Ersa mantiene vivo contrapunto con Ciudad de Córdoba

DPP_0029La concesión definitiva a la empresa Ciudad de Córdoba pendía de un hilo hace pocos días atrás. Desde la Municipalidad agitaron con fuerza los fantasmas de la reducción del esquema a tres prestadoras si la auditoria ordenada con carácter de urgencia a la transportista local revelaba insuficiencias incompatibles con los estándares para la prestación del servicio.
Lo cierto es que las versiones oficiales se fueron relativizando con el tiempo y la irrupción de acontecimientos de resonancia pública como el viaje de la plana mayor del municipio al ágape por los 50 años de la correntina Ersa. Las expresiones de deseo por la continuidad de la tradicional prestadora se expandieron por lo bajo y hasta en voz alta por algunos alfiles mestristas.
El pago en tiempo y forma de los haberes a los choferes de Ciudad de Córdoba del martes –un hecho inédito si se tiene en cuenta que, desde el debut del nuevo esquema, cada vez que la firma debió cumplir con sus compromisos hubo reacciones de delegados (asambleas) en advertencia de los incumplimientos- fue una señal clara de que la empresa está dispuesta a recurrir a todas sus armas para mantenerse a flote y retener sus corredores.
Las denuncias abiertas de su presidente, Mariano Llabot, intentaron ratificar versiones verificables en la práctica que referían al solapamiento de corredores exclusivos de Ciudad de Córdoba, compartidos con Ersa por decisión del municipio. Claro que para responder a las demandas de los vecinos de las zonas del Tropezón según aseguraron desde Transporte, argumento cuestionado desde el directorio de la firma cordobesa con denuncias de “favoritismo”.
Pese a las denuncias lanzadas por empresarios y delegados de Ciudad de Córdoba, en Ersa prefirieron el silencio. Pero no duró mucho. En una solicitada publicada en algunos medios gráficos contestaron punto por punto las denuncias lanzadas sobre los subsidios, el viaje de Ramón Mestre y compañía a Corrientes y las declaraciones de los voceros de su competidora local en el sistema.
Sobre éste último punto conviene detenerse si se tiene en cuenta que los dos primeros ítems del descargo difundido ayer están judicializados. La estrategia de la empresa no es otra que ratificar su solvencia, particularidad para nada menor que la deja en condiciones de asumir los corredores de Ciudad de Córdoba en caso de que la gestión resuelva dejarla fuera del esquema.
“Con relación a los ataques y declaraciones difamatorias de los voceros de Ciudad de Córdoba contra Ersa, entendemos que sólo pretenden cubrir sus ineficiencias, los incumplimientos en el servicio y, lo más grave, el incumplimiento de la oferta presentada en la última licitación. No quieren competencia que evidencien sus incumplimientos. Durante años mantuvieron de rehenes a los cordobeses con la excusa de que no había nadie más que pudiera prestar el servicio. La participación de Ersa”, disparó la compañía a través del comunicado firmado por el apoderado, Lucas Albano López. Y continuó: “No se puede plantear la idea de monopolio, sino desde quienes ven una amenaza en un nuevo y mejor servicio”.
La empresa Ersa asegura que su “capacidad de gestión molesta” basándose en su intervención en la disolución de la Tamse y en las inversiones realizadas al actual sistema de transporte que valúa en 500 millones de pesos en dos años. Lo expresado puede leerse de manera sencilla: desde Ersa no sólo remarcan su superávit y solvencia para asumir nuevos desafíos, sino también que sigue firme su interés por las rutas de Ciudad de Córdoba.
Sí no se permite el ingreso de Juan Carlos Romero como accionista de la compañía local, en el marco de un reacomodamiento societario, Ersa esperará el veredicto final de la Municipalidad sobre la continuidad o no de Ciudad de Córdoba para ampliar sus horizontes. Las vías están planteadas.