Repetido: UTA paró tres veces a pocos días de elección de delegados (21/3)

Por Yanina Passero
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DPP_0035La UTA colecciona innumerables paros en su haber durante la gestión del intendente Ramón Mestre, enarbolando “justificaciones” variopintas: el famoso diferencial salarial para los choferes cordobeses que obligaba una edición local de la paritaria, la privatización de la Tamse y la oposición al desembarco de firmas foráneas, son solo algunos de tantos conflictos que se resolvieron con pasajeros varados por asambleas sorpresivas o salvajes jornadas sin servicio. El sistema de transporte con sello radical ya suma tres paros, cuando aún no se cumplió la primera quincena de su debut.
En el primer día hábil en el que el nuevo esquema podría comenzar a medirse, los delegados de Ciudad de Córdoba resintieron desde el mediodía hasta entrada la tarde varias líneas de Ciudad de Córdoba en reclamo de más unidades para mejorar frecuencias y seguridad para los choferes. El batacazo llegó el sábado cuando se declaró paro total por tres días consecutivos en las líneas 20 y 70, cumpliéndose uno y medio.
El escenario aporta el condimento necesario para la protesta. El gremio comandado por Alfredo “Cuchillo” Peñaloza aprovechó como nadie la vulnerabilidad de la gestión que se debatía, lógicamente, entre su percepción de la intervención en el transporte urbano y las críticas cosechadas por los usuarios. La UTA sabe que del éxito o fracaso de la empresa dependerá la medición final del piné de Mestre y sus dotes como administrador.
¿Pero el oportunismo es suficiente para dar explicaciones a los pasajeros que se quedaron a pie casi tres días? Cierto es que si se contienen las causas que originan reclamos sindicales, habrá menos excusas para el pataleo. No obstante, el abuso de la UTA y de los delegados de Ciudad de Córdoba en particular no se explica si no se trae a colación un aspecto de la agenda interna del espacio que nuclea a los choferes.
El 21 de marzo los trabajadores de la empresa de los colectivos celestes elegirán a sus representantes. En la compulsa se medirán seis boletas. La proximidad de los comicios con los paros recientes es más que sugerente si se analizan antecedentes recientes. En marzo del año pasado había sido el turno de los delegados de la ahora disuelta Tamse.
En ese momento, no sólo hubo asambleas por falta de mantenimiento de coches, etcétera, etcétera; sino que también existieron acusaciones muy duras del presidente de la empresa estatal Alberto Giménez, quien denunció “sabotajes” ante la rotura de unidades y no dudó en vincular los episodios de vandalismo con la elección que se dirimía apenas comenzaba el proceso de disolución de la empresa y bastión de poder sindical de la UTA. Con menor tenacidad, se desarrolló a finales del año pasado la elección de delegados de Coniferal, también con retenciones de servicio.
Como ilustran los ejemplos, para medir la musculatura de cada uno de los integrantes en competencia las asambleas suelen ser la unidad de medida predilecta por los activistas del gremio. A diferencia del Suoem, que recurre a menudo a este recurso para acelerar las negociaciones, en un espacio libanizado como lo es la UTA, es la única opción que tiene el oficialismo para mantener agrupadas (y ocupadas) a las tropas hasta que llegue la hora de acudir a las urnas.
Al fin de cuentas, mientras el gremio y sus afiliados eligen a sus nuevos referentes, los damnificados siguen siendo usuarios y los socorridos siempre los mismos, los empresarios.

Soluciones
Para desactivar la medida que se extendería hasta hoy la Municipalidad tuvo que salir al cruce. Según confirmó el secretario de Transporte, Juan Pablo Díaz Cardeilhac, la Municipalidad reforzará las líneas que estuvieron en conflicto con 20 unidades que alquilaba a la UTE formada por Ersa y Autobuses Santa Fe. Además, asumió el compromiso de reforzar la seguridad en el barrio Boedo.
El funcionario explicó que son tres corredores los que pasan por la zona resistida tanto por choferes y empresarios (11, 14 y 73). El municipio no será el que se ocupe del traslado de sus habitantes, sino que tratará de reforzar las condiciones de seguridad para que Coniferal o Ciudad de Córdoba se hagan cargo.