CPCE espera freno a la actividad económica

cpce, mari acostaLos economistas Mary Acosta y Víctor Peralta del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Córdoba (CPCE) subrayaron que hoy “la política fiscal es incongruente con la monetaria” y ese es un ingrediente que complica el control de la inflación. Hacia adelante proyectan un freno a la actividad económica y una baja del consumo. A corto plazo, en el frente fiscal, sólo creen que podría haber una menor actualización del gasto público. “Es la única posible para reducir el rojo; los ingresos se van a resentir, pero el componente inflacionario los mantendrá. Por supuesto, no alcanzará para recuperar superávit”, plantea Acosta.
Los expertos analizaron el cambio de escenario que implicaron la devaluación de enero (57% anualizada al 7 de este mes), la aceleración en el incremento de la tasa de interés y de la absorción de pesos que viene realizando el Central y la reducción de la tasa de emisión. La pérdida de competitividad fue la clave para que el Gobierno tomara la decisión de instrumentar los cambios en estas variables.
Sumada a la pérdida de competitividad se dio el achicamiento del saldo positivo de la balanza comercial, en especial por la importación de combustibles. Entre octubre y diciembre las mini devaluaciones que venía realizando el Gobierno impactaron en las expectativas de importadores y de exportadores lo que acentuó la reducción del saldo a favor y aceleró la pérdida de reservas del Central. En el presupuesto de este año se prevé el uso de US$ 9.855 millones para desendeudamiento (los vencimientos para el 2014 son unos US$ 7 mil millones).
El 2013 cerró con un déficit primario de $22.479 millones, lo que implica un crecimiento de 414% respecto de 2012. Si no se computaran los auxilios del Central y Anses, el rojo real hubiera alcanzado los $ 81 mil millones. “Esa es la cifra que aparece como muy preocupante”, subraya Acosta que enfatiza que en los ingresos la Nación computa fondos que “no son tales”, como son los auxilios del Central. “Hoy lo que hace el BCRA es prestarle al Tesoro y después captar esos pesos con las licitaciones para no dejarlos en el mercado”, explica la economista e insiste en que se corre el riesgo de generar un rojo cuasi fiscal cuando el Central tenga que pagar el 30% anual que convalidó para esas captaciones.
La devaluación de enero tuvo clara implicancias en la economía real, como fue el impacto en los precios. Acosta plantea que más que acuerdos con los distribuidores habría que orientar la política hacia los formadores de precios, que son menos: “Ese sería uno de los puntos por donde atacar las subas, aunque tampoco sea fácil de hacer”. A su entender los incrementos desde la devaluación hasta hoy están empujados “fundamentalmente por las expectativas, todos tratan de cubrirse ante la incertidumbre porque hay una historia acumulada que pesa. Esto es lo que sigue siempre a una devaluación importante. Pasado un cierto tiempo esta dinámica debería frenarse”.
El presidente del CPCE, José Arnoletto, señala que posiblemente los precios dejen de subir por una caída de demanda y porque el Central secó la plaza. A su criterio, habrá una caída de consumo superfluo y también de la venta de bienes durables porque las tasas de interés empiezan a ser más atractivas a lo que se suma una restricción al crédito. Para Acosta, con un nivel de actividad en cero, por la estructura de la economía argentina la inflación base es del 15% anual.
Arnoletto enfatiza que el resultado de las paritarias será clave para definir el resultado de la devaluación; porque si los aumentos salariales superan el 30% “se pierde. El número es el 25% y es probable que se de porque los dirigentes gremiales no apostarán a la pérdida de números de puestos de trabajo”.
La reducción de las importaciones, para los economistas del CPCE, se dará por la baja del nivel de actividad y no por la devaluación; “ese no será el factor que incida directa y simultáneamente; por un corto plazo puede ser así, pero históricamente no hay un impacto positivo importante. Además, la balanza es muy dependiente de combustibles”.