Paritaria de UTA habilitaría nueva revisión del boleto (en marzo)

Tarjetas_Cospeles_sistema transporte (4)[dc]H[/dc]ablar de una revisión del precio del boleto del transporte urbano de la ciudad cuando aún no fue aprobada la primera suba del año, puede resultar un poco apresurado y habrá quienes dirán que hasta esté fuera de lugar. Lo cierto es que difundida la noticia de que en pocos días la tarifa se elevará de $4,10 a $5,30, fueron los mismos funcionarios del área de Transporte del municipio quienes se encargaron de habilitar reajustes en lo sucesivo.
El devenir de las variables macroeconómicas, y poniendo especial atención en la inflación y devaluación del peso, no permitirá esta vez al equipo de gobierno comandado por Ramón Mestre autorizar por única vez en el año un reajuste de la tarifa. Tal como ocurrió en los dos primeros años de gestión, pese a los pataleos de las empresas prestadoras del servicio, la proyección en el cálculo de la tarifa fue suficiente para evitar una nueva dosis de costo político por un aumento impopular aunque necesario en un contexto de aceleración de los precios.
Parece que en esta oportunidad -con la elevación en poco más de 29 puntos el precio del boleto que comenzará a regir en dos semanas- los alfiles de Mestre prefirieron recurrir a la máxima que dice “el que avisa y no traiciona”. Bien sabe que durante los dos primeros años que se ajustaron a un incremento anual y por única vez debieron soportar la presión empresaria y en consecuencia del gremio ante problemas en pagos y liquidaciones; artilugios siempre amparados en las dificultades económicas y financieras de los empresarios presuntamente desfavorecidos por el atraso tarifario.
Incluso, antes de la confirmación oficial de que con seguridad se vendrá una reactualización en los meses siguientes, se había especulado con un retoque del 15 por ciento una vez cumplido el primer semestre de 2014. De esta manera, se estaría en sintonía con la actualización que permitió al transporte interurbano para este ejercicio el Gobierno de la Provincia.
El segundo aumento del que no escaparían los usuarios del sistema, menos en un año que exigirá al sector grandes esfuerzos en materia de inversiones para ofrecer un servicio acorde a las expectativas de Mestre, se situaba en un plano lejano. Claro, siempre y cuando las condiciones lo habilitarán porque desde Transporte insisten en que tratarán por todos los medios evitar otro golpe al bolsillo de los pasajeros. Las probabilidades son escasas, aunque no debe despreciarse una buena cuota de optimismo.
El descontento que manifestó en la jornada de ayer la Fetap fue previsible y surge de las diferencias que tradicionalmente propició la convivencia de dos formulas polinómicas, aún sin vestigios de la unificación prometida para zanjar el litigio. El vicepresidente de la entidad, Gustavo Mira, aseguró a los micrófonos de radio Mitre que el boleto debería situarse en el orden de los 6 pesos, cálculo que no contempla la paritaria de los choferes que, según trascendió, no bajaría de una pretensión del 30 por ciento.

Variables internas
“Podría haber sido peor”, pareciera que dijera entre líneas el empresario, si su discurso pretendiera ser funcional al Ejecutivo municipal. En realidad sugiere un aspecto que el municipio ya tomó nota. La negociación salarial de los choferes será seguida de cerca como suele ocurrir, pero más aún la entrega de subsidios nacionales al transporte.
Según explicaron desde la secretaria de encabeza Juan Pablo Díaz Cardeilhac, el cálculo que cerró en 5,30 pesos se realizó con la misma proyección de ayudas económicas que se enviaron el año pasado. Su correspondencia o no con el aumento de haberes otorgado a los choferes de la ciudad determinará la urgencia de encargar un nuevo estudio de costos. Como la variable “subsidios” sigue tan incierta como otras más cotidianas como “inflación”, todo parece indicar que en marzo podría ocurrir una nueva actualización del boleto.
No está todo dicho y desde el municipio tratarán de evitarlo. Pero ya han dejado en claro que la coyuntura atenta contra la buenas voluntades.