Fuertes coincidencias de De la Sota, Scioli y Massa por Ley de Derribo

ilustra top cordogun[dc]S[/dc]egún la agenda de la Casa Rosada, hoy regresa la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a las tareas tras la extensa carpeta médica, y la noticia eclipsará todo lo demás al menos por algunas horas. Lo cierto es que la va a recibir una agenda cargada de complicaciones de gestión y con un tema relevante en el tapete como el avance del narcotráfico en el país.
La semana pasada, a medida que transcurría, se incrementaba el número de protagonistas de la política que se animaban a opinar concretamente sobre el tema. Sin vueltas. Llamó la atención la primera coincidencia de tres presidenciables, como los gobernadores José Manuel de la Sota y Daniel Scioli, y el intendente de Tigre y diputado nacional electo Sergio Massa.
Palabras más o palabras menos, los dos gobernadores peronistas y el intendente filoperonista, están a favor de comenzar a discutir la ley de derribo, como una de las medidas indispensables que la Nación deberá implementar en la lucha contra el narcotráfico. Una coincidencia que más allá del tema, debería hacerle cosquillas al gobierno nacional. ¿Será la primera de muchas coincidencias en los próximos dos años?
Desde el miércoles pasado, ya sea a través de su cuenta de twitter o en declaraciones que dio a radio Mitre de Buenos Aires, De la Sota aseguró compartir “totalmente la preocupación de la Iglesia por el avance del narcotráfico en Argentina” y se dirigió al Gobierno nacional diciendo: “Las fronteras son un colador. Radarizar ya y ley de derribo. ¡Basta de discursos políticos!”.
Mientras que el viernes, Scioli sorprendió a muchos dejando en claro su posición sobre el tema y diferenciándose de la postura de los funcionarios nacionales. Aseguró que “la ley de derribo de aviones de vuelos ilegales que transporten drogas es un debate que hay que dar” aunque dejó en claro que eso no significa “andar derribando aviones, sino que se desplieguen distintas acciones que lleven a que los que tengan miedo sean los narcos, que sepan que no pueden penetrar en nuestro territorio”.
Por su parte Massa declaró con una postura similar: “Tenemos que tener una ley de derribos que ponga freno a la entrada de droga a la Argentina. Esta ley no significa andar tirando aviones”, defendiendo la iniciativa impulsada por varios dirigentes de la oposición. En este sentido, explicó que la medida prevé “un procedimiento, como es la identificación y la obligatoriedad de aterrizaje de los aviones que no se identifican en aeropuertos establecidos por las fuerzas de seguridad”.
A lo largo del 2013 comenzaron a tomar estado público ciertos movimientos del narcotráfico en el país. Primero estalló el narco escándalo en Santa Fe que implicó a la policía con el negocio de la droga, y unas semanas antes de las elecciones pasadas, se dieron denuncias similares en Córdoba. Lo peor de todo es que por tratarse de tiempos preelectorales, hizo que el delicado tema se politizara, embarrándose la cancha y complicando la investigación de la justicia.
También se pronunció la semana pasada sobre el tema el diputado electo y exgobernador Juan Schiaretti, sosteniendo que “la posición del Gobierno Nacional en contra” de la iniciativa “es poco seria y sólo favorece a los narcotraficantes, porque desde que Brasil sancionó esa ley, utilizan a nuestro país como principal plataforma sudamericana de salida de la droga hacia Estados Unidos y Europa”.
Hay que reconocer que especialmente sobre el final de la campaña proselitista pasada, los candidatos de Unión por Córdoba impulsaron como una de sus promesas de campaña la presentación de un proyecto de Ley en el Congreso de la Nación de la ley de derribo, pero no sólo eso, ya que también sostenían que había que radarizar el país, fortalecer la fronteras en muchos casos descuidadas y sin controles de Gendarmería, y crear una fuerza de lucha contra el narcotráfico.
Ahora el tema del narcotráfico es de discusión nacional, y en los dos años que le queda al segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner, se transformará en un tema central que obligará a la Nación poner en marcha un programa de lucha contra el narcotráfico.
¿Cómo regresará Cristina? ¿La derrota electoral hará que cambien ciertas posturas de su gobierno? Algunos consideran que la caída en la cosecha de votos la llevará a tener que dialogar con los gobernadores o sectores no adherentes a sus políticas.
Sólo si decide dialogar, la Presidenta podrá comenzar a tomar decisiones en serio sobre temas como la lucha contra el narcotráfico. A la ley de derribo, la compra e instalación de radares, el regreso de la gendarmería a toda la frontera, se le deberá agregar el trabajo conjunto con las fuerzas complementarias que son las policías provinciales. No hay que olvidar que los temas de narcotráfico son delito de jurisdicción nacional, pero necesitan de la participación de las provincias y los municipios.
Sin dudas que la próxima conformación del Congreso de la Nación, donde Cristina tiene apenas un voto más en el Senado y cinco en Diputados, comenzarán a consensuarse temas y discutir proyecto más allá de la preferencia de la Casa Rosada. La coincidencia de referentes como Scioli, Massa y De la Sota, dan a entender que eso ocurrirá.