Municipio asegura que no ampliará planta de empleados

[dc]E[/dc]l gobierno comunal reglamentó el viernes la ordenanza Nº 10.174 que especifica que todos los ingresos a la Municipalidad de Córdoba deben realizarse por concurso abierto y público (la misma data de la gestión de Rubén Américo Martí). Durante todo el fin de semana rondaron dudas e hipótesis de oficialistas, opositores y gremialistas respecto a la cantidad de empleados que la ciudad va a tener cuando el intendente Ramón Mestre concluya su gestión, el año que viene.
El sistema, según explicaron los técnicos del municipio, tiene que ver con la confección de un orden de mérito tras una evaluación que sería utilizada cada vez que se produzca una vacante en la planta permanente.
“No vamos a aumentar la cantidad de empleados. Los contratados seguirán así y a medida que haya jubilaciones, que son menos de 200 por año, van a ir entrando los que estén en orden de mérito”, dijeron desde el área de Recursos Humanos para atajar el aluvión de críticas.
El secretario General, Alberto Jiménez, había sostenido en ese sentido: “Una vez establecido el orden de mérito, una vez que se produzca una vacante, ingresarán las personas según las vacantes presupuestarias que tenga el Municipio. No se está estableciendo un ingreso masivo a la administración pública, esto tiene que quedar bien claro”.
Ahora, la pregunta más importante de orden práctico tiene que ver con cómo se regulará el ingreso por contrato, cosa que viene siendo la manera en que el clientelismo opera.
Cabe destacar que los denominados “Artículo 08” (contratados) por normativa deben efectuar tareas extraordinarias por un periodo de tiempo limitado, pero en la usanza, terminan realizando labores de rutina por tiempo ilimitados, lo que les otorga derechos laborales. Para peor, hasta existe jurisprudencia sobre casos perdidos por el municipio cuando se interrumpe o no se renuevan contratos pasado un año desde su inicio.
Eso quiere decir, ni más ni menos, que todo contratado termina siendo empleado municipal, y tiene su respectiva cuota parte en el 70% del total de ingresos de la Municipalidad, que es lo que se gasta en recursos humanos.

Críticas de Dómina
El edil del Frente Cívico, Esteban Dómina, quien ya había presentado un proyecto para que la Municipalidad muestre con nombre y apellido toda su nómina de empleados sea cual fuere su condición (monotributistas, contratados o de planta), cargó duro contra la decisión de Mestre. “¿Y por qué se reglamenta ahora y no cuando lo anunciaron hace dos años? Sucede que es parte de un acuerdo con el gremio que incluye otras cosas, como el aumento salarial acordado, la continuidad de horas extras, y paz y amor hasta el final del mandato de Ramón Mestre”, afirmó.
“Antes, lo intentaron sin arreglarlo con Rubén Daniele, y les fue mal. Apenas 7 ingresos por concurso en 28 meses: 1 ingreso cada 4 meses, pese a que tienen una funcionaria dedicada sólo a eso. Mientras tanto, ingresaron más de 1.600 por la ventana. La conclusión: gran logro del Suoem (uno más) y otro fiasco de Mestre que, de paso, deja al próximo intendente una tormenta perfecta, como le gusta decir, que consume la recaudación y el esfuerzo de los vecinos. Que, dicho sea de paso, no quieren que entre nadie más a la Municipalidad, así sea por concurso. Y tienen razón”, aseveró.