuncio de crecimiento para 2013? El jefe de Abeceb.com, Dante Sica  subraya que el Gobierno se verá exceptuado de desembolsar unos US$3.500 millones de cupones atados al PIB (US$2.000 millones en la divisa estadounidense y el resto en pesos) a la vez que analiza como “buena noticia” que, al parecer, el Gobierno parece estar dispuesto a sincerar las verdaderas estadísticas de la economía argentina.
Sin embargo, el economista advierte que el cambio del Indec –“necesario”- puede ser leído por el mercado como mero oportunismo, debido a estas consecuencias favorables para el Tesoro: “¿Por qué no sería leído de esa manera cuando la medida viene de un gobierno que tiene mala reputación en esta materia, entre otras? Si esto es así, lo que haría este anuncio es complicar la estrategia oficial para conseguir financiamiento externo, una de las principales esperanzas de las autoridades para demorar o suavizar el ajuste en marcha y llegar lo mejor parados posible a 2015”.
Ante el Congreso, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, defendió la decisión del Gobierno de no pagar el cupón PBI y ratificó que la brecha entre las mediciones se debe al cambio de la base de cálculo (una estimación que los expertos en estadísticas califican como “bastante improbable”). Desde la reestructuración de la deuda –encarada por el presidente Néstor Kirchner y el ministro Roberto Lavagna- Argentina lleva pagados unos US$ 10 mil millones.  Desde 2005, cuando comenzaron a realizarse las cancelaciones el único año que no se pagó fue en 2009 ya que el crecimiento establecido por el PBI en esa oportunidad fue de 0,9%.
Hay que recordar que entre los principales tenedores de estos cupones se cuentan los inversores externos, incluyendo los fondos buitres con quienes el Gobierno mantiene una batalla judicial (además de discursiva), cuya resolución podría llegar recién a fines de este año con el fallo de la Corte Suprema de los Estados Unidos.
Por su lado, el economista Alejandro Henke, director de Proficio Investment, proyectó que –en función de las perspectivas de la economía argentina en los próximos años- esos bonos recién se volverían a pagar en 2017, cuando el crecimiento supere el 3,22% anual. “El problema del cupón es que depende de un hecho que no es fácil de estimar, que es cuándo va a crecer la Argentina por encima de lo previsto. Los analistas que siguen a Argentina presumen que lo más probable es que eso suceda en 2016, con pago en el 2017”.