La controversia de las palomas mestristas: o halcones o no mucho más

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BANCA 32 CONCEJO

Una alegría sigilosa, solapada, ronda por algunas oficinas del Concejo Deliberante y por ciertos recovecos del Palacio 6 de Julio. Una alegría que es algarabía discreta, pero también preocupación.
El viento contra funcionarios municipales sopla en la dirección inversa a la que soplaba cuando el ex subsecretario de Servicios Generales, Mario Rey, pidió licencia, esa que a la postre fue sin retorno.
Es que hoy la línea dura del poder municipal viene siendo cascoteada por errores o desaciertos, aprovechados al máximo -con justicia o no- por un alineamiento de intereses que, desde afuera, parece tener tanto de mediático como de político.
Los “halcones”, esa línea dura, representan el núcleo íntimo del intendente Ramón Mestre. Son los hombres de confianza que lo acompañan desde que era un aprendiendo. Y últimamente han visto acusaciones sobre enriquecimientos materializados en bienes personales, sobre sociedades comerciales presentadas en los medios masivos como poco transparentes y ahora también sobre viajes a fiestas pagados por empresas concesionarias del estado municipal.
Esto ha dejado en una determinada posición interna a “los halcones”, que en el caso de que no se considere “complicada”, es al menos un tanto más incómoda que antes. Y eso ha sido claramente interpretado por las “palomas” mestristas.
Las “palomas” mestristas, o línea blanda, son dirigentes que forman parte del grupo radical que gobierna el Palacio 6 de Julio y el Concejo Deliberante, pero cuya relación con el intendente tiene más capítulos políticos que personales. Por lo general, tienen un actuar menos confrontativo, más componedor y no suelen llegar a la cúspide de las decisiones. Tampoco son “odiados” en el partido.
La cuestión es que en los pasillos del Concejo Deliberante, adeptos a la paloma principal -que oficia de titular de bloque- , se ha hablado por lo bajo de lo importante y fructífero que es para ese grupo el cascoteo de los halcones. Imaginan un futuro siendo relevo, o mejor dicho, continuidad.
Sin embargo encuentran una limitación, según las fuentes que repiten y repiten las desgracias mediáticas de la línea dura. “El auto esta abollado, pero funciona; el problema será si lo chocan muy fuerte”. La referencia automovilística hace referencia a que el desgaste interno o externo de los “halcones” beneficia a la línea blanda como potencial sucesión, pero siempre y cuando el daño al radicalismo no sea tan grande como para perder las elecciones municipales en 2015.
Las palomas, sonríen pero se preocupan. Tras una hipotética extinción de los halcones, puede esta la nada misma.