Ambulancia del PS para colectar juecistas heridos (con Binner)

p08-1[dc]C[/dc]on la llegada del verano (se prevé en diciembre), el socialista santafecino Hermes Binner pasará por la provincia. “Tarde”, podrían pensar algunos porque las elecciones legislativas pasaron sin el tradicional apoyo que los referentes nacionales suelen propinar a sus candidatos. En la oportunidad que pasó, el exgobernador socialista decidió suspender su paso por la provincia tras un capítulo más de escándalo narco en Rosario que continuó con un atentado a la casa familiar del responsable del Ejecutivo provincial, Antonio Bonfatti.
Argumento atendible. Más si se tiene en cuenta que el levantamiento del caudal electoral del Frente Progresista, Cívico y Social en Córdoba era una causa perdida. Los socialistas -quienes quedaron en un reducido plano en la elección del último domingo de octubre ante el protagonismo que pidió el Frente Cívico- se consolaban con máximas del estilo “no hay mal que por bien no venga”. Al fin y al cabo, con el sólido triunfo de Binner en Santa Fe bastaba para festejar y dejar para el olvido el poco más del 4 por ciento que obtuvo la fórmula Ernesto Martínez y Viviana Yawny.
“¿Por qué pegar a nuestro candidato presidencial a la baja cosecha de votos?”, se preguntaban. “Qué más da, si Binner no derrama votos por fuera de Santa Fe”, disparaban los juecistas.
Lo cierto es que las heridas abiertas entre la dupla FC-PS promete no terminar en lo inmediato. Incluso, se espera para los próximos días (aseguran que será el martes) la toma de decisión sobre la continuidad o la salida del bloque juecista en la Legislatura del ríocuartense Roberto Birri. El operativo verano de Binner en Córdoba no escapa a una realidad que se hace cada vez más evidente.
Puntualmente, su nuevo desembarco será coordinado por un grupo de referentes jóvenes del PS que pretende la “renovación”, si se permite el uso de un término en boga en la política actual, que consiste en la consecución de la autonomía del espacio y muestra una abierta crítica a las relaciones con el partido fundado por el senador nacional Luis Juez. El próximo sábado mantendrán una reunión para ultimar los detalles de la “campaña estival”, como la definen, de otro de los referentes anotados en la carrera presidencial en 2015.
La recorrida no tiene un objetivo único. Por el contrario, los coordinadores de la agenda de Binner en la provincia aseguran que la idea consiste en enviar un mensaje externo y otro interno. El primero supone la instalación del electo diputado nacional como figura presidenciable. Lógicamente, durante las vacaciones las giras previstas serán intensas a lo largo y ancho del país.
Pero el mensaje interno tiene un claro tinte de pugna en el seno del espacio. De la mano de Binner pretenden la “movilización” de aquellos dirigentes que ven factible el total desapego del ala juecista y la búsqueda de nuevos socios políticos como los radicales. Las señales de algunos dirigentes del centenario partido reavivan las esperanzas. Por caso, el diputado Mario Negri recientemente sugirió que de cara a 2015, la UCR debería construir una coalición con fuerzas afines, como el Partido Socialista y la Coalición Cívica.
Es evidente que el PS no ha sido opción hasta el momento ni por los electores u otros partidos políticos del espectro local. Es por esto que dirigentes del espacio consideran vital sumar adhesiones. Con la meta fijada, visitarían con Binner a dirigentes que en algún momento participaron de las filas del FC o aquellos que desde adentro entienden importante rever la política de alianzas.
Conviene preguntarse si Binner se prestará al juego que plantea el sector renovador del PS. Parecería poco probable. Un punto importante a atender son las cordiales relaciones que mantiene el presidenciable con los cabecillas del FC, incluido Luis Juez, y la determinación del espacio de seguir siendo aliados por los próximos dos años.