Daniele prepara su última elección (con costos para el municipio)

Por Gabriel Osman
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Daniele+trofeosLa incertidumbre cambiaria y el muy probable vendaval inflacionario de estas semanas han convertido al escenario que precederá las negociaciones paritarias en una imagen que cambia de forma. Esto es cierto para empleadores y gremialistas, para estatales o privados, más allá de su combatividad o cercanía al oficialismo con el que tiene que acordar. Un turno muy especial lo será para Rubén Daniele, el decano del gremialismo cordobés. El “Gringo” irá por su último mandato -todos en forma consecutiva desde 1983- al frente del Suoem, probablemente en noviembre o diciembre, aunque el ciclo vence formalmente el 2 de enero de 2015.
Hasta hace 15 días todos hablaban en la Municipalidad de un piso de negociación en el 30%, no muy lejos de lo que pensaban el resto de los estatales de Córdoba, tras la movida policial de diciembre (35%) y la difusión de los cálculos privados y del Congreso sobre la inflación en 2013, más o menos coincidente en un 28,5%. Pero el sacudón de los precios en las góndolas durante enero y pronósticos para 2014 que hablan hasta de un 40%, obliga a hacer nuevamente los cálculos. Que, obviamente, deberán estar impactados por las estrecheces fiscales que promete, en este caso con seguridad, el creciente desgobierno de la economía nacional.
Habrá que ver hasta donde se abisma la economía del país, si se aproxima a los números del espanto del 2001, si queda cerca o lejos de aquel cataclismo, cuando los empleados –públicos y privados- privilegiaron por sobre cualquier demanda, la conservación del puesto del trabajo, para recién comenzar a recuperar capacidad adquisitiva de los sueldos cuando la economía inició su círculo virtuoso a fines del 2002.
Más allá de las demandas salariales y anuales, hay otras de características estacionales pero que tienen que ver con los ciclos institucionales. Esto es, el período de cuatro años de cada intendente. El “Gringo” ha sido prudente, por decirlo de alguna manera, para reclamar, por ejemplo, el pase de contratados a Planta Permanente –con concursos cerrados o sin ningún concurso-, recién en el último año de cada jefe comunal y, con más condescendencia aún, en los últimos meses. La respuesta, hasta ahora invariable, es afirmativa porque la demanda es sin costos para una administración que finaliza.
Pero lo especial de este 2014 es que ésta será la última elección de Daniele, que recién se jubilará con 65 años en 2016. Y es de suponer –algo también se ha escuchado- que el capo del Suoem querrá adelantar para este año esta reivindicación tan sentida e importante electoralmente para el oficialismo sindical. Por supuesto, la promoción escalafonaria, para que rinda electoralmente, debería ser en el segundo semestre, pegadita a las elecciones.
El inconveniente y factor de tensión paritaria adicional es que si así fuera, el que tendrá que pagar la fiesta es quien en 2015 seguirá gobernando. Es decir, no otro que el propio Ramón Mestre.
No hay una cifra “oficial” de contratados que deberían pasar a la categoría mucho mejor paga de Planta Permanente (o Transitoria, que económicamente o en términos de estabilidad es lo mismo), pero los números que se mencionan oscilan entre los 1.000 y los 1.300. En cualquier caso, mucho dinero por las diferencias salariales y estatutarias entre las dos categorías.
El plantel municipal llega a 10.900 agentes, de los cuales 9.700 revistarían en PP o PT, a los que se sumarían por lo menos 1.000 contratados y algunos monotributistas. Adicionalmente, hay alrededor de medio millar de empleados acogidos a regímenes de pasividad anticipada que cobran un porcentaje del sueldo, hasta que lleguen a los 65 años, cuando entonces sí perciben la jubilación completa.
Este panorama hace del 2014 un año gremial muy especial para el intendente Mestre, sumándose a la paritaria más compleja por motivos totalmente ajenos a la voluntad política de la Municipalidad –inflación y deterioro de los sueldos- la coronación de la carrera gremial más exitosa y onerosa que los contribuyentes de Córdoba recuerden: la de Rubén Daniele.