Mestre, Aguad y Nicolás zurcen el panmestrismo

Por Alejandro Moreno
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ramon mestre1116Ramón Mestre, Oscar Aguad y Miguel Nicolás están aplicados a zurcir el panmestrismo, aquella coalición interna nacida en la elección que resucitó a la UCR, en 2009, cuando el actual intendente perdió con lucimiento en el tramo senatorial y el diputado logró su segundo mandato, apoyados ambos por el aparato capitalino del exlegislador. En el Palacio 6 de Julio, en la mañana del viernes pasado, el trío se reunió para iniciar las conversaciones (insinuadas en la cena aguadista del jueves en el ACV).
En la reunión, los tres coincidieron en que las diferencias que cíclicamente los separan (como en la interna abierta de agosto, cuando Mestre fue gélido y Nicolás abstencionista en la campaña de Aguad) podrían malograr la oportunidad que asoma para la Unión Cívica Radical: el peronismo está debilitado por las crisis que azotaron durante 2013 al gobierno de José Manuel de la Sota, y así una victoria provincial parece posible.
El año que viene es tiempo de trenzas, por lo que el cónclave panmestrista es el aperitivo de la larga serie de diálogos y silencios que caracteriza a la interna radical. El 2 de julio de 2014, el cumpleaños de Mestre, concluye el mandato de las autoridades partidarias y la primera fase del manual de operaciones radical indica que se debe proclamar el deseo de una gran lista de unidad, que incluya a todos los núcleos internos. Luego, vendrá el tiempo de las tensiones, para culminar, en el mejor de los casos, en un acuerdo con ganadores y perdedores; o, si no, concluye en una elección interna que los radicales sacralizarán.
Para el panmestrismo, el GAR (Gran Acuerdo Radical) debe comenzar por ellos mismos (luego, el negrismo, el becerrismo, el angelocismo, y otros). Pero, ¿cómo hacerlo?

Dos planes
Primaría en el mestrismo la idea de conformar un nuevo y magno grupo interno. Al intendente le gusta seguir los pasos de su padre, y fue el exgobernador el gestor a fines de los Noventa de la Corriente de Integración Radical, coloquialmente llamada Pacto de las M (porque sus socios fueron Ramón Bautista Mestre, Luis Molinari Romero, Rubén Martí y Mario Negri, quien llegó a último momento para malograr con su apellido la práctica síntesis inicial).
Aguad y Nicolás no estarían conformes con esa salida. Preferirían, en cambio, que cada uno tenga su propio grupo interno, y que los tres funcionen como aliados. El núcleo mestrista es Integración para una Confluencia Radical, el nicolacista es Fuerza Renovadora, y el aguadista está en proceso de formación, y llevará por nombre Marea Radical.
La idea mestrista exhibiría una unidad monolítica, pero más en los papeles que en la realidad, porque cada subgrupo mantendría su individualidad. Además, habría que elaborar un estrictítisimo reglamento interno para que no se hagan trampas.
La unión en un solo grupo, según el análisis de laboratorio radical, podría estimular la formación de un polo opositor. Del otro modo, en tanto, podrían intentar negociar juntos en privado y separados frente a los demás radicales; treta que no escapará a nadie pero que igual puede servir.
El panmestrismo ha funcionado mejor cuando la ambición de cada uno no colisiona con la de los demás. El 2015 podría ofrecer ese escenario si Ramón Mestre, como ha dicho más de una vez, busca permanecer otros cuatro años en la Municipalidad de Córdoba, si Oscar Aguad toma coraje para un tercer interno gubernamental, y si Miguel Nicolás cumple su deseo de volver a una banca provincial.