Gobierno cordobés financiará compra de 0 Km

2014-05-05DELASOTAHoy el  Gobierno de José Manuel de la Sota oficializará un plan de financiación para la compra de autos económicos y motos fabricados en Córdoba y la financiación para electrodomésticos a una tasa de entre el 16 y 18 por ciento (ostensiblemente más bajas que las que se ofrecen en el mercado). El objetivo es paliar la caída de consumo que se viene registrando en lo que va del año y que, sumado a la baja de demanda de Brasil, impacta en los datos de producción de las terminales radicadas en Córdoba.
A nivel nacional la producción de autos en marzo –último dato disponible- creció 10,2% respecto de  febrero pero cayó el 26,2% en relación al mismo mes de 2013. El acumulado del 2014 registra una baja del 16,2%. Por el lado de las ventas de 0Km en marzo fueron 13,45% menos que en febrero y un 34,68% menos que en marzo del año pasado.
Según adelantó el gobernador José Manuel de la Sota en declaraciones periodísticas, la financiación será con fondos disponibles del Banco de Córdoba aunque no se comprometerán  “más allá de lo que realmente podemos”. Insistió en que el “mecanismo” será “igual” al que el Gobierno ha “aplicado para la maquinaria agrícola”.
Los autos fabricados en Córdoba son Palio Fire, Siena EL y Nuevo Palio (Fiat); Clio Mio, Kangoo y Fluence (Renault). De la Sota planteó que “sería bueno” incluir en la inicia a VW –que sólo produce cajas de cambio-, “por la cantidad de gente que ocupa”. Las líneas de Bancor financiarían entre el 70 y el 100 del valor del 0Km.
Según el sitio especializado CarsDrive los créditos serían préstamos personales y no prendarios, como suele ser común en el mercado automotriz. La diferencia es que en los prendarios, el auto es parte de la garantía en el caso de falta de pago de la cuota. Lo que no trascendió hasta el momento es el plazo de devolución, que determinará el valor de la cuota.
Ya a mediados de abril –cuando se empezó a delinear el plan- De la Sota, advirtió que el mercado automotriz “se cae a pedazos” y adjudicó en parte la baja al alza de impuestos aplicada por el Gobierno nacional a los cero kilómetro. En ese momento señaló que en Córdoba ya había  “señales de alerta, con algunos despidos en lo que son autopartes e industrias metalúrgicas pequeñas”.
Pidió también preocuparse por “los empleados de las concesionarias. Si no se venden autos cero kilómetro, si no hay service para los autos, esos mecánicos se van a tornar prescindibles. Tenemos amenazas de desempleo en lo que es un gran número de empleos que tienen las concesionarias”.
El gobernador reclamó al gobierno que “recapacite sobre los impuestos que ha aplicado sobre los autos. Va a terminar recaudando menos, como siempre pasa”. Sin embargo, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, adjudica a la caída de la demanda en Brasil los problemas que viene manifestando la industria automotriz, y sostuvo que el Gobierno está “monitoreando” la situación.
“Recordemos que venimos de un año récord”, recordó Capitanich en relación a la cantidad de autos vendidos en 2013. Y destacó que “el 86% del volumen exportable de vehículos está destinado a Brasil, que ha registrado una caída en la demanda”.
Y tras remarcar que la situación en la Argentina “depende de cada marca”, buscó aclarar que el Gobierno “está motireando la situación” y trabajando “para sostener los niveles de producción y crecimiento”.
Sin embargo, el economista advierte que el cambio del Indec –“necesario”- puede ser leído por el mercado como mero oportunismo, debido a estas consecuencias favorables para el Tesoro: “¿Por qué no sería leído de esa manera cuando la medida viene de un gobierno que tiene mala reputación en esta materia, entre otras? Si esto es así, lo que haría este anuncio es complicar la estrategia oficial para conseguir financiamiento externo, una de las principales esperanzas de las autoridades para demorar o suavizar el ajuste en marcha y llegar lo mejor parados posible a 2015”.
Ante el Congreso, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, defendió la decisión del Gobierno de no pagar el cupón PBI y ratificó que la brecha entre las mediciones se debe al cambio de la base de cálculo (una estimación que los expertos en estadísticas califican como “bastante improbable”). Desde la reestructuración de la deuda –encarada por el presidente Néstor Kirchner y el ministro Roberto Lavagna- Argentina lleva pagados unos US$ 10 mil millones.  Desde 2005, cuando comenzaron a realizarse las cancelaciones el único año que no se pagó fue en 2009 ya que el crecimiento establecido por el PBI en esa oportunidad fue de 0,9%.
Hay que recordar que entre los principales tenedores de estos cupones se cuentan los inversores externos, incluyendo los fondos buitres con quienes el Gobierno mantiene una batalla judicial (además de discursiva), cuya resolución podría llegar recién a fines de este año con el fallo de la Corte Suprema de los Estados Unidos.
Por su lado, el economista Alejandro Henke, director de Proficio Investment, proyectó que –en función de las perspectivas de la economía argentina en los próximos años- esos bonos recién se volverían a pagar en 2017, cuando el crecimiento supere el 3,22% anual. “El problema del cupón es que depende de un hecho que no es fácil de estimar, que es cuándo va a crecer la Argentina por encima de lo previsto. Los analistas que siguen a Argentina presumen que lo más probable es que eso suceda en 2016, con pago en el 2017”.