2014, el año que dará la estatura de Mestre

ilustra mestre jeroglificando
Ramón Mestre aun no descifra o no decidió descifrar los “enigmas” de una buena gestión municipal.

Por Gabriel Osman
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Como ninguno de los dos primeros, el tercer año de mandato dará la verdadera estatura política de Ramón Mestre, sus posibilidades de repetir en el Palacio 6 de Julio o aún de proyectarse hacia objetivos más empinados. La vara para medir su verdadero pinet se podrá utilizar para casi todo: sus habilidades como administrador; sus aptitudes para retener y acrecentar su poder; su timing para armar sociedades o romperlas.
Podrá quejarse de la súper complejidad de la agenda de este año, pero de algo no: le sobrarán oportunidades (dificultades) para medir su capacidad y para medirse ante quienes observan. Tal vez pueda recordar que a su padre (la referencia no es anecdótica ni trivial porque es ese apellido el que explica porqué está donde está) los problemas lo provocaban, lo excitaban. Con virtudes y defectos, fue un hombre que disfrutaba la alegría de la acción, no un timorato.
2014 podrá ser, entonces, el año de Ramón Javier Mestre. De cómo los encara y los resuelve, saldrá la valoración electoral justa, no de encuestas. (A propósito, si Irigoyen estuviera vivo no le escribirían un diario; le armarían encuestas). Repasemos los principales puntos de su espesa agenda.
Aumento de impuestos. Dejando al margen el peloteo entre Provincia y municipio por el agua y la basura en las postrimerías de las fiestas, estos días que vienen serán los verdaderamente inaugurales de los juegos políticos del año. Ya están en la web los nuevos cedulones -con el postrer sello de calidad “Dequino”- de los principales y más universales tributos municipales, empezando por el Inmobiliario y siguiendo con Patente y Comercio e Industria.
Habrá que esperar la reacción de los contribuyentes, con más disposición fiscal de la que a menudo se reconoce pero hartos de que su contribución –íntegra, porque al municipio le queda para todo lo demás la coparticipación que es un recurso de origen federal- vaya a parar a los bolsillos de la mega planta de empleados municipales.
Aunque dasafiante este tercer aumento consecutivo de impuestos –copyright, al igual que los otros dos, del ya ex secretario Diego de Dequino-, sólo será uno entre muchos de los que llenan la auténtica granada de fragmentación que es la agenda municipal 2014.
Aumento al Suoem. En febrero comenzará la paritaria más difícil para la actual administración. 2013 ha sido el año de mayor inflación de los últimos veinte, sumándose a esta dificultad que en 2014 Rubén Daniele irá por el último período de su largo mandato de tres décadas (se jubilará siendo secretario general pero cuando se lo elija, en diciembre, será aún empleado activo). Esto pesará en la energía de sus demandas, ya habitualmente cargada de combustible. Es cierto que el capo del Suoem ha sabido repartir su énfasis entre la paritaria formal y luego en acuerdos no escritos de horas extras, más redituables políticamente para él porque son dirigidas hacia donde gremialmente las necesita. Los reclamos gremiales en este rubro no son –en muchos casos- ex pos, como sería lógico cuando las dispone la administración por necesidad propia, sino previos y direccionados en forma selectiva.
Debut de Giménez. Mestre ha colocado a lo más calificado de la cantera partidaria –presidente de la UCR- para lidiar con su principal problema. Alberto Giménez será, como nuevo secretario General, el negociador con el Suoem. Pero el gremio ya ha tanteado el carácter del negociador cuando logró quebrar los despidos –propiamente, recisión de contratos- de una decena de empleados. El ex titular de la Tamse arrió el decreto y el sindicato tomó nota. No fue el debut deseado: lo mejor es desenvainar con razón y envainar con honor, como recomienda la consigna militar. En orden decreciente, lo mejor es no desenvainar.
A favor de Giménez –en su haber están las buenas relaciones que tiene con De la Sota- hay que decir que le toca bailar con la más fulera. Jhon Boretto, presidente de Cormecor, había respondido negativamente a la oferta para ese cargo, un “no” más prudente que la propia oferta.
Transporte, boleto y basura. En febrero debería comenzar el nuevo servicio de transporte urbano, con sus nuevos recorridos y su estelar “Solo Bus”, resistido por una mentalidad conservadora inexplicable, porque lo que hay para conservar es pésimo. Tanto los nuevos circuitos, frecuencias y unidades, como las inversiones que demandará el “Solo Bus”, requieren de un financiamiento que no lo permite el actual boleto. Por eso, la semana próxima, el Concejo Deliberante, sesionando en extraordinarias, deberá aprobar un impopular pero necesario ajuste tarifario. Ya para el 1 de noviembre, según la más reciente prórroga, comenzará el nuevo servicio de recolección a cargo de Cotreco y Lusa ajustado al nuevo pliego de condiciones licitatorios. En el camino queda para resolver hasta entonces el eterno problema del predio de deposición.
¿Acuerdo con Juez? El tratamiento de estos problemas de gestión podrán estar adobados por las apuradas gestiones del juecismo de un acuerdo político con la UCR para 2015 (hoy sólo versiones de mejor consistencia mediática que real), habida cuenta que la dispersión electoral que muestra la foto de las elecciones de octubre, parece indicar que a nadie le alcanza solo. En principio, los procesos son películas completas, no instantáneas.
Dicen que desde el partido radical llegan pedidos a favor de un acuerdo con Juez, arguyendo que esto contendría los embates juecistas contra Mestre. Algo muy dudoso: porque se trata de Luis Juez y porque mucho más inestable sería un hipotético acuerdo a casi dos años de las elecciones. Dicho en números, después del 3% con Ernesto Martínez en octubre y del 8% con Dómina en 2011, pareciera que el hoy senador tiene la pólvora mojada. Es cierto, él no estuvo en ninguna de esas dos boletas. No menos cierto para un muy hipotético acercamiento es que Mestre deberá remar y mucho para explicar cómo acordar con alguien que está en el epicentro de la “tormenta perfecta”, como él ha descripto el estado de la Municipalidad tras el paso del huracán Frente Cívico.